Vecinos Del Valle viven en un edificio con riesgo de colapso tras 19S

El edificio ubicado en Gabriel Mancera espera los recursos de la CDMX para ser rehabilitado; especialistas alertan que un nuevo sismo podría generar falla total en la estructura.

Libertad vive con su esposo en el tercer nivel de Gabriel Mancera 261, esquina Pedro Romero de Terreros, uno de los más de 100 inmuebles con daños estructurales que no han sido reparados y permanecen habitados a casi un año del sismo del 19 de septiembre.

El edificio en el que esta vecina de la colonia Del Valle habita fue dictaminado desde el 24 de septiembre, cinco días después del terremoto, como una estructura insegura y de alto riesgo, pues el movimiento provocó daños en trabes y columnas.

A la fecha, el inmueble de cinco niveles y ocho departamentos continua habitado y su reparación permanece detenida, de acuerdo con los vecinos, por retrasos dentro de la Asamblea Legislativa y la Comisión de Reconstrucción.

“Hemos hecho todos los trámites y hasta el momento no hemos podido hacer la reparación. Primero nos pidieron un DRO, se contrató, se hizo el dictamen, luego unos primeros estudios para saber qué se tenía, luego un segundo estudio para saber cómo se harían las reparaciones, hemos hasta licitado para que una compañía haga los trabajos y aquí seguimos viviendo”, acusó Libertad.

El inmueble se localiza en una de las zonas en la delegación Benito Juárez que más daños tuvo como consecuencia del sismo de magnitud 7.1 que el año pasado impactó a la capital del país.

La fuerza del movimiento, relató la vecina para El Big Data, provocó que la estructura del inmueble se ‘cargara’ hacia el ala sur, donde los departamentos son más grandes y se concentran la mayor parte de la construcción.

Las ocho familias que habitaban hasta el 19 de septiembre en el edifico fueron evacuadas. Durante varias semanas, buscaron otros lugares para vivir, algunos con el apoyo de tres mil pesos para renta que el Gobierno de la Ciudad de México ofreció para los damnificados.

“Nos fuimos a un departamento en la Álamos, cerca del otro edificio de Xola que tuvieron que tirar, pero no nos acostumbramos. Uno quiere estar en su casa”, comentó Libertad, quien decidió regresar a su edificio, a pesar de los daños que presenta.

En un recorrido que esta casa editorial hizo por el edifico se observaron daños por fracturas en los muros de la recepción, daños por separaciones en la estructura de las escaleras y fracturas en los acabados interiores.

Sin embargo los daños que ponen en riesgo la estructura son visibles desde el área de la cochera, en donde cruza una de las trabes de mayor importancia para el inmueble, la cual tuvo daños que se transmitieron a tres columnas.

En los meses que siguieron al terremoto, los vecinos, con apoyo de especialistas lograron que la trabe fuera reforzada con columnas de acero; son las únicas reparaciones que los vecinos han logrado en casi 12 meses.

“Yo sólo vengo por ratos, vengo por algunas cosas y me voy, ya no estoy viviendo aquí, sé que con las reparaciones el edificio está bien, pero la verdad sí da miedo vivir aquí”, indicó uno de los vecinos que ocupa uno de los departamentos en el segundo nivel.

De acuerdo con los vecinos de Gabriel Mancera 261, la rehabilitación del inmueble es posible, en tanto se destrabe el proceso administrativo y reúnan entre 300 y 400 mil pesos que estimaron costarán los trabajos.

“Mientras pues aquí estamos viviendo. Cuando tiembla se cae un pedacito, pero afortunadamente no ha pasado a más. Lo que pienso es que si nos toca aquí, pues que nos toque”, consideró Libertad.

El problema con este inmueble es que, como otros edificios, sus daños no son visibles desde la fachada. A simple vista el inmueble parece habitable, pues no se observan fisuras cortantes en muros ni daños en las columnas exteriores, incluso el restaurante que estaba en la planta baja en apariencia no tiene daños.

El golpe de las ondas sísmicas fue particularmente duro en esa zona de la colonia Del Valle, prácticamente junto al inmueble, en los números 822 y 830 de Pedro Romero de Terreros, los daños por la sacudida son evidentes.

“Este es el problema, probablemente porque esos edificios es muy evidente que están dañados”, relató la vecina sobre el inmueble ubicado en el 830, el cual tuvo derrumbes parciales en muros, fracturas por cortante en columnas de concreto armado y en muros de carga.

“Tan sólo de verlo da miedo, están todos los polines sosteniendo el edificio, algunas ya hasta parece que se colgaron”, abundó otro de los vecinos de Gabriel Mancera 261, que sólo se identificó como Mario, un estudiante de la Facultad de Arquitectura de la UNAM.

Sobre el estado del inmueble, Alfonso Penela, director general de Corporación Mexicana de Valuación, (CM Valuación), quien participó en la evaluación del inmuebles afectados por el sismo del 19 de septiembre, indicó que los vecinos viven en riesgo, pues ante un nuevo sismo, el inmueble podría tener una falla total.

“Es un edificio en la Del Valle que me tiene muy preocupado porque no se ha caído, pero sigue teniendo los cortantes y la estructura ya falló y en cualquier rato se viene para abajo, ahí sigue y nadie voltea a verlo”, advirtió Penela.

 

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