La mitad de los detectores de armas en el Metro no sirven

23 diciembre 2017 8:00 am

Más de la mitad de los arcos detectores de metales instalados en el Sistema de Transporte Colectivo (STC) Metro no funcionan.

Este programa de revisión a usuarios del Metro se implementó después la balacera ocurrida el 18 de septiembre de 2009 en la estación Balderas, cuando dos personas perdieron la vida y ocho más resultaron lesionadas por un usuario que detonó una pistola en las instalaciones de ese medio de transporte.

Luego de este hecho se anunció la instalación detectores de metal en todas las estaciones del Metro y para ello la administración invirtió 23 millones de pesos.

Sin embargo, a ocho años, el programa quedó en el olvido y una nueva balacera se presentó al interior del Sistema de Transporte Colectivo Metro, esta vez en la estación Romero Rubio.

Las autoridades capitalinas argumentan que el mantenimiento de estos aparatos resulta muy costoso y al ser una media voluntaria, los usuarios la evaden con facilidad.

Aparatos insuficientes

A pesar de que se anunció que habría detectores en todas la estaciones eso nunca ocurrió.

En 2015, seis año después de la balacera en Metro Balderas, sólo 32 estaciones contaban con arcos detectores de metal y, de éstos, únicamente 22 estaban activos.

El primer semestre de ese año, la Coordinadora de Servicios Externos de Vigilancia del Metro informó que se detectaron 39 armas de fuego, 102 armas blancas, mil 43 objetos aptos para agredir y otros 30 objetos que no pueden ser portados al interior de las instalaciones.

Actualmente sólo existen 39 aparatos, es decir, siete aparatos más que en 2015. Éstos se encuentran instalados en las estaciones de mayor afluencia de las líneas 1, 2, 3, 5, 9, y B, pero en estaciones como Chabacano, Pantitlán, Zapata y Ermita (línea 12) estos aparatos de seguridad se encuentran fuera de servicio y sin la permanencia de algún elemento de la Policía Auxiliar.

Ante esta situación, el año pasado el diputado local, Armando López Campa, llamó al director del Sistema de Transporte Colectivo (STC) Metro, Jorge Gaviño, a supervisar el funcionamiento de los detectores de metal en estaciones de este medio de transporte, pues reportó la existencia de 37 detectores de metal, de los cuales sólo funcionan 18.

En total, el STC Metro invirtió 23 millones de pesos. Cada arco detector tuvo un costo de 508 mil pesos, mientras que los de rayos X se adquirieron en 859 mil pesos.

Según datos oficiales, en 2010 se compraron 30 arcos y sistemas de rayos X a la empresa Athena GS3, mientras que de otros nueve se hizo la transacción con la firma Corporativo Desci.

Actualmente, de los 39 arcos detectores sólo 18 funcionan, siete están en reparación y 14 se encuentran pendientes para efectos de mantenimiento.

El director del Metro, Jorge Gaviño, ha declarado a los medios de comunicación que mantener estos aparatos de seguridad cuestan alrededor de cinco millones de pesos al año, lo cual resulta alto para el servicio que otorgan.

De acuerdo con personal de Seguridad Institucional tampoco no hay una empresa que pueda garantizar una adecuada reparación, por lo que algunos equipos están obsoletos.

Asimismo, personal del STC indican que a los arcos detectores de metal se ingresa por invitación del personal de seguridad del Metro; sin embargo, no es obligatorio y cualquier usuario puede evadirlo.

“Los invitamos a pasar a todos, pero pocos acceden porque casi siempre todos llevan prisa, a quienes vemos sospechosos sí los invitamos a pasar directamente e incluso podemos solicitar una revisión de sus pertenencias”, explica uno de los oficiales que custodia el arco de la estación Bellas Artes.

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