12 minutos, el insuficiente tiempo de la atención médica en México

Cada médico del sistema de salud público ve entre 20 y 30 pacientes al día, que sumado a los trámites burocráticos, merman la calidad de la atención.

En el sistema de salud público la falta de médicos, infraestructura y muchos trámites burocráticos pueden ser determinantes en la vida de un paciente.

Las personas se quejan constantemente de un trato deficiente, y no es para menos, ya que en promedio cada médico tiene 12 minutos para atender a cada persona.

Ese corto lapso debe bastar para la revisión y llenar todas las formas y documentos correspondientes de quienes solicitan una cita médica de rutina o de urgencias.

El déficit de médicos y espacios para contratar a más les impide responder conforme a la demanda de servicios.

Esta problemática no sólo afecta la atención primaria sino que retrasa citas con especialistas o programación de cirugías, lo que puede representar la diferencia entre la vida y la muerte.

Los más afectados son los pacientes del Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS), organismo que atiende a 80 millones de mexicanos, que representan casi 60% de la población del país.

Sin embargo, entre todas las instituciones del Sistema Nacional de Salud cubren 83% de la población nacional.

Hace unas semanas el presidente electo, Andrés Manuel López Obrador, reconoció que existe un  problema muy grave en el sistema de salud nacional, por lo que anunció una serie de acciones que permitan rescatarlo en beneficio de la población.

Atención contra reloj

María llevaba un año en estudios médicos para ser operada en el IMSS de un ojo; todo estaba listo, pero de último momento su médico se dio de baja, así que la cirugía fue reprogramada “hasta nuevo aviso”.

Las plazas en el seguro social son, desde hace varios años, uno de los mayores problemas en el sector salud, ya que no sólo no hay presupuesto para abrir nuevas sino que no se cubren aquellas que se desocupan por ausencias programadas como vacaciones, licencia o comisiones.

De acuerdo con la respuesta de información pública 0064102235818, actualmente el IMSS tiene 55 mil 615 médicos contratados de base, siendo los médicos familiares y de urgencias los que más prevalecen.

Médicos integrantes del Sindicato Nacional de Trabajadores del Seguro Social reconocieron que el número de colegas es insuficiente para atender a los 80 millones de derechohabientes.

Indicaron que en promedio atienden entre 20 o 30 consultas en un turno de seis horas, es decir, que le dedican entre 12 y 18 minutos a cada paciente, lo que afecta la calidad de la atención.

Tomás Espinosa, médico de urgencias e integrante de la Sección XXXIII en la CDMX, explicó que lo ideal sería atender entre cinco y 10 pacientes por turno.

A esto se suman los pacientes que requieren de algún tipo de observación o atención especializada, de los cuales en promedio ven entre 10 o 15 por turno.

“El déficit de médicos siempre ha existido; en nuestra área, por ejemplo, muchas veces no contamos con el personal capacitado y eso siempre va a ser un motivo de queja, pero  la demanda te sobrepasa”, agregó Víctor Hugo Poblete, también médico de urgencias.

Ambos profesionales de la salud coincidieron en que el problema fue que el número de derechohabientes creció, pero no a la par de la infraestructura.

De acuerdo con el área de comunicación social del IMSS, de enero a septiembre de 2018 se registró la afiliación de 774 mil 505 nuevos trabajadores, y en lo que va de la actual administración (2012-2018) se han afiliado 3.9 millones de personas.

En contraste, el Gobierno federal reconoció en 2017 que durante décadas no se había hecho inversión en infraestructura para el Seguro Social, por lo que ese año anunció un presupuesto de 27 millones de pesos para construir 12 hospitales y 40 clínicas familiares, las cuales aún están en proceso.

“Con la misma infraestructura hemos tratado de cubrir todas las demandas. Por ejemplo, hace unos días cerró el Hospital Regional 25 por los daños sufridos durante el sismo y los pacientes fueron trasladados otros hospitales y clínicas, pero en la mayoría no se incrementó el número de médicos”, explicó Poblete.

¿Carencia de médicos en México?

