La música es uno de los aspectos de la cultura humana que más sensaciones despierta luego del deporte, enormes recitales donde concurren decenas de miles de personas bajo la lluvia o el viento helado, hasta los conciertos de las filarmónicas más reconocidas del mundo donde no vuela una mosca y se puede escuchar hasta el mínimo sonido de los instrumentos al tocar.

Es que los sonidos musicales, y sobre todo la percusión nos acompañan desde los primeros momentos en los que la humanidad comenzó a dar sus débiles pasos en un mundo casi tan hostil como cruento. Pero fueron esas formas de comunicación que tenían aquellas tribus de antaño, las que inspiraron los diversos instrumentos musicales que conocemos en la actualidad y que tanto llegamos a amar.

Es una de las razones quizás por las que la mayoría de las personas que comienzan a tocar un instrumento llegan a amarlo tanto como a sus seres queridos, no sólo por el enorme cúmulo de emociones que puede llegar a transmitir a otros, sino también porque detrás del perfeccionamiento del uso de un instrumento musical también existe mucha pasión de fondo.

Un hobby que nos puede hacer brillantes

La comunidad DIY (de hazlo tú mismo en inglés) comenzó un osado y sobre todo impresionante estudio que incluyó a más de 4 mil voluntarios, en el que se les pedía a las personas que comiencen un nuevo hobby durante las cuarentenas de la pandemia de coronavirus. Podía ser cualquiera, desde aprender a tejer crochet, pasando por el ajedrez, hasta aprender a tocar un nuevo instrumento musical.

La investigación también les pedía a las personas que tomen un test de Coeficiente Intelectual o IQ antes y después de realizar este hobby durante varios meses, encontrando diferencias de hasta 9,71 puntos en aquellas personas que optaron por actividades manuales como tejer, ejercitarse y leer entre muchos otros.

imagen-cuerpo

Pero lo que descubrieron es que tocar un instrumento estuvo muy por encima de la media, con un incremento de 103 a 113 puntos de IQ en apenas algunos meses. Esto implica, que aprender a tocar un instrumento musical podría incrementar y mucho nuestras capacidades intelectuales, sobre todo en este presente virtual que vivimos, en el que podemos realizar todo tipo de cursos online para aprender a tocar la guitarra entre muchos otros instrumentos sin tener que movernos de casa.

Es que puntualmente además, entre aquellas personas que se sumaron a este experimento, la mayoría optó por aprender a tocar la guitarra. Un instrumento que reviste cierta complejidad, pero que con la ayuda de un curso podemos llegar a dominarla como los mejores cantautores del mundo.

Además, se trata de un hobby que nos brindará un beneficio único, sobre todo en la medida que pase el tiempo y comencemos a hacer un hábito el aprendizaje de la música. Descubriendo quizás el día de mañana, que esta nueva experiencia abrió nuevos canales en nuestra mente y nos hizo todavía más brillantes.

Temas: