[VIDEO] Joven de Xochimilco crea prótesis 3D para personas de escasos recursos

Alan García Arriaga, originario de Xochimilco, es el creador de una prótesis de piernas con diseño de impresión 3D para personas de escasos recursos.

Mientras que en Estados Unidos la tecnología de impresión 3D es utilizada para la fabricación de armas, en México es aprovechada para un motivo más noble: el desarrollo de prótesis para personas de escasos recursos.

Tal es el caso de Alan García Arriaga, un joven de 33 años originario del pueblo de San Mateo Xalpa, Xochimilco, que desde hace cuatro años se dedica a diseñar prótesis de piernas de bajo costo para personas que perdieron sus extremidades a causa de algún accidente o una enfermedad.

Leer más: IPN crea prótesis para personas de escasos recursos

Alan estudió la licenciatura en relaciones comerciales en el Instituto Politécnico Nacional (IPN), pero tras una lesión que le arrebató dos dedos de la mano a su padre, decidió estudiar ortopedia y el proceso de impresión 3D para ayudarlo.

 “Investigo cuánto costaban los dos dedos que le faltaban a mi papá y pues estaban entre 30 mil y 40 mil pesos. Me pregunté ‘Bueno, pues entonces ¿cuánto vale la mano? ¿cuánto vale el brazo?’ Y encontrándome con esas cantidades tan altas dije ‘¿Esto quién lo puede pagar?’”, relató en entrevista.

Fue así como nació el proyecto Mapili, una organización fundada por Alan para ayudar a personas que sufrieron la amputación de sus dos piernas o alguna de ellas y no tienen como costear una prótesis convencional.

-Precios accesibles-

Los precios de una prótesis de pierna pueden alcanzar los 110 mil pesos dependiendo de los materiales, el diseño y el tipo de amputación. En cambio, los diseños de Mapili oscilan entre los 10 mil hasta los 18 mil pesos, mucho más económicos en comparación con lo ofertado por proveedores del sector salud.

«Yo no conozco a nadie que tenga 110 mil pesos en efectivo. Estamos hablando de casi 300 mil amputados diarios y sólo 25% de ellos puede adquirir una prótesis, todos los demás se quedan en su casa, nunca van a rehabilitación, caen en depresión o enferman”, señaló Alan.

Las prótesis normales requieren de materiales acrílicos más pesados, pero el diseño de Alan es diferente ya que utiliza PLA (Ácido Poliláctico) y 30% de fibra de carbono, además de un pie flexible totalmente hecho a la medida.

Estos son materiales hipoalergénicos, biodegradablesresistentes y más livianos. Además se pueden mojar y no contienen metales, por lo que son más duraderos (hasta 10 años sin necesidad de mantenimiento anual).

Su producción dura aproximadamente un mes, en el que primero se toma una muestra, se escanea el miembro amputado, se realiza la impresión de un socket personalizado y finalmente se hace una prueba física para verificar que la prótesis se ajuste al muñón y que el paciente no sienta dolor al momento de caminar.

-«De mi taller todos salen caminando»- 

Alan se especializa en dos tipos de amputaciones: transtibial (debajo de la rodilla) y supracodil (arriba de la rodilla), esto debido a que la mayoría de sus pacientes son personas con mutilación en sus extremidades inferiores por complicaciones relacionadas con diabetes o accidentes laborales.

«De mi taller todos mis pacientes salen caminando. Un chico que es albañil, por ejemplo, perdió las dos piernas y quería seguir trabajando, entonces lo que hicimos fue brindarle algo que le pudiera servir. A los 25 días ya estaba caminando sin nada, sin muletas ni bastón”, recordó.

También contó el caso de la señora Rogelia, una mujer de la tercera edad que, por el nivel de su amputación, no podía ser candidata a prótesis según le informaron los médicos.

«Cuando me pasaron a mi el caso le dije ‘déjeme ver que se puede hacer’ y a los 30 días la teníamos parada. Siento que esto es una ventaja porque yo fabrico todo entonces puedo adaptarme al peso, edad, altura y al tipo de amputación, porque no todas son iguales».

-Falta de recursos-

Alan asegura Mapili es iniciativa privada, pues él solo ha financiado todo el proyecto. Nunca recibió apoyo del sector salud o de alguna dependencias gubernamentales.

Incluso llegó a mostrar su diseño en algunos hospitales de la Ciudad de México, pero nunca obtuvo una respuesta favorable.

No obstante ha tenido alianzas con diversas fundaciones: Carlos Slim, Telmex, Rebeca de Alba, Frente Mexicano por Derechos Humanos y Fundación Xicoténcatl, por mencionar algunos.

«Te puedo decir que hay gente en puestos altos bastante conforme con su trabajo y yo les he dicho en su cara ‘Yo tengo mucho paciente que tú has rechazado y a la que no le dan la oportunidad’. Hemos ido a Cámara de Diputados, hemos hablado con senadores con discapacidad y me han bateado».

-En marcha un taller móvil de prótesis-

En promedio Mapili atiende seis personas cada mes provenientes de diversos estados de la República: Guerrero, Estado de México, Chiapas, Veracruz, Puebla, Tabasco y Ciudad de México.

Esta afluencia de personas motivó a Alan a idear un ‘taller móvil’ que recorra todo el país para realizar escaneos y primeras revisiones a la gente que más lo necesite y posteriormente entregarles sus prótesis.

Actualmente está trabajando en una prótesis para desarticulación de cadera, una de las más complicadas debido a su dificultad y costo, pues está destinada a aquellas personas que perdieron por completo la pierna. Estima que su costo rondaría los 25 mil pesos, cuando por lo regular se cotiza por encima de los 150 mil pesos.

«Yo no pretendo más que ayudar. Ha salido gente muy contenta, me bendice y se va muy agradecida. Cuando caminan por primera vez muchos me dicen ‘ya la hicimos’ y por eso lo hago», concluyó.

Te puede interesar: 

[VIDEOS] Crean corazón con tejido humano en impresora 3D

Ingeniero de la UNAM dona prótesis a personas afectadas por los sismos

¡No más chatarra! Xochimilco comienza retiro masivo de autos abandonado

TE INTERESA