Desde marzo de 2015 una modificación en la Gaceta Oficial de la Ciudad de México obliga a las autoridades a brindar agua gratuita y de calidad a los ciudadanos, digamos que hasta ahí todo bien.

La administración anterior, es decir la de Miguel Ángel Mancera,  realizó la instalación de bebederos dentro del Sistema de Transporte Colectivo (STC) en las 192 estaciones de las 12 líneas del Metro.

Esta inversión costó a los capitalinos 38 mil 500 pesos por cada equipo de filtración, por lo que hace un total de 15 millones 592 mil pesos de 405 bebederos.



Sin embargo, en un recorrido realizado por diversas estaciones, los usuarios del Metro aseguran que no utilizan estos filtros por la desconfianza, tienen miedo de que el agua que emana de ellos sea de buena calidad.
“Jamás he usado estos bebederos, se nota que no son higiénicos y sobre todo que nos é que tipo de agua sea, no sé si sea agua limpia, podría enfermarme”, comentó Martha, una usuaria del Metro.

“Por cuestiones de trabajo, yo paso cinco veces al día por esta misma estación y nunca he visto que alguien limpie estos bebederos, a mí no me da confianza tomar agua de ahí", señaló Tomás, usuario del Metro.



Hasta el momento se desconoce qué calidad de agua son la que ofrecen estos filtros, lo que ocasiona que prácticamente estén de adorno, además de que no se nota en su interior algún sistema de purificación que haga confiar a algunos los usuarios que utilizan diariamente el Metro de la Ciudad de México.