La Torre Latinoamericana, arquitectura a prueba de sismos

25 septiembre 2017 12:04 pm

Desde el año de su inauguración en 1956, la Torre Latinoamericana, un emblema de la arquitectura moderna erigido en el Centro Histórico de la Ciudad de México, ha soportado todos los embates sísmicos, tanto como el propio pueblo mexicano.

Su construcción y diseño han ameritado prestigio y reconocimiento a nivel mundial. El American Institute of Steel Construction le otorgó  a la Torre Latinoamericana una condecoración por ser el edificio más alto que jamás haya sido expuesto a una enorme fuerza sísmica.

Conformada por 44 pisos y con una altura de 182 metros, la construcción de la Torre Latinoamericana marcó una pauta a nivel mundial para el diseño de estructuras cimentadas en zonas consideradas como de alto riesgo por la constante actividad telúrica.

Ante el reto de construir un rascacielos en una región altamente sísmica, el ingeniero mexicano Leonardo Zeevaer, desarrolló una exhaustiva investigación del subsuelo para conocer la vulnerabilidad a la que se enfrentaría la Torre Latinoamericana y así poder desarrollar una tecnología que permitiera aislarla del estrés tectónico.

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Para soportar las 24.100 toneladas que pesa la Torre, se construyó una estructura rígida de acero con un peso de 3.200 toneladas; un total de 361 pilotes especialmente diseñados que se enterraron a una profundidad de 33 m para cimentar la torre.

Se trata de un cajón de cimentación que flota sobre el manto freático, una especie de barco arquitectónico que navega sobre la olas del estrés telúrico.

La Torre Latinoamericana ha soportado todos los sismos de gran intensidad. El primero reto que la naturaleza le impuso a la torre ocurrió el 28 de julio en 1957, cuando un temblor con magnitud 7.7 grados en escala de Richter sacudió a la Ciudad de México.

La segunda prueba y sin duda la  más difícil a la que se ha enfrentado la Torre sucedió durante el terremoto del 19 de septiembre de 1985, el cual tuvo una magnitud de 8.1 grados y dejó a la capital devastada.

Durante los fuertes sismos sucedidos el jueves 7 y el martes 19 de septiembre, la Torre Latinoamericana volvió a dar muestras de gran resistencia; los 8. 2 y 7.1 grados de magnitud respectivamente, al parecer no ocasionaron daños mayores a su estructura.

La resistencia de la Torre Latinoamericana es un reflejo fiel del pensamiento de su diseñador, el arquitecto mexicano Augusto H. Alvares:

“Quiero hacer las cosas como las he pensado siempre, como cosas tranquilas, que no suscitan inquietud, sino que se sientan naturales o normales”

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