El jefe de la Oficina de la Presidencia, Alfonso Romo, fundó en 2007 una empresa que una década después protagonizó una expansión por la selva maya, en la región del municipio de Tizimín, Yucatán, con la que provocó daños medioambientales sin precedentes y se hizo de millones de litros de agua del acuífero más importante de la región.

Fue en 2017 cuando Enerall detonó una estrategia de acaparamiento de terrenos para obtener concesiones que le permitirían explotar el mayor acuífero en la Península de Yucatán; con esa agua para uso agrícola, la empresa fundada por Romo comenzó la transformación de suelos calcáreos en fértiles.

A través de una investigación coordinada por la plataforma latinoamericana de periodismo CONNECTAS, Univisión, Aristegui Noticias, Proceso, Ruido en la Red, Vice en Español y el International Center for Journalists, se documentó cómo Enerall aprovechó su expansión para tapar un cenote, matar fauna endémica y acaparar millones de litros de agua.

[caption id="attachment_382890" align="aligncenter" width="768"] Foto: Cortesía[/caption]

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A pesar de que la Procuraduría Federal de Protección al Ambiente (Porfepa) comenzó un proceso para indagar los daños, Enerall no fue sancionada, ni sus directivos, según la investigación publicada.

Pero la documentación sobre los daños existe, pues inspectores de Profepa detectaron que un cenote de cinco mil 500 metros cuadrados fue tapado con rocas, tierra y despalme, convirtiéndolo en fango.

[caption id="attachment_382889" align="aligncenter" width="768"] Foto: Cortesía[/caption]

Para la expansión de sus operaciones, la empresa intervino áreas de la selva maya y comprometió el hábitat y la fauna asentada en esas zonas. En las Manifestaciones de Impacto Ambiental (MIA) que le fueron aprobadas, Enerall contempla la ejecución de 11 medidas para mitigar daños medioambientales.

Actualmente se desconoce cómo las implementaron y los resultados. Profepa no ha practicado auditorías para verificar el cumplimiento de esas disposiciones y Conagua tampoco ha realizado evaluaciones para analizar la calidad del agua en los predios de la empresa.

El cenote, de hecho, fue tapado a pesar de que en las MIA Enerall había aceptado preservar esos cuerpos de agua y de que carecía de permisos para intervenir el que fue destruido, según la averiguación de Profepa, que cerró el expediente con la aplicación de una multa y con una clausura temporal del rancho donde se encontraba el reservorio dañado.

El trabajo implicó la formulación de más de mil 500 solicitudes de información a través de la Ley de Transparencia, la obtención de más de mil documentos de la empresa y sus operaciones, así como el análisis de más de 147 mil datos del Registro Público de Derechos del Agua (REPDA) de la Comisión Nacional del Agua (Conagua).

Los datos obtenidos muestran cómo la rápida expansión convirtió a Romo Garza, a través de Enerall, en un cacique del agua en territorio maya. La compañía necesita grandes cantidades del líquido para cumplir la visión de su fundador de convertir en fértiles suelos improductivos por ser pedregosos. El objetivo es acelerar el ciclo de la naturaleza dos siglos, como ha explicado el propio Romo



El agua del acuífero de la Península de Yucatán, del cual Enerall ha logrado servirse como ningún otro particular, es clave para la zona. Aunque el acuífero cuenta todavía con recursos masivos, en la última década ha visto desplomarse en casi 50 por ciento su disponibilidad media anual. El hecho ha coincidido, entre otros factores, con el salto en el otorgamiento de permisos para explotar el acuífero en los últimos 10 años, como evidencian los propios datos de Conagua.

El acuífero de la Península de Yucatán posee la mayor reserva de agua dulce de México. En la última década su disponibilidad media anual ha caído 43%, lo que ha coincidido con el salto de las concesiones entregadas para explotarlo.

El último reporte oficial sobre la capacidad de recarga del acuífero se hizo en 2003. En ese dato desactualizado se basan las autoridades para aprobar los permisos para particulares y entidades, como Enerall, que se sirven del acuífero. Consultada sobre el tema para esta investigación, Conagua admitió que los datos de recarga no están actualizados, que sería importante ponerlos al día pero que dado que el acuífero aún conserva niveles de importantes de agua no está en la lista de prioridades para hacer los recálculos.



Publicado con la autorización de los autores.

 

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