La construcción de una

refinería

en Paraíso, Tabasco, para producir

gasolina

fue una de las pocas opciones que el Gobierno mexicano encontró ante la falta histórica de inversión en proyectos para la generación de

energías renovables.



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El ingeniero de la

Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM)

, Mariano García del Gallego, consideró que es tarde para que el país vire hacia

energías limpias

y cumpla con los compromisos medioambientales que asumió con la comunidad internacional, pues la inversión en este tipo de proyectos ha sido olvidado por prácticamente todas las administraciones federales.


"Países como Suecia o Noruega llevan años invirtiendo en otro tipo de energía, veo muy difícil que para 2025 la mayor parte del transporte público y privado, por ejemplo, sea eléctrico", afirmó.


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El especialista consideró que las inversiones que el Gobierno del presidente,

Andrés Manuel López Obrador,

anunció para construir una nueva red de

refinerías

podría tener un horizonte de vida útil de máximo 20 años.



Agregó que en caso de que la

transición energética

se consolide antes de que concluyan estas dos décadas, este tipo de infraestructura podría enfocarse para la venta de

combustibles

a naciones en las que el

cambio energético

sea más lento.



De acuerdo con la

Ley de Transición Energética

, en la que se establecen los compromisos ambientales de la

Convención de las Naciones Unidas para el Cambio Climático

y de los

Acuerdos de París

, para 2030 el país debe reducir su consumo de

combustibles

en 30% en comparación con el 2012.



Sin embargo, el objetivo nacional podría truncarse por la falta de recursos suficientes. En el Presupuesto de Egresos de la Federación sólo fueron etiquetados 35 mil 104 millones 823 mil 138 pesos para La Adaptación y Mitigación De Los Efectos Del

Cambio Climático

, alrededor de cinco mil millones menos en comparación con 2018.



Cifras del

Banco Mundial

muestran que los

combustibles fósiles

son los de mayor consumo en

México,

al crecer de 91.1% en 2014 a 91.4% en 2015.



El académico del

Instituto de Investigaciones Económicas de la UNAM

, Fabio Barbosa, , apuntó en entrevista con

El Big Data

que las refinerías no son la mejor opción para el país, pero son necesarias.


"Las refinerías pueden servir para un periodo de transición energética, pero se debe priorizar que su uso sea en beneficio de la población en general", apuntó.


Empresas automotrices como

Nissan

y

Toyota

tienen planeado para 2050 reducir 90% las emisiones contaminantes de los vehículos que producen a través de la introducción de tecnologías híbridas y eléctricas.



En este sentido,

Barbosa

recalcó que las refinerías deberían refinar

diésel

y no

gasolina

para desincentivar el uso del automóvil.


"El diésel es el 'combustible de los pobres', el que usa el transporte público, no una minoría de la población que pueden pagar gasolina Premium y les son indiferentes los aumentos", señaló.


Incluso, consideró que el

diésel

debe usarse y producirse para garantizar la investigación científica en el caso del

diésel marino

y el abasto alimentario en todo el país. La

gasolina Magna

no debería disminuir su precio y la

Premium

debería aumentar.


-Impacto en la costa-


La investigadora del

Centro de Ciencias de la Atmósfera

de la

UNAM,

Elizabeth Vega, señaló que en México no existe algún estudio que mida el impacto ambiental de una nueva

refinería

en la costa como es el caso de la que se planea en el puerto de

Dos Bocas,

Tabasco.


"En el caso particular de una costa, no hay un estudio realizado en la UNAM, respecto a la medición de gases, son en su mayoría de efecto invernadero y partículas", apuntó.


Sin embargo, afirmó que aun cuando las

refinerías

podrían ser un gran emisor de

contaminantes

se podría aprovechar el gas para generar electricidad como se hace en

Noruega

y

Suecia.



Tras el anuncio de la nueva refinería, Gustavo Ampugnani, director ejecutivo de

Greenpeace

México, advirtió que Dos Bocas se encuentra en una zona de alto

impacto ambiental

frente a las cadenas de exploración, explotación, refinación, transporte y consumo de hidrocarburos que se llevarían a cabo.


"Una mirada a la estrategia energética del nuevo Gobierno arroja que va en sentido contrario a la abolición de la dependencia de los combustibles fósiles importados o nacionales y del reemplazo por energía limpias", reprochó el especialista.


Además, afirmó que la

refinería,

que es prácticamente un hecho, no cuenta con ningún estudio de impacto ambiental aún.



El

World Resources Institute (WRI)

afirmó que el Gobierno mexicano debe alejarse de la refinación de

combustibles

como el petróleo y el gas natural, así como llevar a cabo medidas para aumentar la

eficiencia energética.



Consideró que las autoridades federales deberían atender el rezago en los proyectos de las tres

refinerías

de Tula, Salamanca y Salina Cruz para garantizar el aumento de su tasa de producción.



López Obrador

pretende rehabilitar seis

refinerías

y construir una nueva para que la producción de barriles de combustibles diarios pase de un millón y medio a hasta dos millones 600 mil en 2024.



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