Conoce los beneficios de dormir con una almohada

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Cada vez que los seres humanos duermen el cuerpo se recupera de un día completo de emociones, movimientos y desgaste físico y para que tu sueño sea más placentero y cómodo tienes un aliado: la almohada.

Cada vez que los seres humanos duermen el cuerpo se recupera de un día completo de emociones, movimientos y desgaste físico y para que tu sueño sea más placentero y cómodo tienes un aliado: la almohada.

Durante el sueño se reparan los tejidos, fabrican proteínas, desarrollan los músculos y se disminuye el cansancio neurológico, además de que se restauran las facultades cognitivas, la memoria y el aprendizaje entre otras funciones principales de los seres humanos.

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Por estas razones es muy importante conciliar el sueño y aprovechar cada minuto de sueño con la alineación del cuello y la espalda adecuada, para que la columna vertebral quede totalmente recta.

Una almohada puede ayudarte a que se eleve la cabeza y que le dé soporte al cuello, lo que evitará una postura antinatural durante horas. Debido a que los músculos del cuello y hombros soportan el peso de su cabeza y le dan movilidad, es muy común que al final del día estén muy cansados.

Otra de las razones por las que se debe usar almohada es porque las largos viajes en coche, estar sentados muchas horas frente a la computadora o viajar demasiado en aviones, aumenta el estrés y las tensiones en esa zona del cuello y los hombros.

Pero ¿qué tipo de almohada necesitas?, aquí te damos una lista de la adecuada de acuerdo a tu forma de dormir.

Para los que duermen boca arriba: Lo más recomendable es que uses una almohada firme con un grosor intermedio para que la espalda se apoye y evites la presión en el cuello.

Para los que duermen boca abajo: Si duermes boca abajo lo mejor es que uses una almohada blanda y fina para no obligar al cuello a inclinarse hacia atrás.

Para los que duermen de lado: Cuando duermes de lado hay mucha presión en el hombro y cadera, y la cabeza queda totalmente desalineada, por lo cual se produce un desvío cervical que se convierte en dolores muy fuertes, que es la llamada tortícolis.

 

Una manera de equilibrar esta postura es que uses una almohada sin mucho grosor que te permita dejar la cabeza recta en relación con tu columna.

Almohadas para las rodillas

Usar una almohada entre las piernas, sobre todo si duermes de lado o boca arriba ayudará a que  tu postura durante la noche sea mejor.

Si duermes de lado usa una almohada delgada y suave para que evite que tus rodillas se golpeen, y si duermes boca arriba coloca una almohada más gruesa que se acomode a la línea de tus piernas para que no tengas tanta presión debajo de las piernas.

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