La Iniciativa Ciudadana y de Desarrollo –Incide social– señala que en México, por cada dos mil habitantes hay tres médicos, cuando la Organización Mundial de la Salud (OMS) recomienda que haya de dos a tres médicos por cada mil habitantes.

Sin embargo, no es que no existan profesionales de la salud, el problema es que no hay suficientes especialistas en algunas ramas ni vacantes para contratar en el sector salud.

Cada año, en el país, se gradúan alrededor de 16 mil 500 médicos, de las 165 escuelas de medicina que existen.

En el mismo periodo sólo se abren siete mil 819 espacios del Examen Nacional de Aspirantes para Residencias Médicas (ENARM) para realizar alguna especialidad, aunque la demanda es de hasta 49 mil profesionales por convocatoria.

Tomás Espinosa, delegado de la sección XXXIII del Sindicato Nacional de Trabajadores del Seguro Social (SNTSS), señaló que en el IMSS, por ejemplo, hacen falta principalmente urólogos, angiólogos y neumólogos.

Esto provoca que la espera por una consulta con médicos especialistas pueda demorar hasta un año, forzando a que algunos derechohabientes busquen los servicios especializados privados, generando además de una deficiente calidad del servicio de salud, un gasto a la población.

En México, según datos proporcionados por el Instituto Nacional de Estadística y Geografía (Inegi), existen aproximadamente 343 mil personas con formación de médico y aunque hace algunos años era una de las profesiones con más estatus, la realidad actualmente es otra.

De acuerdo con la última Encuesta Nacional de Ocupación y Empleo, 60 de cada 100 egresados de las carreras de Medicina no encuentran trabajo o no logran ejercer en un puesto relacionado con su perfil universitario.

La edad promedio de los profesionistas médicos ocupados es de 43 años y, según el Informe sobre la Salud de los Mexicanos de la Secretaría de Salud, cuatro de cada 10 trabajadores se encontraban en la Secretaría de Salud, tres de cada 10 en el IMSS y en el sector privado poco menos de dos trabajadores.

“Es muy complicado que se abra una nueva plaza, la mayoría de las veces tiene que ver con la falta de presupuesto para cubrir todas las plantillas”, añadió Tomás Espinosa.

Algunos expertos en la materia consideran que existe una mala distribución geográfica de doctores, como consecuencia de una limitación de oportunidades.

Datos del Inegi indican que 43% de la población de profesionistas médicos ocupados se concentra en el Estado de México, Ciudad de México, Jalisco y Veracruz. En contraste, los estados de Baja California Sur, Campeche, Colima, Quintana Roo y Zacatecas reúnen menos de 5% en conjunto.

En el caso del sector público, han señalado las autoridades, el número de médicos está relacionado con la demanda.

En el IMSS, de los 55 mil 615 contratados de base, la Ciudad de México tiene nueve mil 422, le sigue el Estado de México con cinco mil 764, Jalisco con cuatro mil 547 y Nuevo León con tres mil 448. La entidad con menos médicos es Campeche con 404.

Un estudio realizado por la Secretaría de Educación Pública, a través de la subsecretaría de Educación Superior, mostró que 9.8% de los médicos se dedican a otras actividades, 4% son funcionarios, 2.9% trabajan en farmacéutica y 2% son docentes.

Efecto en cadena

Las consultas con los médicos generales son la vía de entrada del paciente al Sistema Nacional de Salud, donde además de acciones de prevención se les canaliza con los médicos especialistas.

Los centros de salud pertenecen a este grupo, pero su labor de canalización se ve afectada por la falta de capacidad en los hospitales.

Gabriela Jiménez es médico en un centro de salud en la Ciudad de México y admitió que en muchos casos los pacientes son regresados ante la falta de médicos especialistas.

“Si nosotros detectamos algún padecimiento que requiere atención especializada los canalizamos, pero nos los regresan, así que tenemos que buscar otro hospital para enviarlos, y eso toma tiempo”, comentó.

En el caso del IMSS la situación se repite. Los pacientes canalizados por los médicos generales tienen que esperar mucho para ser atendidos.

