La señora Pamela Gómez Camarena inscribió a su hijo Mateo de seis años a la escuela Ingrid College School, porque las autoridades del colegio argumentaron que era un centro educativo especializado para atender a menores con discapacidad. Pero no fue así.

“Mi hijo tiene discapacidad múltiple: no camina, no habla, no se vale por sí mismo. Y esta escuela se jacta de ser 100% inclusiva, pero no tiene el personal capacitado para tratar con niños con discapacidad”, relata Gómez Camarena en entrevista con El Big Data Mx.

Y llegó a esa conclusión luego de que el pasado jueves 31 de octubre su hijo tuvo una caída dentro de la escuela que le ocasionó una herida en el lado izquierdo de la frente. De inmediato, la señora Pamela lo llevó al Centro Médico para que lo atendieran.

“Se descompensó por la pérdida de sangre que tuvo.Todo el día estuvo en el hospital, lo metieron a urgencias y le realizaron los estudios pertinentes para su cabecita, porque tiene daño neurológico, entonces los golpes en él pueden ser demasiado peligrosos. Nos dieron de alta en la madrugada del 1 de noviembre”, narra.

-Accidente misterioso-


Preocupados por la salud del menor, Gómez Camarena y su esposo Ramón Alvarado se presentaron el lunes 4 de noviembre en la escuela Ingrid College School, que se ubica en Lesbos #30, en la colonia Lomas Estrella primera sección en la Alcaldía Iztapalapa, para solicitar una explicación a la directora Norma Angélica Ortega Oceja.

“Pedimos hablar con ella, pero nos comentó su hija -que es la maestra Angie- que no estaba su mamá y que no nos podía atender por cuestiones personales. Ella nos dio su versión, pero muchas cosas de las que nos dijo no nos quedaron claras”.

Para tener una certeza, los padres solicitaron las cámaras de vigilancia que tiene el centro educativo. Pero casualmente ese día estaban en reparación. No les mostraron nada.

“Por eso mi esposo pidió que prepararan los papeles del niño, junto con lo que nos fueran a regresar de la colegiatura. Se acordó por teléfono que cualquier día de esa semana pasaramos y que ella nos iba a atender. Como dos días después fue mi esposo y lo atendió la directora”, expone la mamá de Mateo.

A decir de la señora Pamela Gómez, la maestra Karla -encargada de su hijo Mateo- no supo el porqué su hijo se cayó dado que no estuvo presente en el accidente. Ante la falta de información decidieron sacar de la escuela a su hijo.

Después de un tiempo, poco a poco, testimonios de otros padres señalaron maltratos a sus hijos. Por lo que la señora Pamela Gómez Camarena y su esposo Ramón Alvarado presentaron una denuncia ante la Procuraduría General de Justicia de la Ciudad de México (PDJ-CMDX).

La dependencia abrió la Carpeta de Investigación CI/FNNA/59/VI/3/C/D/24048/12/2019 por el delito de violencia familiar equiparada.

-Advertencias ignoradas-


Y es que los padres de familia se percataron que la escuela cuenta con denuncias desde 2014. De hecho, en la página MejoraTuEscuela.org una iniciativa ciudadana conformada por el Instituto Mexicano para la Competitividad A.C. (IMCO) con apoyo de la fundación Omidyar Network hay registro de comentarios negativos.

El primero, escrito por un padre de familia, data del 19 de agosto de 2014 y advierte: “Aceptan a niños con capacidades diferentes y los maltratan, los amarran, descuidan mucho a los pequeños. No dejen a sus hijos con esas desalmadas”.

El comentario más reciente, escrito por otro padre de familia, data del 10 de abril de 2018 y denuncia que en dicho colegio es un “negocio” donde no se trata con humanismo. “Sólo les importa el dinero, no dejen a sus hijos aquí, lo único que recibimos de aquí fue maltrato y desvaloración (sic)”.

De los ocho comentarios que existen en la plataforma, sólo uno refiere, y que fue escrito en abril de 2015, que los comentarios sólo desprestigian a la escuela. “Mis hijos han estado ahí desde preescolar, una ya va a salir de sexto, sólo he tenido buenos resultado, claro que no son perfecto”, señaló.

-Palancas federales-


De acuerdo con Ramón Alvarado, papá de Mateo, la directora del centro escolar, Norma Angélica Ortega Oceja, presume de contactos en la Secretaría de Educación Pública (SEP) y en la Secretaría de Marina (Semar), las cuales le permiten operar sin que surtan efecto las denuncias en su contra.

De hecho, expone en entrevista con El Big Data, cuenta con unas fotos en las que una camioneta presuntamente de la Marina ayuda a hacer una mudanza para el colegio.

“Se ve perfectamente cómo están descargando cosas ahí en la escuela”, describe.

