Hasta la fecha se desconoce cuál fue el origen de la devastadora pandemia que azotó a México y muchos países más en 1918, sin embargo se sabe, al menos algo, de la dureza de sus consecuencias: 

Al menos medio millón de muertos en México, de acuerdo con la edición del 2 de enero de 1919 del periódico El Universal.

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los pocos hospitales no se daban abasto con los numerosos enfermos

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Foto: archivo histórico

Sin embargo esa cifra podría resultar bastante conservadora pues el periódico El Imparcial narraba en aquella época que durante el más intenso brote infeccioso llegaron a registrarse 2 mil muertes diarias, y la enfermedad empezó en octubre, haga usted sus cálculos. 

Se le llamó gripe española, pero no era originaria de esa nación, solo que fue la única que admitió en ese momento que la tenía puesto que Alemania, Francia, Reino Unido y Estados Unidos, al estar involucrados en la Primera Guerra Mundial, no admitieron que la padecían para así no dar un punto débil a sus enemigos. 

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la prensa de la época de cuanta de lo grave de la gripe en todo el país pero sobre todo en la capital

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Foto: archivo histórico

"Se dice que el origen geográfico de la gripe sigue siendo objeto de debate, aunque diversas hipótesis han apuntado al Este de Asia, Europa e incluso Kansas. Entre septiembre y octubre de 1918 llegó la gripe española a México, y muchos periódicos del país reportaron el día a día de su avance y la devastación que dejó en el territorio nacional", relata una investigación. 

Ante la emergencia sanitaria, México tomó la decisión de suspender el tráfico entre Monterrey y Torreón. Solo se permitía el arribo de barcos al Puerto de Veracruz, y los pasajeros de aquellas embarcaciones tenían que permanecer en una estricta cuarentena. 

Escuelas, teatros, templos y demás lugares de reunión fueron clausurados. Calles, casas y sobre todo vecindades eran rociados con una potente solución conocida como creolina. Se le pedía a la gente asepsia extrema y el lavado constante de letrinas. 

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los carretones de muertos recorrían las calles recogiendo cadáveres

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Foto: archivo histórico

En los periódicos de la época se muestran fotos de camas repletas de enfermos, quienes sobre todo morían de asfixia, una de las fases finales de la enfermedad. También aparecen fotos de familias completas retratadas usando cubrebocas, destaca una donde también hay un gato con este elemento en el hocico para no pescar la enfermedad. 

México le pidió medicamentos a Estados Unidos, pese a ello los carretones con muertos seguían circulando por las calles de las principales ciudades del país. 

JH

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