En internet abundan las ofertas de personas que por $50 pesos le pueden abonar $120 pesos de saldo ( o más) a tu tarjeta del Metro. Sin embargo este negocio ilegal podría acabarse gracias a una nueva herramienta tecnológica inventada por el Gobierno de la Ciudad de México.

Funcionará más o menos así: cuando un usuario con una tarjeta de recarga ilegal pase el plástico por los validadores de acceso, éstos harán que el saldo baje a cero e impida la entrada al portador.



Esto ya está ocurriendo en algunas estaciones del Sistema de Transporte Colectivo Metro (STC), sin embargo se generalizará a partir de los últimos días de diciembre. Lo mismo ocurrirá en los accesos del Metrobús y Tren Ligero.

El gobierno explica que el plástico no será bloqueado ni invalidado, sino que simplemente la recarga bajará a cero y el pasajero tendrá que realizar la recarga de forma legal en una de las máquinas o en las taquillas.

Entre las personas que se brincan los torniquetes y aquellos que ingresan al Metro con recargas apócrifas suman un promedio de 1 millón de usuarios que a diario evitan pagar por el servicio, lo que genera una perdida al Sistema de Transporte Colectivo de 5 millones de pesos al día.



Hay que recordar que en 2010 desaparecieron de las instalaciones del Metro 100 equipos con tecnología especializada en la recarga de tarjetas del Metro, a nueve años de estos hechos una mafia, de cuyos integrantes las autoridades dicen no saber nada, se han dedicado a hacerse millonarios vendiendo a los usuarios del Sistema de Transporte Colectivo (STC) plásticos con recargas ilegales.

JH