A la remodelación de la L1 del Metro ya se le “corrió el maquillaje”

9 octubre 2017 9:54 pm

La remodelación de la Línea 1 del Metro –que realiza más de 269 millones de viajes al año–, está a un paso de adquirir el titulo de la historia sin fin.

Es que los trabajos que realiza el Sistema de Transporte Colectivo en diversas estaciones de la línea rosada todavía no terminan y ya presentan un cúmulo de daños.

Las fuertes lluvias de junio revelaron que las obras de remodelación son más estéticas que funcionales, ya que no resuelven los daños que mantuvieron a las estaciones en deterioro durante décadas.

Además de poner en riesgo a los usuarios, las obras presentan retrasos de hasta ocho meses; debían terminar antes de la temporada de lluvias, pero  los tiempos simplemente los rebasaron.

Las tormentas que cayeron en la capital los meses pasados mostraron daños estructurales que se reflejan en decenas de filtraciones al interior de las estaciones, las cuales no han sido resueltas o reparadas.

Denuncian relumbrón

Trabajadores del Sistema de Transporte Colectivo (STC) Metro acusaron que los trabajos que se realizan en las estaciones de la Línea 1 no resuelven los daños estructurales que aquejan a la línea más antigua de la red, la cual está en servicio desde el 4 de septiembre de 1969, sin que haya sido sometida a un proceso mayor de recuperación.

Aunque el STC invierte desde el año pasado 70 millones en promedio para modernizar cada estación, personal del área de mantenimiento mayor del organismo asegura que las obras únicamente atienden inconvenientes estéticos y que no resolverán los problemas que limitan su operación óptima.

“Le están metiendo cosas que sólo se ven bien, pero atrás no se cambia nada, ni cables ni nada. Tampoco en las vías, donde hay muchos problemas por falta de refacciones”, expuso un trabajador que sólo se identificó como Gerardo.

El proyecto para la modernización de la Línea 1 del Metro forma parte de los compromisos que la gestión de Joel Ortega asumió después del alza de dos pesos a la tarifa, autorizada en diciembre de 2013.

Según el proyecto publicado en el portal del STC, la renovación integral de las estaciones se llevaría a cabo con la asesoría del Metro de París y seguiría las indicaciones de un estudio-diagnóstico que llevaría a cabo la empresa SYSTRA, la misma que participó en el proceso de rehabilitación de la Línea 12 del Metro.

Las filtraciones de nunca acabar

En la estación Insurgentes, una de las nueve que fueron seleccionadas por el STC desde octubre de 2015 para que fueran remodeladas, los daños son evidentes en pasillos, andenes y techos.

De acuerdo con el organismo, se invirtieron alrededor de 70 millones de pesos en arreglar las filtraciones en esa estación. En total fueron contabilizados siete rastros de goteras, cuatro en la zona de andenes y tres en el techo principal de la estación.

Los plafones en tonalidad blanca que fueron colocados en el techo dejan a la luz los sitios exactos en los que hay escurrimientos, pues es visible la acumulación de humedad y la generación de sarro que han dejado afectaciones en estos materiales que fueron recientemente colocados como parte del proyecto de modernización de la Línea 1.

El Big Data  constató que en ambos pasillos de la zona de andenes de esta estación hay, por lo menos, cuatro goteras que dan cuenta de filtraciones que provienen del exterior y que terminan en la zona donde caminan los usuarios.

Los escurrimientos son evidenciados por el sarro que ya dañó los materiales metálicos colocados como plafones para renovar el techo de la estación.

En varios recorridos que se realizaron entre el 21 de julio y el 15 de agosto pasados, se comprobó que las filtraciones aumentaron de una a cuatro en menos de un mes en la zona de andenes, y permanecieron en el techo del mezzanine.

Hasta julio, los escurrimientos únicamente eran visibles en el techo del andén con dirección a Observatorio, donde la filtración de agua dejó un rastro de sarro en los plafones del techo, así como en los materiales de identificación con el color de la línea y la estación, y en los muros que recibieron mantenimiento.

Luego de un mes, esa filtración no sólo no había sido reparada, sino que se había expandido a otras áreas de la estación. Así se constató el 15 de agosto, durante un nuevo recorrido en el que se comprobó la aparición de dos goteras más, que ahora afectaban el techo y los pasillos del andén con dirección a Pantitlán.

El goteo de líquido que se filtraba formó sarro en los materiales metálicos del techo y pequeños charcos en el mármol del piso que fue renovado en la estación; así como en las ranuras guía que fueron instaladas para facilitar el paso para usuarios con debilidad visual o ceguera.

El colmo

Los materiales colocados para renovar nueve de las 20 estaciones con las que cuenta la Línea 1 del Metro no sólo ya tienen daños, sino que los trabajos suman hasta 240 días de retraso.

De acuerdo con las bases de la Licitación Pública SDGMLP-N1-2016, publicada por el STC el 16 de febrero de 2016 en la Gaceta Oficial, los trabajos en las estaciones Insurgentes, Pino Suárez, Boulevard Puerto Aéreo y Moctezuma, correspondientes a la primera etapa del proyecto de modernización, debieron concluir el 31 de diciembre del año pasado.

Este primer grupo de estaciones suma al menos ocho meses de retraso para que sean entregadas a los usuarios del Metro, y aunque todas mantienen su operación, al menos en Insurgentes y Pino Suárez faltan plafones y mamparas en muros que no han sido colocados.

A finales de mayo de 2016, un mes después de que las obras comenzaron en la Línea 1, el director del Metro, Jorge Gaviño, explicó que una modificación en el plan de obras para evitar que las estaciones fueran cerradas obligó a cambiar el cronograma de entrega, de junio a diciembre de 2016, fecha original que ya contemplaba el proceso licitatorio.

A pesar de ese aparente “colchón”, ocho meses después de la fecha oficial de entrega de las cuatro primeras estaciones, los trabajos no han concluido.

Para el segundo paquete, que contempló a las estaciones Balbuena, Cuauhtémoc, Salto del Agua, Sevilla y Merced, cuyo concurso de licitación fue publicado el 30 de diciembre de 2016 en la Gaceta Oficial, la fecha límite de entrega era el 4 de agosto pasado, por lo que los trabajos suman prácticamente un mes de retraso.

Durante los recorridos que se hicieron el 15 de agosto por la Línea 1 se comprobó que en los andenes de la estación Salto del Agua hay muros que todavía no han sido recubiertos con las mamparas correspondientes, además de que hay cables expuestos y acumulación de basura en las áreas que son intervenidas.

En abril, el director del Metro, Jorge Gaviño, declaró a los medios  de comunicación que las estaciones Insurgentes, Boulevard Puerto Aéreo, Moctezuma, Balbuena, Salto del Agua, Cuauhtémoc y Merced reportaban un avance de 90%, y que serían entregadas con 100% de las reparaciones concluidas en las semanas siguientes. A cuatro meses de estas declaraciones, los trabajos no han concluido.

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