Texto Filiberto Cruz


La discriminación laboral por el uso de tatuajes es cotidiana, pero no ha sido documentada debido a la falta de denuncias formales. Las autoridades tienen muy pocos reportes aunque saben que hay una cifra negra enorme. 


Tan sólo en la Ciudad de México el Consejo Para Prevenir y Eliminar la Discriminación (Copred) ha documento poco más de una decena de casos en los últimos siete años.




“De 2012 a la fecha tenemos 16 quejas, se han abierto 16 expedientes por discriminación con motivo de tener tatuajes, esto no representa la realidad de lo que sucede en el día a día de las personas”, explicó Geraldina González de la Vega, su directora, quien agregó que 90% de los casos ocurrieron en el ámbito laboral.



En 2015 la Comisión Nacional para Prevenir la Discriminación (Conapred) estimó que 1 de cada 10 mexicanos, esto es 12 millones, tienen un tatuaje y muchos de ellos han sufrido discriminación de algún tipo.


La mayoría de las víctimas prefieren no denunciar porque temen exponerse a que otros centros de trabajo los identifiquen y también se les cierren las puertas, catalogándolos de "revoltosos”.


En el artículo 5 de la Ley para Prevenir y Eliminar la Discriminación de la Ciudad de México se establece que “queda prohibida cualquier forma de discriminación (…) por tener tatuajes o perforaciones corporales”. Sin embargo, muchos empleadores hacen caso omiso.


El Reporte sobre la Discriminación en México 2012, realizado por el Conapred y el Centro de Investigación y Docencia Económica (CIDE), señala que muchas empresas continúan pidiendo requisitos relacionados con la apariencia física. 


Para poder concursar para una vacante requieren una estatura determinada, tener cierta complexión física y no contar con tatuajes ni perforaciones, con lo que se deja de lado la capacidad que pueden tener para desempeñar un trabajo.




[caption id="attachment_56494" align="aligncenter" width="834"]tatuajes, CCU tlatelolco, big data, el big data mx Foto: Cortesía del Centro Cultural Universitario Tlatelolco[/caption]

"No queremos un maestra tatuada"


En octubre de 2018 Naxyelli Santana fue contratada por el colegio Anglo Americano Lomas para impartir clases de flamenco. Desde el momento en que llegó, la conversación giró en torno a sus tatuajes. Jamás le preguntaron por su experiencia laboral o habilidades pedagógicas.




“Desde la primera entrevista que tuve con la escuela supieron sobre mis tatuajes; nunca les importó si tenía buen currículum, todo giró en torno a mis tatuajes y así decidieron contratarme”, narró la propia Naxyelli.



Desde su contratación la profesora acudió a impartir clases desde la Ciudad de México hasta el municipio de Huixquilucan, en el Estado de México, con completa regularidad.



No fue sino hasta la segunda quincena trabajada que le hablaron de la administración para decirle que ya no se presentara a laborar; la mamá de dos niños se había quejado de sus tatuajes.




“Recibí una llamada telefónica en la que me dijeron que por favor ya no me presentara a trabajar; una mamá se había quejado de que no quería que sus hijos tuvieran una maestra tatuada”.



Naxyelli aceptó la decisión y pidió el pago por el tiempo trabajado, pero a partir de ese momento sólo recibió largas.


Fue citada para recibir su pago final, pero le ofrecieron menos dinero del que le correspondía y además le exigieron firmar un documento diciendo que trabajó para la Constructora e Inmobiliaria Gasari, lo cual no hizo.


Por lo anterior la víctima decidió iniciar una demanda laboral y está a la espera de que se realice la segunda audiencia ya que la parte demandada no asistió a la anterior.


Ya pasó más de un año y hasta el momento la profesora no ha recibido pago alguno por sus servicios, ya que no la quisieron liquidar conforme a derecho.


De manera paralela corre una demanda penal por discriminación y hace tres semanas el Colegio Anglo Americano Lomas fue notificado de la misma y tampoco ha habido avances significativos.


Naxyeli acudió a Conapred donde demandó una disculpa pública y capacitación en materia de discriminación para los trabajadores del Anglo Americano Lomas. La directora no se disculpó y mintió a la autoridad al decir que nunca tuvo contacto con ella.


La profesora de flamenco asegura que la situación le ha generado problemas de inseguridad y autoconfianza.




“Me descubrí de repente un día en la calle tapándome los tatuajes para que nadie me los viera, fue algo muy fuerte y muy inseguro”, puntualizó.




Una encuesta realizada en 2015 por la agencia de contrataciones OCC Mundial reveló que 65% de profesionistas consideran que el uso de tatuajes o perforaciones genera discriminación.


La directora de COPRED, Geraldina González de la Vega, precisó que en la Encuesta sobre Discriminación, realizada en la Ciudad de México en 2017, las personas con tatuajes ocuparon el lugar 20 de 41 grupos en situación de discriminación.




“Las personas con tatuajes son mayormente discriminadas por su apariencia, porque la gente los cree delincuentes o miembros de una pandilla; se trata de prejuicios y estereotipos que debemos derribar”, señaló la funcionaria capitalina.



El artículo 28 del Capítulo II de la Ley Federal para Prevenir la Discriminación es muy claro al respecto prohibiendo: “realizar o promover violencia física, sexual, o psicológica, patrimonial o económica por la edad, género, discapacidad, apariencia física, forma de vestir, hablar, gesticular o por asumir públicamente su preferencia sexual”.


Actualmente el Consejo Para Prevenir y Eliminar la Discriminación trabaja con la iniciativa privada para eliminar en la medida de lo posible los códigos de vestimenta impuestos para muchos empleos.


En 2016 se tuvo un logro histórico en la lucha para combatir la discriminación por tatuajes. Un joven que acudió a inscribirse a la Academia de Policía para poder trabajar como policía fue rechazado por tener un tatuaje.


La víctima acudió a Copred donde se inició un procedimiento mediante el cual se logró que la Secretaría de Seguridad Ciudadana eliminara este requisito, por lo que ahora cualquier persona con tatuajes puede trabajar en dicha dependencia.


Actualmente los tatuajes se han convertido en una forma de expresión cultural y social que no se limita a grupos específicos o de edad. Sin embargo, en otras culturas el tatuaje ha acompañado a las personas desde hace cientos de años.


En México todos tenemos derecho a decorar nuestro cuerpo, por lo que tener tatuajes, modificaciones corporales, perforaciones o cualquier adorno no es motivo para ser discriminado advierte Copred.

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