Así estafan comerciantes de Santo Domingo a compradores

10 agosto 2018 8:00 am

Los arcos de la plaza de Santo Domingo en el Centro Histórico no sólo son famosos por por duplicar documentos, la gente que oferta todo tipo de recuerdos e invitaciones también se dedica a estafar consumidores.

Debido a que la mayoría de los productos se oferta al mayoreo y no se encuentran a la mano, el cliente es obligado a pagar la mitad del dinero para encargar el artículo y cuando vuelve por él, los empleados desaparecen.

Así lo denunciaron clientes que acudieron a comprar diversos productos en los kioscos de madera que se ubican justo debajo de los arcos de la plaza.

Los kioscos son estructuras semifijas que están enumeradas del 1 al 22, en todos se pueden encontrar recuerdos para bodas, tarjetas de presentación, invitaciones para toda ocasión y hasta regalos para los invitados de las fiestas.

Tania y Victoria realizaron un recorrido por las calles del Centro Histórico para cotizar el precio de unas pantuflas de recuerdo para boda, durante su recorrido se toparon con los kioscos en la plaza de Santo Domingo donde les dieron un precio más económico.

Sin embargo, se trató de una estafa, pues el producto que encargaron jamás llegó y aunque quisieron reclamar su dinero, los comerciantes se los impidieron.

Ellas pretendían comprar 80 pares de pantuflas que les costarían mil 440 pesos y a cuenta les pidieron dejar mil pesos, aunque les dieron una nota de compran  ahora saben que nunca recuperarán su dinero.

“Tienen toda una estrategia bien elaborada, primero te dicen que si te urge el producto, si no es así te dicen que vuelvas en una semana y cuando regresas la persona que te recibió el dinero te dice que tuvieron problemas con la fábrica que les distribuye y hasta muestran fotos de una fábrica quemada.

“Nos pidieron regresar una semana después y lo hicimos, pero ahora estaba otra persona en el kiosco, resulta que la persona que nos hizo la nota no trabaja ahí, nos dijeron que regresemos en un mes por nuestro dinero, pero está clarísimo que no nos lo darán”, relató.

Las víctimas aseguraron que cuando exigieron su dinero al encargado del kiosco, otros locatarios se acercaron para intimidarlas y las obligaron a retirarse.

Durante un recorrido por la zona, El Big Data constató que en ninguno de estos kioscos cuentan con la materia prima en la mano, pues los vendedores piden un adelanto y aseguran tener el producto en menos de una semana.

En algunos casos los vendedores ofrecen un servicio express y prometen tener los artículos en menos de tres horas; sin embargo, dan todo tipo de pretextos a los clientes para no entregarles sus productos.

“Vimos casos parecidos al nuestro en Internet, aunque la gente se queja en las redes sociales nadie hace nada, ojalá la gente les deje de comprar para que se acabe la estafa”, sentenció Victoria.

Algunas víctimas aseguran que les piden pagar el total del producto para entregarlo el mismo día, pero eso no sucede y después son intimidadas para ya no devolverles el dinero.

Las dos mujeres estafadas interpusieron una queja ante la Procuraduría Federal del Consumidor (Profeco); sin embargo, hasta el momento no les han brindado una respuesta.

Aunque esta casa editorial buscó una versión de la Profeco sobre las denuncias que son presentadas ante la institución tampoco hubo respuesta.

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