A dos años del Gobierno del presidente Andrés Manuel López Obrador, persisten dinámicas de estigmatización de la prensa, censura, violación de los derechos humanos y el debilitamiento de las instituciones creadas para hacer contrapeso al poder, revela el informe “Distorsión: el discurso contra la realidad”, elaborado por Article 19, organización defensora de la libertad de expresión y derecho a la información.

El informe de la organización no gubernamental, destaca que durante el análisis del 2020, se hallaron distintas tendencias que desde el Gobierno afectan seriamente la libertad de expresión.

“Durante 2020, confirmamos que el ejercicio de las conferencias de prensa matutinas de López Obrador configuró un ejercicio medular de la estrategia gubernamental. Como el año pasado, AMLO centralizó en su figura la comunicación de la administración que encabeza. Desde la tribuna de las “mañaneras” el presidente pontifica, juzga, moraliza, estigmatiza, informa y… desinforma”, señala Article 19.

Durante la presentación virtual de dicho informe, Leopoldo Maldonado, director regional de esta organización para México y Centroamérica consideró que durante el año pasado, el sello de esta administración es utilizar la distorsión como mecanismo para alterar la percepción de las realidades al deformarlas mediante el discurso.

Aunque reconoció que es imposible cambiar al país en dos años, por el deterioro de la vida pública data de hace 50 años, Maldonado alertó que se siguen sosteniendo “viejos anclajes autoritarios en materia de libertad de expresión”.

La organización sostiene que cuando el presidente López Obrador evade temas de relevancia, lo hace a través de la frase “yo tengo otros datos”, los cuales parecen no existir en los acervos documentales de las dependencias gubernamentales.

“La tendencia a responder con una declaración de notoria incompetencia a las solicitudes de acceso a información pública pasó de cero, en 2019, a 389, en 2020, por parte de la Oficina de la Presidencia y la Coordinación General de Comunicación Social”, señala el informe.

Por otra parte, señala que existe discrecionalidad en el gasto de Comunicación Social del Gobierno, se mantienen, abunda, tres tendencias que se observaron en 2019: ausencia clara en la asignación de publicidad oficial como mecanismo de censura indirecta; el apiñamiento del gasto en los últimos dos meses del año fiscal (conocido como gasto decembrino), como síntoma de mal manejo de los recursos públicos y la concentración de la publicidad en algunos medios.

“La cereza del pastel en la pretensión de concentrar y clausurar la información la atestiguamos este año con el amago de desaparecer el Instituto Nacional de Transparencia, Acceso a la Información y Protección de Datos Personales (INAI) y otros organismos autónomos”, explica el informe.

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