Cuando la tierra se estremeció únicamente se escuchó un gran golpe, el polvo que levantó un edificio a su caída cubrió por completo a los automóviles y personas que transitaban por el lugar.


Era el 19 de septiembre, los niños apenas salían de la escuela cuando el sismo derribó en menos de un minuto el edificio ubicado en Bolívar 168 y Chimalpopoca donde trabajaron durante años costureras, jugueteros y vendedoras de ropa.




[caption id="attachment_245169" align="aligncenter" width="1024"] Foto: José Luis Villa[/caption]

Su caída fue inmediata, los vecinos apenas podían creer lo que veían: personas saliendo de los escombros con el cabello, cara y las ropas completamente blancas debido a su lucha por sobrevivir de entre los escombros.


Algunos corrieron para ayudar a los que quedaron atrapados bajo los tabiques y columnas, otros buscaron auxilio debido a las cortaduras que provocaron los cristales de las ventanas con las que estaba forrada el complejo.




[caption id="attachment_245201" align="aligncenter" width="1024"] Foto: José Luis Villa[/caption]

Sin embargo, hubo personas que quedaron atrapadas, se trató de mujeres dedicadas a la costura, sí, como las que murieron en el terremoto de 1985, también en el centro de la Ciudad.


Aquel 19 de septiembre de 1985 sepultó a cientos de costureras de la zona textil ubicada en San Antonio Abad que entraban a trabajar a las 7:00 horas. De acuerdo con los testimonios, muchas de ellas laboraban en el sótano y estaban encerradas con llave, por lo que no pudieron salir.


En 2017, 32 años después, las condiciones de trabajo para las personas dedicadas a este oficio no cambiaron mucho. Las mujeres, en su mayoría, víctimas del edificio de Bolivar y Chimalpopoca, eran inmigrantes ilegales.


Las cifras oficiales sobre cuántas personas murieron en ese lugar no coinciden. Las autoridades capitalinas reportaron 28 personas, siete de ellos de origen extranjero. En el reporte final de la Secretaría del Trabajo local contabiliza 49 personas rescatadas: 34 sobrevivieron y 15 perdieron la vida.


De acuerdo con el Padrón Fiscal de la Ciudad de México el edificio fue construido en 1960 y tenía uso de suelo sólo para oficinas, es decir, que no podía haber fábricas en él.


Leer más¿Qué escondía el edificio de las costureras que se derrumbó el 19S?




[caption id="attachment_242371" align="aligncenter" width="1024"] Foto: Big_Data/José_Luis_villa[/caption]

Las costureras que fallecieron en la colonia Centro durante el sismo del 19 de septiembre de 2017 han sido olvidadas, pues en el lugar no hay indicios de sus nombres o ramos de flores por parte de sus familiares.


A un año del sismo, el predio ya no cuenta con ningún nivel, en el piso se pueden observar montones de basura, ropas viejas, electrodomésticos en mal estado y hasta platos de comida sin terminar.


A decir de vecinos de la zona en los primeros meses después del sismo se llevaron a cabo misas en honor de las personas que perdieron la vida, pero conforme pasaba el tiempo dejaron de hacerse.




“Que nosotros sepamos no se tiene planeado nada, ni una misa ni nada por el estilo, parece que ya se olvidaron de ellas”, dijo Guillermina Ibáñez, vecina de la zona.



Para la residente es muy doloroso pasar por esta calle, pues cada vez que el predio sin el edificio, le recuerda el día del temblor “había mucha gente llena de polvo y movían los escombros de un lugar a otro”, rememora.




[caption id="attachment_245033" align="aligncenter" width="1024"] Foto: Big_Data/José_Luis_villa[/caption]

De acuerdo con Ibáñez, a diferencia de otros edificios que colapsaron en la ciudad, el predio donde se ubicaba éste fue limpiado de forma inmediata.




“El sismo fue un martes y para el día sábado ya se habían llevado el cascajo, lo malo es que no repararon la banqueta, hay mucha gente que no puede caminar por aquí”, relató.



Por su parte, otra de las vecinas que se identificó como Sandra, aseguró que muchos de los familiares de las víctimas llevaron a cabo protestas para recibir alguna indemnización; sin embargo, después de que pasó la emergencia nadie volvió a visitar a las costureras.


La vecina aseguró que en el edificio se comercializaban telas, prendas para dama, juguetes, accesorios para automóviles y sólo 20 personas trabajaban como costureras.


El lugar es usado por indigentes para dormir, en algunos lugares se pueden observar mantas y hules que son acomodados para cubrirse del sol y la lluvia.


De acuerdo con la Secretaría del Trabajo y Fomento al Empleo de la Ciudad de México, tres de las costureras que fallecieron estaban contratadas por la empresas SEO Young Internacional S.A de C.V.


El dueño de la empresa era un coreano identificado como Kyong Jea Lee, quien también falleció durante el sismo.


En el Primer Piso del edificio se localizaba la empresa Línea Moda Joven, S.A. de C.V., con registro ante CANACOPE SERVYTUR CDMX, en este lugar fallecieron dos costureras más.


En el cuarto piso estaba la empresa New Fashion, donde se elaboraban prendas de vestir, además de la empresa de juguetes ABC Toys Company S.A. de C.V. Y SEO Young.