10 crueles estafas callejeras en CDMX: Guía para no caer


En las calles de la Ciudad de México existen miles de estafadores a la caza de nuevas víctimas. Su principal arma es la astucia, pero también usan la ambición de las personas. Así pueden engancharnos con la promesa de un celular barato, un paquete de joyas casi regaladas, la ilusión de ganar más dinero, etcétera. Te traemos a continuación algunos de los fraudes callejeros más comunes:

1. Los vendedores de tecnología barata de Meabe y Plaza de la Tecnología.

Son sujetos que están a las afueras de las plazas y te dicen que son capaces de conseguirte todo hasta 70% más barato. Si caes te llevarán a un pasillo en cuyo lugar hay una escalera que lleva a la planta alta, te detendrán en ese lugar, te pedirán la mitad del dinero y te dirán que van a subir por tu producto y que ahí los esperes, será la última vez que veas a ese estafador en tu vida y también será la última vez que veas tu dinero.

2. Los barrenderos que venden joyas de oro baratas

Vas caminando por alguna de las calles de la CDMX cuando dos tipos vestidos con los clásicos trajes naranjas de barrenderos de la ciudad sacan una joyas de oro envueltas en una servilleta; te dicen que se acaban de encontrar estas joyas mientras barrían la banqueta, te preguntan cuánto les puedes dar por ellas. Si las compras al poco tiempo te darás cuenta que se trata de joyas de fantasía hechas de fierro y pintadas de dorado, te sumaste a la larga lista de gente a la que estos sujetos les han visto la cara.

3. ¿Dónde quedó la bolita?

Cada vez que paso por una mesita en donde se juega “donde quedó la bolita” me pregunto cómo puede seguir habiendo gente que siga cayendo en este fraude.  El juego consiste en que un sujeto esconde una mini pelota pasándola por diversos botecitos para confundirte, tú tendrás que adivinar en cuál de ellos está, si adivinas en cuál se encuentra te darán la cantidad que apostaste.  Varias personas al rededor, cómplices todos, fingen ser apostadores que ya han ganado dinero, esto con el fin de darte confianza. Si le entras da por perdido tu dinero.

4. “Te vendo un reloj de buceo barato”

Te encuentras en una esquina esperando a que el semáforo se ponga en en rojo para que puedas cruzar al otro lado. De repente un automóvil se estaciona frente a ti, por la ventanilla el conductor te dice que te vende un reloj de buzo, porque él es buzo, pero necesita dinero porque acaba de pagar la multa de una araña y se quedó sin efectivo para paga  la despensa de su familia. Te pide que veas el reloj, que si quieres te lo vende hasta en 200 pesos, insiste que es una ganga que debes aprovechar porque un reloj así cuesta 3 mil pesos. El reloj es vistoso, pero solo es una baratija china que no vale más de 50 pesos.

5. El fajo de billetes

Un tipo nervioso se acerca a ti y te muestra un fajo de dinero que se acaba de encontrar.  Te dice que lo puede repartir contigo, pero ahorita no tiene tiempo para contarlo y dividirlo. Te dice que tú guardes el fajo y que se verán en este mismo punto más tarde, en un movimiento brusco te mete el fajo en tu bolsillo, pero te dice que le des algo de valor como garantía de que volverás al rato.  Te pide que le des tu cadena, los aretes, una esclava, el reloj o el celular, lo que sea. Sobra decir que el fajo de billetes solo son periódicos.

6. Cambio de tarjetas en el cajero automático

Estás frente al cajero automático a punto de meter tu tarjeta, pero en segundos una señora o señor que está a un lado de ti toma tu plástico y te dice: “¡no, no metas la tarjeta así, se la va a tragar el cajero!”, hace como que limpia el chip o la barra con su camisa y te la devuelve, confiado de su bondad, metes de nuevo tu plástico, pero el cajero te dice que hay un error y la rechaza. La persona que te ayudó ya no está, se fue con tu tarjeta y te dejó una inservible. Sales para encarar al maleante pero ya está camino a otro cajero para vaciar tu tarjeta.

7. Los Huleros

Son sujetos que en los estacionamientos públicos te dicen que te cambian los hules de tus limpiadores mientras realizas tus ocupaciones. Al regresar el hulero te cobra una suma exorbitante, mientras discutes con él, se acercan 10 tipos más para obligarte a pagar.

 

8. Vendedores de paletitas

Estos tipos son altos y corpulentos, te venden paletas de caramelo al precio que quieras: por miedo terminas dándoles hasta 10 pesos por uno de sus caramelos, algunos les dan hasta 20 pesos.

9. El billete ganador

Un tipo se acerca a ti para venderte un boleto de lotería premiado. Dice que hace eso porque no tiene una identificación oficial para cobrar el premio, si estás dudoso otro sujeto (su cómplice) se acerca a ti con un periódico en donde viene la lista de boletos ganadores. El boleto que te esta vendiendo puede ser atrasado, falso, o si te va bien, de futuros sorteos.

 

 

10. “Ahorita te entrego tu pantalla amigo

En Tepito existen comerciantes que venden tecnología a precios muy baratos con el propósito de llamar la atención de los consumidores ávidos de ofertas. Una vez que les comprar el aparato deseado te piden dirección, teléfono y el dinero como requisitos para que un trabajador vaya por tu equipo, te hace esperar muchas horas, para que al final te digan que mejor te lo envían a tu casa, lo cual nunca ocurrirá. Si regresas a reclamar te darán un aparato usado, pirata o inservible, y te asustan para que no regreses. No pienses que te devolverán el dinero. (JH)

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