[VIDEO] Así de fácil se compra una pistola a un traficante de armas en CDMX

Comprar armas de fuego de uso exclusivo del Ejército es tan sencillo como acudir a bazares ilegales que se esconden en domicilios particulares.

Armas de fuego que el crimen organizado roba a policías y militares en todo el país llegan a las fronteras entre la Ciudad de México y el Estado de México para ser vendidas en pequeños negocios clandestinos disfrazados en domicilios particulares.

El mercado negro de armas en la capital del país y su zona conurbada opera con base en estructuras no formales que contribuyen a que pistolas de todos los calibres, incluso rifles de alto poder, se comercialicen sin que sea posible seguir el rastro de su origen.

Antes de ser ofrecidas en mesas de venta improvisadas, cada arma –principalmente las que se roban a las policías municipal, estatal y federal, así como al Ejército y a la Marina– pasan por las manos de un “armero”.

Este eslabón del mercado negro de armas de fuego es fundamental, pues el “armero” se encarga de borrar los números de serie tatuados en la corredera o en el cañón, así como en algunas de las piezas internas.

Borrar los números de identificación es apenas el primer paso, pues para que un arma pueda salir a la venta es limpiada, pulida y sometida a un baño de níquel o pavón con el objetivo de que parezca completamente nueva.

El Miguel, un vendedor de armas a quien se identificará por este nombre  falso, relató a El Big Data que este procedimiento es necesario para colocar las pistolas en el mercado, pues incluso en la ilegalidad, la mayoría de los compradores rechazan armas que pertenecieron a policías por sus antecedentes y por el rastro que pueda dejar.

A pesar de lo anterior, la compra-venta de armas de uso exclusivo del Ejército –delito penado por la Ley Federal de Uso de Armas de Fuego y Explosivos y la sanción es de uno a 15 años de prisión– como Pietro Beretta u Tanfoglio calibre 9 milímetros; así como rifles AK-47 calibre 7,62 x 39 o subfusiles MP5, calibre 9 milímetros se colocan fácilmente en el mercado negro.

-Mercado pujante-

“Nosotros no te vendemos cascajo. Tienes armas de primer nivel, van limpias y son difíciles de rastrear; no te voy a mentir, algunas son robadas a policías, pero les borramos la serie de todas partes, también limamos el rayado del cañón para que sea diferente en una prueba balística.

“Son armas en perfecto estado, funcionan bien y lucen mejor. No te vendemos armas cancerosas, pero tú sabes lo que compras y para qué la quieres. No son para presumir; si te agarran con ella te pueden acusar de robo de arma y no nos hacemos responsables”, relató el vendedor.

Este hombre se dedica a la venta de armas de fuego desde hace cinco años, asegura que su ganancia por cada pistola o revólver que logra vender va de dos mil a tres mil pesos.

Otro de sus negocios es la venta de películas pirata en distintos tianguis de Iztapalapa, es ahí donde induce a posibles clientes a comprar el armamento en un domicilio ubicado en el Estado de México.

El Miguel cuenta que en algunos casos se forman redes familiares para el robo de armas desde las mismas armerías del Ejército, a través de parientes que fueron militares y que conocen el proceso de reparación de armas y fusiles.

El tráfico ilegal de armas proviene principalmente de Tamaulipas y Michoacán, así como de ciudades como Tijuana y Guadalajara; además de municipios enfrascados en guerras de bandas ligadas al narcotráfico.

-Sencillo, sin trámites; mujeres las más interesadas-

Para comprar un arma de fuego de manera ilegal sólo basta conocer a la persona que las distribuye o tener un contacto que pueda ser enlace con el vendedor.

El Big Data contactó a un vendedor de armas que opera en una zona limítrofe al oriente de la capital del país y el Estado de México, del que se reservará su identidad.

Desde hace cinco años, este hombre de aproximadamente 40 años se ha dedicado a comerciar todo tipo de armas de fuego que llegan a las manos de policías, delincuentes y hasta amas de casa.

Aunque vende escopetas, rifles de asalto, subfusiles, revólveres y granadas de fragmentación, él asegura que el fuerte de su venta son las pistolas tipo escuadra de los calibres nueve y 45 milímetros, también puede conseguir municiones.

foto: José_Luis_Villa

Asegura que en los últimos tres años sus mejores clientes son las mujeres, quienes asisten a su local para encargarle un calibre pequeño.

