Banco Mundial asesora en proyectos verdes, pero GDF omite informar resultados

Por Rafael…

Por Rafael Montes

@rafagaonline

Aunque desde el 2013 la Secretaría del Medio Ambiente del Distrito Federal (Sedema) cuenta con la asesoría del Banco Mundial (BM) para echar a andar un programa de movilidad sustentable entre las empresas de más de cien empleados que empezaría a funcionar en 2014, a la fecha, no se han informado los resultados y avances del proyecto.

Este martes, el jefe de Gobierno del Distrito Federal, Miguel Ángel Mancera, anunció que organismos internacionales, incluido el BM, apoyarán al DF con recursos por más de 150 millones de dólares para financiar proyectos de Metrobús y sustitución de microbuses.

Si bien el apoyo económico de esos organismos es novedoso, la asesoría de los mismos al gobierno de la ciudad ha sido constante.

En 2013, el BM asesoró a la Sedema para echar a andar el Programa Empresarial de Movilidad Sustentable (PEMS), pero hoy no se sabe qué fue de ese proyecto.

Dicho plan fue anunciado en el primer informe de actividades de la secretaria de Medio Ambiente, Tanya Müller, en el año 2013, en el que se adelantó que el proyecto concluiría durante el segundo semestre de ese año y quedaría listo para ponerse en operación en 2014.

Sin embargo, en el informe de actividades de Tanya Müller del año 2014, el PEMS ya no fue mencionado y no reportó ningún avance en el tema de movilidad empresarial, mientras que en su página de internet, en la sección de Movilidad Sustentable, no existe referencia al mismo.

El PEMS fue definido por la dependencia capitalina como “el primer programa de movilidad empresarial para que centros laborales que tengan más de 100 empleados usen camiones de alta capacidad o autos compartidos para el traslado de su personal”.

Dicha propuesta de PEMS, de acuerdo con el propio documento, fue trabajada con el Centro de Transporte Sustentable Embarq México y con apoyo del Banco Mundial, con el objetivo de “reducir los viajes en vehículos particulares, disminuyendo la congestión y generar menores emisiones, además de fomentar la equidad, la seguridad y mayor calidad de vida en los trabajadores, y para las empresas, generar menos costos, aumentar la competitividad y facilitar el reclutamiento de personal”.

La actual Ley de Movilidad, que entró en vigor en julio del año pasado, ya establece que la Sedema, “en coordinación con las demás dependencias de la Administración Pública, fomentará programas de movilidad empresarial que tengan como objetivo promover esquemas de desplazamiento más eficientes entre el personal de las empresas, que impacte directamente en el ahorro de combustible de su parque vehicular, disminuya las emisiones de contaminantes en el medio ambiente y contribuya a mejorar el entorno urbano y de trabajo de sus empleados”.

Para tal fin, “la Secretaría proporcionará estímulos y reconocimientos a las empresas que participen en el programa de movilidad empresarial y que contribuyan a fomentar nuevos esquemas de desplazamiento entre sus empleados”.

Como parte de la planeación del PEMS, en 2013 se llevó a cabo un taller  coordinado por CTS Embarq México con la participación de diferentes áreas de las secretarías de Medio Ambiente, de Desarrollo Económico y de Transportes y Vialidad (ahora Secretaría de Movilidad), así como de la Secretaría del Medio Ambiente y de Transporte del Estado de México y representantes del Centro Mario Molina.

Los antecedentes de ese programa de movilidad empresarial eran el proyecto Aventones y el Programa de Transporte Escolar Obligatorio (Prote).

Para mediados del 2013, el programa Aventones, iniciado en el primer semestre de ese año, había sumado a mil seis funcionarios públicos del gobierno de la ciudad en el uso compartido del automóvil particular, con lo que se habrían evitado siete mil 346 litros de gasolina y dos mil 326 kilogramos de dióxido de carbono a la atmósfera.

Sin embargo, el programa Aventones no tuvo el éxito esperado, pues el gobierno del DF tenía la expectativa que diez mil de sus trabajadores pudieran sumarse, pero un año después de su lanzamiento,  en julio del 2014, apenas había mil 142 usuarios registrados, según un reporte de la dependencia.

En 2013, el Prote, un proyecto que inició desde la administración anterior, se encontraba ya en la quinta y última etapa, en la que se integrarían 57 escuelas, 40 con el uso del servicio de transporte escolar y 17 con la aplicación de programas de mitigación vial y ambiental, con el que se pretendió evitar el uso de 30 autos particulares por cada autobús escolar.

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