-Incompetencia constante y grosera-


Un segundo caso documentado por esta casa editorial es el de Yamilet.

La señora Aleida Vilchez Lugo y su esposo Pedro Manuel De Haro Saldívar decidieron inscribir en agosto de este año a su hija Yamilet a la escuela Ingrid College School, porque su pequeña de cinco años padece síndrome de Asperger y un Trastorno por Déficit de Atención.La intención: que su hija recibiera educación especializada.

Sin embargo, al poco tiempo sus padres notaron comportamientos extraños y marcas de moretones en el cuerpo. “Le tomábamos fotos y pedíamos explicación en el colegio. Nunca obtuvimos respuesta de la directora”, cuenta Vilchez Lugo a El Big Data. Pero Yamilet manifestaba temor de ir a la escuela.

“Para esto un día mi niña llegó muy vomitada. Le pregunté qué le había pasado y no me dijo. Pero otro día le pregunté y fue cuando me comentó que la maestra le había dado de comer su vómito. Esto fue el lunes 2 de diciembre, que ya empiezan los hechos. A mí me sorprendió mucho porque me lo dijo muy segura”.

Por lo que decidió acudir, el viernes 6 de diciembre, a la escuela para solicitar las grabaciones y descartar o confirmar el hecho de que la maestra Paola Juárez Portillo maltrató a su hija.

Justo ese día, Aleida Vilchez se percató que Yamilet tenía “pelos de perro” en la ropa. “La niña me lleva hacia donde estaba una puerta oculta que da hacia otra casa, no sabemos si es a otra casa o es parte de un estacionamiento”, expone. Por lo que tomó una foto y se fue de la institución educativa.

Media hora después de que se retiró de la escuela, la directora llamó a su esposo para citarlos a las cuatro de la tarde.

“Ya en la reunión nos corre. Le pedimos explicación de la puerta y de los pelos de perros. Entonces la directora muy nerviosa empezó a decir que no nos iba a mostrar las cámaras. Me aventó mis papeles y dijo: ´lárguense de mi escuela´”.

En consecuencia, Aleida y su esposo Pedro acudieron a la Fiscalía Central de Investigación para la Atención de niños, niñas y adolescentes a levantar una denuncia. Por lo que se abrió la carpeta de investigación CI-FNNA/59/UI-3 C/D/24048/12-2019.

-Camila y Sury, víctimas de correctivos salvajes-


A la ola de denuncias también se suman las versiones de una pareja que corroboran el por maltrato que sufrieron sus pequeñas. Se trata de los padres de familia Viridiana Olvera y Alberto Ruiz.

De igual forma, sus hijos, Camila 2 años y Sury de 6 años, respectivamente, presentaron moretones.

“Se que mi hija es inquieta, pero por lo regular siempre que te pegas, pues es en una pierna, no en las dos. Entonces ya no me gustaba tanto. Pero el sábado (7 de diciembre) tuvimos una actividad en la escuela y no me gustó la actitud de las maestras”, expone Viridiana Olvera.

[caption id="attachment_237035" align="alignleft" width="768"] Foto ilustrativa[/caption]

-¿Qué tipo de actitudes?, se le pregunta-


“Por ejemplo, en esa escuela iban mis dos hijas: una que tiene 6 años y Camila que tiene 2. Hubo un momento en que todos los niños hicieron berrinche y la directora de la escuela entró en diferentes momentos por los niños, los sacó del salón y los regresó completamente callados, como si tuvieran miedo. Eso se me hizo muy raro”, expone.

Por lo que ante el llamado a denunciar que hicieron los demás padres, Viridiana decidió sumarse y protestó junto a ellos, el pasado lunes 9 de diciembre, frente a la escuela Ingrid College School.

-Le quitaron un hábito pero a qué costo: padre de familia-


Sury, tiene 6 años y es invidente. Lo que más disfruta es estar descalza, aborrece los zapatos. Pero la directora Norma Angélica Ortega Oceja les dijo que el colegio se iba a encargar de cambiarle ese hábito.

“Nos pareció una buena idea. Y sí mi niña dejó de quitarse los zapatos, pero no supimos a qué costo hasta que señalaron directamente que la maestra (Paola Juárez) le pegaba con una regla en los pies, cada que ella quería quitarse los zapatos”, denuncia.

Además de ese maltrato, expone, detectaron que Sury tenía moretones en la espalda baja. La explicación que le dieron en el Ingrid College School: se quedó dormida en la taza del baño.

“Por eso tomamos la decisión mi esposa y yo de ir a denunciar y empezamos con otros padres a unirnos”, señala.

El Big Data Mx buscó la versión de la directora Norma Angélica Ortega Oceja, pero hasta la publicación de este trabajo, no se ha podido realizar la entrevista.

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