La crisis de la

gasolina

en la Ciudad de México (CDMX) plantea un escenario para repensar la

movilidad

hacia el

uso de la bicicleta

o la masificación del

transporte público,

como ocurre en capitales europeas como

Ámsterdam,

Holanda.



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Aunque una transformación radical hacia medios de

transporte sustentable

 es posible, especialistas consultados consideraron que su concreción es lejana.



La alcaldesa de la bicicleta en la Ciudad de México y miembro fundador de

Bicitekas,

Areli Carreón

, señaló que el

desabasto de gasolina

puede ser positivo para crear una nueva cultura de la

movilidad;

sin embargo, sus efectos en la población no serán duraderos.


“Podría haber un cambio si dura lo suficiente, pero veo aplicado al gobierno en resolver y regresar a la ‘normalidad’”, detalló la activista.


Carreón indicó que para que exista un verdadero cambio de hábitos, el

desabasto

debería ser real y durar por lo menos 21 días.



Refirió que las personas ven el asunto desde una perspectiva equivocada pues no toman en cuenta que hay alrededor de cinco millones de autos en la capital y el problema se ve por el abasto, pero no por la

contaminación

ni por la

movilidad.



El director de Transporte Eficiente del

Poder del Consumidor

, Víctor Alvarado, aseguró que la capital aún no cuenta con la infraestructura necesaria para convertirse en una urbe de

movilidad sustentable

como

Ámsterdam,

Holanda.



En

Ámsterdam,

hasta 1973 el automóvil era el medio de

transporte

más usado entre sus habitantes; sin embargo, una crisis petrolera obligó a las autoridades en pensar las calles de otra manera.



Actualmente, nueve de cada 10 viajes en

Holanda

se realizan en

bicicletas

y hay más de 18 millones de bicis, lo que supera a la cifra de 17 millones de habitantes.



La

infraestructura

de la ciudad se transformó: las avenidas más anchas se destinaron a las

bicicletas

y se destinaron espacios de tamaño similar al de los autos para estacionarlas.



En el caso de la Ciudad de México, Alvarado señaló que la falta de

combustible

evidencia la inexistencia de planeación y una clara dependencia a la

gasolina.


“Se pone en evidencia que si se destinaran los recursos necesarios para la infraestructura de movilidad sustentable no estaríamos padeciendo esta problemática a causa de la dependencia a combustibles fósiles”, añadió.


Consideró que la situación de desabasto debe hacer al Gobierno replantearse la política de

movilidad

y fomentar el uso de la

bicicleta

y privilegiar el

transporte público.



El especialista consideró que ante este tipo de emergencia se deben ofrecer horarios escalonados para entrar a trabajar, a la escuela o incluso hacer

home office

para reducir la dependencia del

automóvil.



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