Tan sólo en la Ciudad de México hay unidades médicas del seguro social que tienen un especialista por turno, el cual debe cubrir en promedio cuatro consultas al día, además de cirugías y seguimiento a pacientes hospitalizados.

Gabriela Jiménez señaló que la falta de personal médico en el sistema de salud público también se debe a lo complicado que es poder ser contratados en las diferentes modalidades.

“Es difícil, te hacen varios exámenes, te piden referencias y luego todo dependen de si el sindicato liberó la plaza”, agregó.

Indicó que a inicios de este año se vivió un considerable déficit de médicos, lo que complicó la atención de los pacientes, por lo que coincidió con otros colegas en que de no resolverse esta  problemática se genera un efecto en cadena.

Una enfermedad llamada burocracia

Foto_IMSS

Una mala distribución del trabajo debido a una carente estrategia de salud y un exceso de formatos por llenar por parte de los médicos, son otros de los factores que contribuyen a una mala atención en el sistema de salud nacional.

En México existe una norma oficial que obliga a los médicos a realizar un expediente clínico por cada paciente, un documento que sirve como herramienta fundamental para una atención adecuada.

“El problema es que cada año le han ido agregando cuestionarios, hay que llenar varios formatos que en realidad nos quitan mucho tiempo con el paciente”, reconoció Viridiana Ontiveros, médico de la Secretaría de Salud.

Una historia clínica debe tener al menos estos elementos: interrogatorio, exploración física, resultados previos y actuales de estudios de laboratorio, gabinete y otros, diagnósticos o problemas clínicos, pronóstico, indicación terapéutica, nota de evolución, actualización del cuadro clínico y signos vitales.

Como se ha mencionado en este texto un médico del sistema de salud tienen en promedio entre 12 y 18 minutos para atender a un paciente debido a la alta demanda, tiempo en el que deben llenar todos estos cuestionarios.

Su calidad de atención es evaluada por personal de la Secretaría de Salud, pero, de acuerdo con los propios médicos, lo que más se toma en cuenta es el tiempo que se demoran con cada persona, es decir, entre más rápido mejor.

En 2017, la Comisión Nacional de los Derechos Humanos (CNDH) documentó omisiones sistemáticas por parte del personal de salud de diversas instituciones públicas en la elaboración de los expedientes clínicos.

Algunas de estas omisiones fueron: asentar fecha, hora y nombre completo de quien la elabora, así como la firma autógrafa, electrónica o digital, según sea el caso; los datos de exploración física del paciente; tratamiento e indicaciones médicas; nota de evolución; envío de piezas o biopsias quirúrgicas para examen macroscópico e histopatológico; o en las hojas de enfermería la ministración de medicamentos.

Sin embargo, la CNDH estableció en la recomendación 29/2017 que dichas omisiones no eran una cuestión de formación profesional o capacitación del personal médico, sino consecuencia de las condiciones de trabajo en las que se encuentra el personal médico.

Entre ellas destacó la “sobrecarga de trabajo derivada del alto número de pacientes que deben atender en poco tiempo, haciendo materialmente imposible su debida integración”.

Asimismo señaló las extenuantes jornadas laborales y las deficiencias de infraestructura, recursos tecnológicos y la falta de implementación de sistemas automatizados o electrónicos que faciliten al personal de salud la debida integración del expediente clínico.

Falta de cultura

Viridiana Ontiveros ha sido médico del IMSS, ISSSTE y la Secretaría de Salud y considera que existe una mala distribución del trabajo, básicamente por una falta de estrategia de salud.

En México el sector salud se divide en tres niveles: el primero tiene que ver con una atención primaria y sobre todo de prevención; en él se encuentran los centros de salud o unidades de medicina familiar.

En el segundo nivel están los hospitales con especialidades y en el tercero se atienden todos aquellos casos que no pudieron resolverse en los primeros dos niveles.

Sin embargo, debido a una falta de conocimiento los pacientes simplemente acuden a la unidad que les queda más cercana, además de que no existe una cultura de la prevención.

“La gente no sabe de los niveles de atención y sólo van al que les queda cerca, por eso es que los centros de salud se saturan de personas que quieren atención sin que haya la capacidad de atenderlos, ya que la plantilla es menor”, señaló Ontiveros.

