[VIDEO] Ni ser vecino de AMLO te salva de la inseguridad; así viven en la colonia Toriello Guerra

AMLO prometió no tener protección del Estado Mayor Presidencial y lo cumplió; sin embargo, en su colonia, la inseguridad continúa al alza.

El presidente Andrés Manuel López Obrador aseguró que no tendría vigilancia especial y lo cumplió.

La seguridad en las inmediaciones de su casa, ubicada en la colonia Toriello Guerra, alcaldía Tlalpan, es tan discreta que en ocasiones parece no existir.

Tanto así, que a unas calles sus vecinos han sido víctimas de asaltos, a pesar de que, incluso, a una cuadra también vive la jefa de Gobierno, Claudia Sheinbaum.

La endeble seguridad de AMLO

Elementos de seguridad con corte militar y vestidos de civil realizan tareas de vigilancia en las inmediaciones de la calle Cuitláhuac, en la colonia Toriello Guerra, donde habita el presidente.

Los vecinos ya les conocen los rostros, los coches no oficiales que usan para “pasar desapercibidos” y algo de su rutina 24×7.

Ellos no vienen uniformados, no vienen en coches que digan que son ‘custodia’ ni mucho menos, pero se identifican», detalla Rogelio, vecino del lugar.

Los elementos están en pie distribuidos sobre las aceras cercanas a los cruces de la casa del presidente Andrés Manuel López Obrador o se mantienen en vehículos estacionados.

Su corte castrense y el hacer uso de radios les diferencia del resto de los transeúntes y suelen comunicarse sólo entre ellos.

«Ve, tienen el clásico corte de un soldado, la vigilancia es muy discreta, pero hay», platicaba el vecino Augusto Cabrera, mientras paseaba a su perro por una calle cercana y señalaba a uno de los supuestos guardias.

Durante varios recorridos por la zona, El Big Data detectó la presencia de estas personas; sin embargo, también se comprobó que no están siempre.

Incluso pudimos acercarnos y grabar la entrada del complejo donde habita el presidente Andrés Manuel López Obrador sin que nadie cuestionara nuestra presencia en el lugar.

Durante tres semanas, esta casa editorial realizó recorridos por esta zona en los que constató la operación de vehículos principalmente modelo Tsuru y Jetta que permanecían estacionados en las inmediaciones de la residencia presidencial, sus integrantes se comunicaban primordialmente con radios.

Según dichos de los vecinos, son alrededor de una decena de coches y 15 escoltas los que están en la zona de forma constante.

A tan sólo una cuadra de la casa del presidente, en el número134, se ubica también el domicilio de la jefa de Gobierno, Claudia Sheinbaum.

A diferencia del presidente, en ese tramo no se observó seguridad especial, más que los guardias particulares del conjunto habitacional en el que habita, junto a decenas de vecinos.

Ni los vecinos se salvan de la delincuencia

Los habitantes de la colonia Toriello Guerra aseguran que la inseguridad en la zona no ha disminuido.

Sobre la calle Las Fuentes hay restos de vidrios de coches blancos del famoso «cristalazo».

En calles aledañas los vecinos han reforzado sus casas con cámaras de seguridad y mallas ciclónicas que impidan el acceso de ladrones.

«La colonia es insegura. Hay cristalazos, robo de vehículos que se quedan estacionados. Una vez al mes hay robo a casa habitación también muy frecuente y hay robo a transeúntes», señala una vecina que habita sobre la calle Las Fuentes.

En la misma tónica, el señor Rogelio sostuvo que el único lugar donde no hay robos es en la calle de Cuitláhuac «porque ahí vive el presidente López Obrador».

A decir de los vecinos, en la colonia Toriello Guerra se registran con cada vez mayor frecuencia delitos como robo a transeúnte, a negocios, a casa habitación y de autopartes.

«Como presidente o como jefa de Gobierno está perfecto que tengan seguridad, pero que no se olviden que hay millones de habitantes que sufren diario el riesgo de ser asaltados, robados, mujeres violadas y todo lo malo que está pasando», indica Héctor Ortega, otro vecino de la colonia.

Mapa de índice delictivo en la colonia Toriello Guerra, en la alcaldía Tlalpan.

El robo, lo que más aqueja en Toriello Guerra

De enero a mayo de este año, la Procuraduría General de Justicia capitalina abrió 195 carpetas de investigación, 1.4 por día, por la denuncia de diversos delitos presuntamente cometidos en calles de la colonia Toriello Guerra.

Algunas de estas denuncias son: 31 por robo a negocio sin violencia, 15 por robo de objetos, 13 por robo de objetos del interior de un vehículo, 10 por robo de vehículo de servicio particular sin violencia, ocho por robo de accesorios de auto, siete por robo a transeúnte e incluso cuatro por robo de vehículo de servicio público sin violencia.

También se han abierto carpetas por robo a pasajeros, de dinero, de documentos, de motocicleta, daño a propiedad ajena, entre otros, la lista es larga.

La mayoría de estas investigaciones corren a cargo de la Coordinación Territorial de Tlalpan.

Desde 2016 los vecinos se organizaron para exigir a las autoridades que fortalezcan la seguridad. En mayo de 2018, durante las campañas para ocupar el cargo, los inquilinos pidieron a la actual alcaldesa de Tlalpan, Patricia Aceces, más presupuesto para este rubro.

«Pero nada más no se erradica el problema», dijo una trabajadora de la zona.

Instalar más alumbrado público, reflectores, establecer rondines constantes de elementos de seguridad y proceder contra los delincuentes que han atacado en la colonia son demandas de los vecinos.

En tanto, todos los días, observan cómo el mismo pueblo al que AMLO le pide protegerle sufre las consecuencias de la inseguridad.

El pueblo me cuida: AMLO

Desde su última campaña para la Presidencia, el entonces candidato a la coalición Juntos Haremos Historia, Andrés Manuel López Obrador, sostuvo que no quería guardaespaldas especiales para «no alejarse del pueblo».

Serían sus simpatizantes quienes blindarían su seguridad en sus actos públicos y, ahora, durante las actividades propias de su envestidura.

Su política de seguridad llegó incluso a los órganos legislativos y en mayo pasado, el Senado de la República, el órgano en el que se han operado las mayores reformas propuestas por el presidente, modificó la Ley Orgánica del Ejército y Fuerza Aérea Mexicanos para eliminar el Estado Mayor Presidencial.

Aunque el Senado de la República estableció la creación de un cuerpo de seguridad profesional para el Ejecutivo, que estará a cargo de la Secretaría de Seguridad Pública y Protección Ciudadana y contará con elementos de las Fuerzas Armadas, aún no existe ley reglamentaria al respecto.

El grupo que cuida sigilosamente al presidente también es opaco en su operación administrativa, pues a la fecha, el Gobierno de México no ha transparentado información sobre la fuente de recursos con los que se les paga por custodiar el domicilio presidencial, tampoco si existe un marco legal para su actuación.

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