Dicen por ahí que la estrategia electoral de Ricardo Monreal para desestabilizarle la CDMX a Claudia Sheinbaum rumbo al 2024 se le está enredando en el cuello.

Y es que para nadie es desconocido que por las oficinas de Reforma e Insurgentes han visto desfilar a decenas de panistas, priistas y petista que se frotan las manos por descarrilar las aspiraciones de la jefa de Gobierno capitalino.

Para ello, el primer acto guerra de Monreal será cobrarle a Claudia la salida de Néstor Núñez en tres posibles escenarios:

1.- Dejar que Néstor termine su periodo como alcalde –que vence el 30 de septiembre de 2021– y utilizar todo el aparato de Gobierno en la Cuauhtémoc a favor de la candidata de Sí Por México, es decir, en contra de Dolores Padierna.

2.- Dejar en el cargo a Néstor Núñez y apoyar al candidato del Partido del Trabajo en esa demarcación, y aglutinar a todos los actores que no consiguieron hueso… perdón, quisimos decir, candidatura, dentro de las siglas de Morena para que compitan en toda la ciudad con la marca PT.

3.- Ésta es la más difícil, pero también se está analizando: lanzar como candidato del PT a Néstor y competirle a Dolores Padierna.

Nos cuentan Off The Record, que como lo dicho no es novedad, los morenistas ya preparan una fiscalización a fondo de los recursos que salen de la alcaldía Cuauhtémoc y del Senado de la República, donde la Unidad de Inteligencia Financiera comienza a ponerle lupa a RM ¿será?

Por lo pronto, al que ya no saben dónde esconder, es al flamante director General de Gobierno en Cuauhtémoc, Salvador Santiago Salazar, conocido en el mundo de la corrupción como “el Chava-Chava”.

Este personaje es señalado de vincularse con una red de prostitución, extorsión a establecimientos mercantiles y enriquecimiento ilícito, con lo cual se ha hecho de decenas de autos, hoteles y cientos de vinaterías ubicadas en el Estado de México.

De ser ciertas las acusaciones, en breve jalarán la madeja para ver hasta dónde llegan los hilos de la corrupción ¡ups! 

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