Lo mismo ocurre en las salas de urgencias, donde llegan desde casos leves hasta pacientes graves, incluso hay personas que llegan porque no alcanzaron cita en el servicio normal. Todo eso retrasa la atención, pues aunque los médicos tienen prohibido negar la consulta, priorizan los casos más urgentes.

La doctora Ontiveros advirtió que al no existir la prevención los pacientes llegan a los consultorios de primer nivel con cuadros graves.

“La gente va hasta que ya se siente muy mal, cuando ya tienen complicaciones. Esto ocurre también en el caso de los odontólogos, por ejemplo”, detalló.

A toda esta problemática se suma una infraestructura limitada tanto de materiales como medicamentos e incluso camas.

Los retos para la nueva administración

Salario mínimo no monto de aportación al IMSS

El presidente electo de México, Andrés Manuel López Obrador, anunció que implementará 25 proyectos estratégicos para mejorar el servicio de atención médica en todo el país.

Para ello dijo que fortalecerá y ampliará el sistema público de salud (IMSS, ISSSTE, SSA, secretarías estatales), dando prioridad a las unidades ubicadas en las zonas más pobres del país.

El mandatario electo aseveró que se dará importancia a la medicina preventiva y se iniciará un programa para construir hospitales públicos y rescatar los que quedaron inconclusos, los cuales suman 50 alrededor de todo el país.

López Obrador aseguró que se atenderá la falta de médicos, para lo que prometió una regularización laboral del personal de salud y apertura de nuevas plazas.

Asimismo anunció un programa de medicamentos para combatir la falta de éstos y servicios gratuitos para la población sin seguridad social.

“Todo mundo ha puesto la atención en lo educativo. Yo les diría que la situación es peor en el sistema de salud. Hay un problema muy grave, tenemos hospitales inconclusos, no tenemos infraestructura suficiente, hacen falta médicos, no es que no haya médicos en el país, es que no se les contrata, no tienen base, hay muchos trabajadores en el sector salud eventuales”, declaró AMLO en su momento.

Una evaluación al sistema de salud

Un estudio realizado en 2016 por la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos (OCDE) señala que aunque hubo avances en la última década, existen varios temas pendientes en el sistema mexicano de salud.

El documento destacó que en 10 años el Seguro Popular extendió su cobertura, mientras que los índices de mortalidad infantil y muertes por infartos o derrame cerebral disminuyeron.

Asimismo resaltó el acuerdo entre diversas instituciones de salud para llevar a cabo compras consolidadas de medicinas, lo que permitió un ahorro acumulado de ocho mil 350 millones de pesos en 2014 y 2015.

No obstante, los servicios de salud en México aún enfrentan una serie de desafíos importantes.

En primer lugar, señaló el reporte,  hace falta resolver la falta de personal tanto médico como de enfermeras, pues esto genera dificultades para lograr un sistema de protección efectivo y con servicios de buena calidad. 

Otro desafío fundamental radica en que el sistema de salud funciona como un grupo de subsistemas que operan de manera desconectada. Cada uno ofrece un nivel distinto de cobertura y precios, con resultados que también son muy desiguales.

Las personas no pueden elegir el tipo de seguro ni el proveedor de servicios, ya que éstos son predeterminados por su empleo, público, privado, formal, informal o inexistente.

El documento de la OCDE estableció que, cada año, alrededor de una tercera parte de los afiliados al IMSS y al ISSSTE se ven obligados a cambiar de proveedor, de institución y de doctor, sencillamente porque su empleo cambió.

Esta situación afecta la continuidad del cuidado médico, que es especialmente importante para personas con enfermedades crónicas como diabetes, y genera un desperdicio de recursos, ya que el mismo individuo debe recurrir a múltiples sistemas a lo largo de su vida, o incluso durante un sólo proceso de tratamiento.

Por ello, recomienda el informe de la OCDE, “México debe construir un sistema de salud pública más equitativo, eficiente y sostenible. Los desafíos pendientes deben abordarse con reformas de gran alcance, como las que México ha impulsado en otros ámbitos.”

 

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