Sin videovigilancia en el Metro, 64% de las cámaras no funcionan

Foto: El Big Data/José Luis Villa

Además el material grabado no siempre puede funcionar como prueba en la investigación de un delito, ya que se borra a los siete días.

El Sistema de Transporte Colectivo (STC) Metro tiene un circuito de videovigilancia en sus 12 líneas, pero el sistema es obsoleto y 64% de los aparatos no funcionan.

En total hay tres mil 361 cámaras de vigilancia instaladas en todas las estaciones, de las cuales dos mil 157 no funcionan y dejan desprotegidos a los usuarios ante cualquier tipo de ilícito.

De acuerdo con una solicitud de transparencia tramitada por El Big Data, con folio 03250000024319, indica que, además de que la mayoría no funcionan, todas son de tecnología análoga cuando ya existen digitales más eficientes.

Fuentes del Metro consultadas por esta casa editorial indicaron que dichas cámaras tienen entre ocho y 10 años de antigüedad y no se les da mantenimiento.

La primeras fueron adquiridas de 2008 a 2010 a través de una licitación que ganó la empresa española Infoglobal a la que el Metro pagó 60 millones de dólares; en ese momento el director del medio transporte, Francisco Bojórquez, afirmó que se tenía la capacidad para monitorear toda la red.

Actualmente la empresa ya desapareció y el software era desarrollo propio, lo que ha hecho imposible su actualización.

Además, el hardware lo componen tarjetas y procesadores que ya no se venden en el mercado y su plataforma tecnológica se soporta en el sistema operativo Windows XP, la versión de Windows de mayor fracaso en el mercado.

“Se ha intentado reparar las tarjetas, pero por lo general ya no tenían arreglo, y en el caso de los procesadores que se dañaban era necesario buscar  en “deshuesaderos” de computadoras, aquellos que fueran compatibles con Windows XP”, contó a esta casa editorial uno de los trabajadores del STC Metro, que pidió se omitiera su nombre.

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Contratos fantasmas

En 2011 se celebró un contrato con la empresa Ikegami para comprar mil 749 nuevas cámaras fijas con un precio de dos mil 186 dólares cada una.

«Supuestamente eran mil 749 fijas  y mil 318 cámaras móviles, con 22 centros de monitoreo, era lo que decía el contrato, pero el pedido no se entregó completo», informaron trabajadores consultados por esta casa editorial.

El Big Data solicitó los contratos de estas compras a través de transparencia, pero la respuesta fue que la información solicitada no existía. Tampoco se encuentran en el portal de transparencia del Metro debido a que sólo hay información de 2015 a la fecha.

Los trabajadores del Metro indicaron que estas compras se hicieron a sobreprecio, pues otras empresas como Security System Inc ofrecía a 449 dólares cada cámara.

Durante su gestión como director del Metro, Jorge Gaviño, consideró que hacía falta reforzar el sistema de videovigilancia del Metro.

«El sistema de videovigilancia debe estar en todos los vagones para monitorear en tiempo real lo que está ocurriendo, además de fortalecer los botones de pánico y alarma», añadió.

Sin embargo, fue imposible actualizarlo o mejorarlo debido a la tecnología atrasada de las cámaras instaladas y a que no había recursos para sustituir todo el circuito.

La prueba de siete días

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En enero de 2019 comenzaron a difundirse denuncias por el secuestro con el modus operandi «cálmate mi amor«, pero no hubo video para comprobar estos hechos al interior del Metro.

Y esto se repite con cualquier otro delito o suceso, ya que el material grabado por las mil 200 cámaras de vigilancia funcionales sólo se guarda durante 168 horas, lo que representa siete días naturales.

El STC Metro indicó que debido al desarrollo propio del sistema, actualmente es prácticamente imposible aumentar su capacidad y con ello su tiempo de almacenaje.

Además, no todas la líneas tienen el mismo número de cámaras de seguridad, por ejemplo, la 3 y la 7 donde más se denunciaron secuestros del tipo «cálmate mi amor» no cuentan con la cifra de la 12.

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La 3, donde se encuentra la estación Coyoacán, identificada como un punto rojo de estos tipos de secuestros, tiene 335, mientras que la 7, donde está Mixcoac y Camarones que también se identificaron como otras dos estaciones donde hubo intentos de plagios, tiene 253.

En comparación, la línea 12, al ser la más nueva de la red, cuenta con 553 cámaras de videovigilancia.

Las que menos cámaras tienen son la 6 con 147, la 4 con 191 y la 9 con 201.

Fuentes del Metro informaron a El Big Data que los centros de monitoreo en las estaciones regularmente están vacíos sin presencia policial porque las cámaras no sirven.

Por lo cual, tampoco se puede dar seguimiento a los delitos de robo de celular en el Metro, unos de los más recurrentes, tan sólo de enero de 2017 a agosto 2018, cifra más actualizada, sumaban mil 823 denuncias.

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