[OPINIÓN] Anacronismo y libertad

La presencia en México de Santiago Abascal, líder del partido español de ultra derecha Vox, ha generado en los últimos días un sinnúmero de reacciones y polémicas que involucran a distintos personajes y organizaciones de la vida pública de nuestro país.

Lo único cierto es que nadie, o tal vez pocos, se han atrevido a justificar y defender públicamente la presencia de este personaje y, por el contrario, ha sido el centro de una campaña de deslindes políticos y reclamos entre compañeros de partido.

Me parece que esta situación representa una buena oportunidad para analizar la nueva realidad política y social de nuestro país que es ignorada o negada por muchos, pero que está presente en distintos ámbitos de la vida pública.

La accidentada visita de Abascal no es el único hecho reciente que deja claro que hemos transitando hacia una sociedad de derechos y libertades en México, también el fallo de la Suprema Corte de Justicia de la Nación al declarar la inconstitucionalidad sobre la penalización del aborto en el país es una muestra clara de ello. En una votación histórica entre los ministros de la SCJN, no hubo espacio para debates anacrónicos y se abrió la puerta a una reflexión muy enriquecedora sobre el respeto a los derechos de las mujeres y la necesidad de poner por encima de las ideologías y creencias un régimen de respeto a las libertades, el cual debe ser en todo momento una obligación para el Estado.

De igual forma posturas como la del Presidente Andrés Manuel López Obrador, quien ante la insistencia de algunos reporteros sobre si visitas como la de Abascal deberían ser permitidas con base en el artículo 33 de la Constitución, fortalecen el ámbito de las libertades, ya que a pesar de que públicamente no está de acuerdo con las posiciones políticas e ideológicas que representa el español e incluso ha recibido insultos del ultra derechista, se pronunció por garantizar puertas abiertas y libertad de expresión para todas las personas que decidan venir a nuestro país.

Que equivocados estaban quienes firmaron la llamada Carta de Madrid por pensar que recibirían aplausos, en que posición tan difícil dejan al Partido Acción Nacional y sus militantes, pero más aún, a sus aliados políticos recientes. Hoy corresponderá a quienes hace algunos meses aceptaron gustosos compartir membretes y colores, reflexionar seriamente sobre los mensajes que quieren enviar a la sociedad y las posiciones políticas que quieren representar.

El México de hoy es un país crítico y reflexivo que ha elevado el nivel de exigencia para sus actores políticos, en el que las expresiones de intolerancia, negacionismo, racismo o xenofobia de partidos como VOX no serán bien recibidas. Las instituciones mexicanas se han consolidado a partir de principios como la libertad y el respeto a los derechos, tanto el Poder Ejecutivo como el Judicial lo han dejado muy claro y es algo digno de celebrarse. En nuestro país ya no hay lugar para discursos y posturas anacrónicas, es el momento de la consolidación de un régimen democrático, plural y participativo y en eso estamos.

 

**Diputado en el Congreso de la CDMX y Secretario Técnico del CESA.