Un total de cinco cortejos fúnebres arribó el pasado miércoles al Panteón Civil de San Lorenzo Tezonco, los cuales transportaban a las víctimas el colapso de la Línea 12 del Metro; el lugar está a escasos 300 metros de distancia de la llamada zona cero, lugar donde se presentó el siniestro.

En una de las carrozas viajaba el cuerpo de Mario Alberto Bautista Sánchez, joven de 25 años que fungía como ingeniero en sistemas y quien regresaba de trabajar cuando se presentó el quiebre de la vía. 


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Su padre, José María Bautista expresó su impotencia por lo ocurrido: 

“Me siento triste, enojado, porque esto fue una negligencia de nuestro antiguo jefe de Gobierno; él sabía de antemano que esta obra desde un principio no estuvo bien, presentó muchísimas fallas”

Aseguró además que presentó una denuncia ante la Fiscalía General de Justicia de la CDMX contra quién resulte responsable de lo ocurrido. 

Mientras que, en el segundo cortejo llegó el cuerpo de Liliana López García, de 37 años, trabajadora de una tienda de ropa y madre de una jovencita de 16 años; su esposo, quien esperaba en el Panteón, afirmó que su única petición es que se haga justicia. 

“Hago responsable a las autoridades por no darle seguimiento; tengo entendido que ya había un peritaje antes y que no le dieron seguimiento”, expresó el padre de Liliana.


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El Panteón Civil de San Lorenzo Tezonco se encuentra a 300 metros de la trabe que colapsó el pasado martes, donde a la fecha algunas personas ingeniaron un altar en memoria de los fallecidos, mismo que luce una imagen de la Virgen de Guadalupe y la leyenda: “No fue un accidente, fue negligencia, ni perdón ni olvido”. 

Con información de Excélsior.

RCS

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