“Muchas mujeres comparan un revolver 38 especial con cañón corto, el que conocen como detective, también les gustan las armas de bolsillo calibre .22 o .25; esas de volada salen.

“Hay veces que vienen acompañadas por sus maridos a la casa, son pistolas que caben en cualquier bolsita o mariconera”, relató.

Una vez que toma un poco de confianza invita a sus clientes a pasar a su domicilio para que puedan observar el arma con toda soltura, también cuenta con municiones para revisar el funcionamiento de cada una.

Los interesados pueden disparar el arma para hacer la prueba, aunque puede ocasionar un accidente, el vendedor asegura que sus vecinos ya están acostumbrados a los balazos y la policía nunca se ha presentado en el domicilio.

En su hogar se puede convivir con otros posibles compradores que ven el funcionamiento de las armas, así como niños menores que ya están acostumbrados a observar cada transacción.

-Lista de precios-

Las escuadras calibre 9 milímetros de las marcas Pietro Beretta y Tanfoglio se ofrecen por 25 mil pesos sin ningún tipo de descuento, en su lugar se obsequia una caja de municiones con 50 cartuchos.

Mientras tanto el calibre .25 de bolsillo tiene un costo de siete mil pesos, en el caso de los revólveres .38 especial tienen un costo que va de 10 mil a 16 mil pesos dependiendo de la calidad del arma y el largo del cañón.

Las armas largas también se ofertan en este domicilio, aunque no están en exhibición, si algún comprador desea comprar una debe hacerlo bajo pedido y dejar un anticipo de 10 mil pesos.

Por ejemplo, una AK-47 también conocida como Cuerno de Chivo cuesta 40 mil pesos, como accesorio trae un cargador y dos cajas de municiones con 50 cartuchos cada una.

Mientras tanto un subfusil MP5 cuesta de 30 a 35 mil pesos, con un cargador y una caja de municiones.

En caso de que las armas requieran una reparación por caída o defecto, el joven asegura que cuenta con especialistas para darlas mantenimiento.

-El mercado legal-

La ciudadanía tiene derecho a contar con un arma en su domicilio con fines de legítima defensa, así lo indica la Ley Federal de Armas de Fuego y Explosivos.

En el artículo 15 señala que los ciudadanos pueden contar con un revólver calibre 38 especial o una pistola tipo escuadra calibre .380 los cuales son permitidos para civiles, pero únicamente deben permanecer al interior del domicilio.

Para poseerlos de forma legal, éstos deben ser registrados en la Secretaría de la Defensa Nacional (Sedena) y cada arma contará con una constancia de su registro.

Si una persona adquiere una o más armas que no sean de uso exclusivo del Ejército está obligada a manifestarlo a la Sedena.

A su vez el Ejército también vende armas de dichos calibres para ser usados en la protección del domicilio.

Para comprar una, el interesado debe acudir a la Dirección de Comercialización de Armamento y Municiones, ubicada en la planta baja del edificio principal de la Dirección General de Industria Militar, localizada en avenida Industria Militar número 1111, colonia Lomas de Tecamachalco, Naucalpan.

En este sitio se pueden comprar armas de forma legal; para adquirir una se necesita presentar el comprobante de pago y derechos que ahí mismo expiden, credencial de elector, comprobante de domicilio a nombre del solicitante o una constancia de radicación, fotocopia de la cartilla del Servicio Militar Nacional liberada.

En caso de ser mujer puede llevar su acta de nacimiento en lugar de la cartilla militar, una carta del trabajo donde se especifique su puesto, antigüedad y percepciones, carta de no antecedentes penales expedido por la Comisión Nacional de Seguridad y copia del Curp.

El Big Data consultó los precios de las armas que oferta la Sedena para un revólver de la marca Smith & Wesson calibre .38 especial que tiene un costo de 20 mil pesos, mientras que la caja de cartuchos cuesta 600 pesos.

Las pistolas tipo escuadras Pietro Beretta y Tanfoglio calibre .380 tienen un costo de 15 mil pesos cada una y la caja con 50 cartuchos vale 300 pesos.

 

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