Emilia Kuznetsova vino a México por primera vez a principios de 2021 y se enamoró del país, así que decidió mudarse a tierra azteca.

Unos amigos le ofrecieron hospedaje y ella aceptó con gusto. Se trataba de una casa en San Antonio Tecómitl, uno de los 12 pueblos de la alcaldía Milpa Alta.

Con el tiempo se dio cuenta que la mayoría de los extranjeros llegan a colonias más céntricas y populares de la ciudad como Condesa, Roma u otras ubicadas en las alcaldías Cuauhtémoc o Benito Juárez.

Sin embargo, Kuznetsova fue encontrando las ventajas de vivir en una alcaldía más tradicional y llena de naturaleza.

“Lo primero que me llamó la atención es que no había tiendas de cadena y todo era más tranquilo. No sabía dónde comprar algunas cosas o comer, pero poco a poco me di cuenta que en las calles y tienda locales podía encontrar de todo y era más fresco y más barato”, expresa.

Emilia habla fluidamente el español y eso le ha facilitado su interacción, pero reconoce que la gente de Milpa Alta ha sido muy paciente para explicarle aquello que no conoce y la han hecho sentir en casa.

Ya ha visitado otros poblados de la alcaldía y conocido más de sus tradiciones. También ha ido a zonas del Centro Histórico, la Roma o Polanco y ha podido constatar los contrastes.

“Definitivamente allá todo está diseñado para los turistas, pero por lo mismo es más caro, o como te notan extranjero te quieren cobrar en dólares”, narra.

Asimismo, notó la diferencia de la comida, pues los platillos en los restaurantes están también adecuados para el turismo, así que pierden el toque tradicional que ella ya experimentó al vivir en una de las alcaldías de la ciudad aún considerada como rural.

La distancia es otro de los temas que ha enfrentado Emilia, pero asegura que la Ciudad de México tiene un transporte más fluido que algunos poblados de Rusia, además de que es más económico.

Con el paso del tiempo se ha dado cuenta que los mismos capitalinos desconoce su ciudad, pues varias personas piensan que Milpa Alta está en el Estado de México, además de que nota cierta discriminación para la gente que habita en esa zona de la ciudad.

“Piensan que todos son pobres, pero la verdad es que aquí también hay muchos contrastes, hay ricos y pobres. Pero me gusta porque es tranquilo, es muy bonito y no tiembla, bueno, se sienten menos y eso me tranquiliza”, confiesa.

Emilia Kuznetsova es maestra de idiomas y actualmente cursa la carrera de Pedagogía en la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM) y luego de más de un año de vivir en esta alcaldía se dijo contenta, pues considera que la gente es más feliz y vive con menos prisas.


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