La muerte del actor Xavier Ortiz Ramírez, ex miembro de la agrupación Garibaldi, conmocionó al mundo del espectáculo.

La noticia se dio a conocer este lunes sin más detalles de la causa, pero más tarde se supo que el cantante sufría de depresión, sobre todo, por los fuertes problemas económicos que enfrentaba.

De acuerdo con su hermana, Olga Ortiz Ramírez, el aislamiento, la falta de ingresos y una separación muy tormentosa tenían a Xavier deprimido.

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Ah como te quiero hijo mio 😍

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Pese a que el también modelo, productor y presentador de televisión tuvo una vida llena de éxitos, a raíz de la llegada de la pandemia de Covid-19 enfrentó una serie de dificultades, principalmente económicas.

Es por esta razón tuvo que incursionar en el mundo empresarial para comenzar a vender diferentes productos como cubrebocas y gel antibacterial, esto con la intención de generar ingresos durante la emergencia sanitaria, pues la industria del entretenimiento fue una de las más afectadas, al estar detenida por varios meses.

Así lo dio a conocer el propio Xavier Ortiz al programa de espectáculos ‘Ventaneando’, en la que fuera su última entrevista otorgada a un medio, ahí el cantante aseguró que debido a la falta de eventos tuvo que vender equipo médico y que sus únicas ganancias eran a través de comisiones.


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“Eventos no hay, no se puede juntar la gente. Entonces lo que estoy haciendo es entrar en esta rebatinga de gel antibacterial, cubrebocas, guantes y todo el equipo médico, tratando a través de las fundaciones de conseguir proveedores y hacer un poco de dinero con las comisiones.

Todo el mundo está haciendo esto ahora. A veces (se gana) un centavo, porque son negocios de centavos. Si te piden 12 millones de cubrebocas, te ganas 50 centavos y ya la hiciste, pero no más, está complicado”, contó.

En esa misma entrevista, el ex Garibaldi señaló que la crisis de salud y económica no era lo único que estaban afectando su estado de ánimo, pues debido a la cuarentena no había podido reunirse con su hijo Xavi, de 8 años, por lo que sólo podía tener contacto con él a través de videollamadas.

“Me agarró la contingencia cuando me tocaba tener a mi hijo y cuando lo entregué a su mamá se vino todo esto. No lo he podido ver, si me entra mucho sentimiento porque tengo que ser muy fuerte y actuar, porque el simple hecho de verlo en la pantalla sé que me va a quebrar”, confesó.

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