El Metro CDMX se dejó estafar: compró alarmas 315% más caras

18 julio 2018 6:00 am

En 2017, el Sistema de Transporte Colectivo (STC) Metro compró 28 alertas sísmicas con sobrecosto de 315%, en relación con su valor regular.

La autorización para la compra ocurrió durante el último año de la administración de Jorge Gaviño como director del STC; los equipos fueron adquiridos para ser instalados en los talleres del organismo de transporte público.

De acuerdo con un contrato obtenido a través de transparencia, María del Carmen Estrada, directora de Recursos Materiales, autorizó la compra, con la empresa Eyca Soluciones S.A. de C.V., de 28 alertas sísmicas por un monto total de tres millones 999 mil 993 pesos, es decir, cada aparato tuvo un costo de 142 mil 856 pesos con 90 centavos.

Las especificaciones del contrato establecen que las alertas son de la marca SARMEX  y cuentan con batería de respaldo, además, cada una incluye una luminaria, nueve trompetas en pvc de 40 watts, un amplificador de audio, un gabinete para su instalación y antena, entre otros aditamentos.

El Big Data solicitó la misma cotización a la empresa Eyca Soluciones, y la respuesta fue que cada alerta, con todos sus aditamentos e instalación, cuesta 34 mil 344 pesos, con IVA incluido, es decir, la administración de Jorge Gaviño pagó 108 mil 512 pesos de más por cada equipo.

De acuerdo con el contrato 17-0093/2017, del que esta casa editorial tiene copia, el presupuesto con el que se compraron los equipos provienen de la partida 5691, “otros equipos”, que la Asamblea Legislativa autorizó en diciembre de 2016 al organismo.

Este presupuesto se otorgó con base en el proyecto denominado “Adquisición de tarjetas para el sistema de peaje, así como de equipos y herramientas para la atención de inundaciones y otras actividades de protección civil del Sistema de Transporte Colectivo”, según se lee en el contrato.

Del mismo modo establece que la compra de las alertas fue una adjudicación directa número CCP-AD-074-17-BL a Eyca Soluciones S.A. de C.V., una empresa pequeña, ubicada en avenida Andrés Molina Enríquez número 2913, colonia Ampliacion Asturias, en la delegación Cuauhtémoc.

Sin embargo, éste no fue el único contrato que la administración de Gaviño celebró para comprar alertas sísmicas. En 2016, el subdirector general de Administración y Finanzas, Roberto Azbell, compró cuatro aparatos en más de medio millón de pesos.

De acuerdo con el contrato 16-0075/2016, del que también se tiene una copia, Azbel compró cuatro alertas sísmicas de la marca SARMEX por 675 mil 584 pesos, dichos aparatos tienen características similares a las que compraron en el año 2017.

La compra fue hecha a la empresa Ingeniería y Soluciones en Construcción y TI S.A. de C.V., también mediante una adjudicación directa.

Otra compra similar se llevó a cabo en  2013. Ese año, el Metro adquirió 19 aparatos de alertamiento mediante el contrato 13-0111/2013, firmado con la empresa Tec Soluciones, S.A. de C.V.

La adquisición fue hecha por Gustavo Aquino Alcántara, quien entonces ocupaba el cargo de director de Recursos Materiales; esos aparatos tuvieron un costo total de 685 mil pesos y cuentan con características similares a las ya mencionadas.

Costosas y no se usan

La colocación de las alertas sísmicas que el Metro compró hace más de ocho meses no ha concluido en las instalaciones de los talleres de este organismo.

De acuerdo con una solicitud de transparencia con folio 0325000045218, los equipos aún se encuentran en etapa de instalación, por lo que no sirvieron durante el sismo del 19 de septiembre.

En la respuesta de información, el Metro indicó que, hasta abril de este año, únicamente habían instalado una de las 28 alertas sísmicas, con número de serie 2018010001, en el edificio del Taller Sistemático Ticomán.

Trabajadores del Metro que pidieron el anonimato informaron que en los siete talleres de reparación se tiene previsto colocar de cuatro a seis aparatos de alertamiento en cada uno.

“Dicen que van a poner cuatro o seis alarmas sísmicas porque hay mucho ruido en estos lugares, pero no es cierto, con una alarma por taller tenemos, bien pudieron aumentar el volumen de los altavoces y sí se escucha”, dijo uno de los trabajadores.

“En realidad necesitaban un pretexto para comprar tantas alarmas y además comprarlas a precios inflados, lo peor es que el jefe de Gobierno, José Ramón Amieva, sabe de esta situación y la ha solapado”, agregó.

Fracasa rescate del Metro pese al aumento tarifario

Durante el último sexenio, el Sistema de Transporte Colectivo (STC) Metro se transformó en una red de irregularidades, fallas y mal servicio.

La últimas tres administraciones del STC se han limitado a “maquillar” las instalaciones para darle una imagen innovadora, pero de los 390 trenes con los que cuenta, al menos 105 no funcionan.

Hasta mediados de 2017, había reportado el ingreso de nueve mil millones de pesos por el aumento de la tarifa, de éstos, se han ejercido 7 mil 534 millones.

A pesar del gasto, los retrasos en el servicio, la saturación de los vagones, la inseguridad y la proliferación del comercio ambulante no ha disminuido.

Con las administraciones de Joel Ortega y Jorge Gaviño se prometieron mejoras importantes a partir del ajuste tarifario; sin embargo, las más esenciales no se han cumplido y otras tendrán que esperar al menos seis años más.

Los recursos obtenidos del aumento tarifario se administran en el Fideicomiso Metro F4081592 (FIMETRO), cuyo plan maestro consideró 13 puntos de trabajo que mejorarían la calidad del servicio.

Antes de dejar la dirección del Metro, Gaviño presumió la modernización de 85 trenes para mejorar el tiempo de traslado en las líneas 4, 5, 7 y B, pero el contrato STC-CNCS-173/2014, firmado con Alstom, indica que la rehabilitación de los trenes terminará en 2024.

El mantenimiento mayor a los 45 trenes de la Línea 2 fue otra de las promesas que, a cinco años del aumento a la tarifa, tampoco se ha cumplido en su totalidad.

De acuerdo con una solicitud de transparencia, hasta diciembre de 2017 únicamente siete convoyes habían recibido mantenimiento; a pesar de que este compromiso debió cumplirse de diciembre de 2014 a septiembre de este año, los avances obtenidos son mínimos.

Otra promesa no cumplida es la reincorporación de siete trenes férreos a la Línea A, que corre de Pantitlán a la Paz, de los que sólo dos han regresado a servicio.

Del mismo modo, la compra de 45 trenes para la Línea 1, que va de Pantitlán a Observatorio, no se cumplirá; según el contrato que el STC firmó con la armadora CAF México, sólo se especificó la compra de diez convoyes.

En su momento, Gaviño se excusó al decir que esta compra no se pudo llevar a cabo porque la anterior legislatura de la Asamblea Legislativa cometió un error de cálculo.

El ex director aseguró que los recursos del FIMETRO son insuficientes para cumplir con los 13 compromisos que fueron asumidos por el STC, pues sólo se pueden financiar nueve de ellos.

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