La periodista Isabel Arvide Limón ha acaparado la atención mediática debido a que el presidente Andrés Manuel López Obrador la designó como cónsul titular en Estambul, Turquía.

Dos meses antes, la comunicadora le pidió al presidente apoyos económicos para su portal de noticias, el cual afirmaba, ningún tipo de dinero por publicidad.

Tras el nombramiento, Arvide publicó en sus redes sociales el documento oficial de la Secretaría de Relaciones Exteriores (SRE) donde aprobaban su cargo de ministra.

De acuerdo con el tabulador de la página oficial de la (SRE), Arvide tendrá un sueldo de 6 mil 579 euros, lo equivalente a casi 170 mil pesos, 60 mil más de lo que gana Andrés Manuel, cuyo sueldo es de 111 mil 933 pesos.

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Debido a la polémica en torno a la situación, usuarios de redes sociales escarbaron en el pasado de la periodista y publicaron algunas citas de su libro Mis presidentes. De Echeverría a Peña Nieto: intimidades sobre el poder presidencial en México’, publicado en 2013.

En la página 149, Arvide señala un posible amorío con el ahora secretario de Relaciones Exteriores Marcelo Ebrard.

“Estábamos a finales de mayo de 1994, Marcelo entraba y salía de mi oficina de Suma para escribir las editoriales que yo firmaba […] Nos veíamos pocas veces por mi horario extremadamente demandante. Ebrard estaba en proceso de divorcio de su primera esposa, todo se juntó. El caso es que me pidió que me quedara con él, abrazada a él en lugar de ir a Los Pinos”,se lee en el libro.

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En la página 150 expresa que aún conserva cartas de amor escritas por el entonces jefe de gobierno del Distrito Federal.

‘’Al pasar lo años, una y otra vez Marcelo, ya poderoso jefe de gobierno del DF, me dejó plantada muchas tardes, entre amor y desamor matrimonial, el cincuentón en crisis de edad madura’’.

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‘’Es más, me hizo trabajar dos libros, uno de entrevistas con él y otro sobre el gobierno de la ciudad; que termine a total satisfacción después de agregar y quitar su tercer matrimonio y me quedó a deber mis honorarios. Ingenuamente no firme contrato, y todo eso, como tanto con él, se fue a la basura; lo único que guardo son sus cartas de amor, tal vez como testimonio literario.’’

 



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