Un caso de maltrato infantil extremo se registró en el condado de Henry en Tennessee, Estados Unidos, luego de que autoridades encontraran a un menor de 18 meses de edad enjaulado en una perrera de 1.2 metros cuadrados y viviendo entre sus propias heces, roedores, cucarachas y gusanos.


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De acuerdo con información local, los oficiales entraron a una propiedad en el área rural de Dale Cementery Road luego de que recibieron una denuncia anónima sobre maltrato animal, sin embargo, en el lugar no solamente se encontraban los animales, sino que encontraron al menor en malas condiciones.

"Fue desgarrador ver las condiciones en que vivía el niño. No había nada, en toda la casa, que perteneciera al bebé fuera de la jaula en la que estaba...No había otros juguetes, ni cuna, ni mantas para él", comentó el sheriff Monte Belew a medios locales.

Los uniformados aseguraron que al momento en el que entraron al lugar en el que se encontraba el pequeño, el niño corrió desesperado a los brazos de una agente y de inmediato fue enviado al departamento de Servicios Infantiles de Tennessee para su valoración.

Por otro lado, los agentes informaron que aseguraron 531 roedores: ratas, hámsters y ratones, 56 perros, 86 pollos y gallos, 10 conejos, ocho serpientes, cuatro pericos, tres gatos, tres petauros del azúcar, un faisán y un lagarto. 



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