Éstos serán los personajes clave para el próximo Presidente en el Congreso

14 junio 2018 6:00 am

Equipo EBD

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En el proceso electoral 2018 aplica la máxima de “el prometer no empobrece”. Y sobre todo, cuando las principales propuestas de los candidatos a la Presidencia de la República no dependen de su triunfo, sino del de su partido.

Tan así, que cualquier reforma estructural planteada por Andrés Manuel López Obrador, Ricardo Anaya o José Antonio Meade nunca se concretará si no cuenta con el respaldo del próximo Congreso de la Unión.

Por ello, los integrantes de las coaliciones Juntos Haremos Historia,  Por México al Frente y Todos por México ya implementan nuevas estrategias para alcanzar el control de la Cámara de Diputados y el Senado.

Es justo en el Congreso de la Unión donde se discutirán, aprobarán, reformarán o derogarán las legislaciones que el próximo Presidente en turno quiera resaltar, por lo que tener una mayoría absoluta es de vital importancia.

El escenario, hasta el cierre de esta edición, se inclina a favor de Andrés Manuel López Obrador, quien ya puso en la mesa temas como el procedimiento para nombrar al Fiscal General, amnistía, revocación de mandato, Reforma Educativa y Energética.

Mientras que para Ricardo Anaya –el segundo en las encuestas–, las reformas al artículo 108 constitucional, el nombramiento del Fiscal General y cambiar el mecanismo para determinar el salario mínimo son prioridades.

En tanto que José Antonio Meade quiere un Fiscal General independiente, hacer obligatoria la 7 de 7 y eliminar el fuero al Presidente en turno.

Desde 1997, cuando el ex presidente Ernesto Zedillo y el PRI perdieron la mayoría en la Cámara de Diputados, ningún candidato presidencial ha gobernado con un Congreso dominado por una sola fuerza política.

Si las encuestas se confirman, Andrés Manuel López Obrador romperá esa racha y la coalición de partidos que lo abandera –Morena, PT y Encuentro Social– tendrán mayoría absoluta en ambas cámaras.

Y por ende, obligará al resto de las fuerzas políticas, principalmente a las aliadas en el Frente –PAN, PRD y Movimiento Ciudadano–, a fortalecer su capacidad negociadora.

“Si no existe la mayoría absoluta en ninguna de las Cámaras se tendrá que recurrir a la concertación, que es natural en los Gobierno divididos”, expuso el investigador de la Facultad de Ciencias Políticas y Sociales de la UNAM, Eduardo Torres, en entrevista con El Big Data.

En caso de que el ganador, llámese López Obrador, Ricardo Anaya o José Antonio Meade, no alcancen la mayoría absoluta tendrán que apostar por la concertación política, para concretar las reformas estructurales que quiera implementar.

Al respecto, Ivonne Acuña, académica del Departamento de Ciencias Sociales y Políticas de la Universidad Iberoamericana, coincidió en que, aun con la mayoría, los ‘hombres del presidente’ serán fundamentales.

“Va a necesitar buenos operadores políticos en las Cámaras y en la Secretaría de Gobernación para que hagan un muy buen trabajo de cerrar heridas en los primeros meses y generar alianzas y acuerdos”, apuntó la académica.

Para Arturo Sánchez, especialista en Política y Asuntos Públicos del Tecnológico de Monterrey, sea cual sea el resultado del 1 de julio, el próximo Presidente enfrentará un Congreso “difícil”, por la pluralidad de las fuerzas políticas.

El escenario también podría romperse si los electores ejercen un voto diferenciado, agregó el analista político electoral Hugo Goñi.

San Lázaro ¿ventanilla de trámites?

El desempeño de la próxima Legislatura en la Cámara de Diputados dependerá de quién gane la elección de Presidente.

El analista político electoral Hugo Goñi calcula que del mapa de 500 diputados federales, Morena podría tener de 236 a 298 diputados tanto de representación proporcional como de mayoría relativa, según los resultados de las últimas encuestas, lo que les daría la mitad del Congreso, y con un poco de ayuda de cualquier otro grupo parlamentario afín, ejercería su poder a favor o en contra del Presidente.

Mientras que los diputados del PAN y del PRD que lleguen a la Cámara de Diputados tendrán la obligación de defender la coalición de ideologías tan distantes: la izquierda y la derecha.

Se prevé que el PAN quede como segunda fuerza política con 80 diputados y en el mejor de los escenarios hasta 95 legisladores, mientras que del PRD serán entre 25 y 36 los abanderados, lo que los debilitará y relegará de la fuerza que tome Morena.

De esta manera, si Andrés Manuel López Obrador se convierte en el titular del Ejecutivo, la Cámara será sólo la ventanilla de trámite de sus las iniciativas y decretos, pero si el triunfo es para Ricardo Anaya, el camino no será tan fácil, lo que podría derivar en una improductividad durante al menos tres años.

“El peor escenario y que no conviene en estos tiempos es el deadlok o punto muerto entre el ejecutivo y el legislativo, ya le pasó a Vicente Fox, empezó con la Reforma Electoral, Energética y Fiscal, pero nada le aprobó el Congreso (con mayoría del PRI) y terminó siendo un sexenio muy improductivo. De modo que de 2018 a 2021 tendríamos un Congreso paralizado”, advirtió Goñi.

Los líderes de las bancadas

Aunque la definición de los coordinadores de bancada de los partidos con más representatividad en San Lázaro se dará hasta después de la elección, ya hay nombres que por su perfil y experiencia son considerados como los próximos líderes.

En el caso de Morena, pese a que su vocera Tatiana Clouthier se ubica en la lista plurinominal y será un hecho que esté en la bancada, el nombre más sonado para estar al frente de los morenistas es la ex panista Gabriela Cuevas, quien en 2004 se declaró opositora férrea de AMLO, pero en esta elección decidió unirse a su movimiento.

La experiencia legislativa de Cuevas y las presuntas condiciones para unirse a la coalición, la harían coordinadora. El “bateador” de reserva para Morena es Horacio Duarte, el representante del movimiento ante el INE, quien ha demostrado que pelea a muerte por el partido y su candidato presidencial, sólo que su lealtad lo podría obligar a ceder un espacio ya pactado.

En el Grupo Parlamentario del PRI, el actual dirigente nacional y ex gobernador de Guerrero, René Juárez Cisneros, podría ser quien los lidere. Al interior de su partido es considerado como un buen negociador y conoce las entrañas de los acuerdos políticos en el terreno legislativo.

En tanto, el PAN perfila a su actual coordinador de bancada en la Asamblea Legislativa del DF (ALDF), Jorge Romero, y como segunda opción estaría el ex senador Jorge Luis Preciado debido a su experiencia en el terreno; mientras que en la bancada del PRD destaca el nombre de un cercano al ex Jefe de Gobierno, Miguel Ángel Mancera; hablamos del ex secretario de Gobierno, Héctor Serrano.

Senado, la clave el sexenio

Por primera ocasión en la historia del Senado de la República se perfila para recibir a un pleno mayoritariamente de izquierda, la que Andrés Manuel López Obrador representa.

Si las encuestas para la definición de los escaños son un espejo de las tendencias de voto para la Presidencia, la coalición de Morena, el PT y Encuentro Social lograrán mayoría simple en un rango de 51 y hasta 73 senadores.

El sondeo publicado en mayo por Consulta Mitofsky mostró que la bancada del PAN, PRD y Movimiento Ciudadano se ostenta como la segunda fuerza, con 28 y hasta 50 senadores.

En otro hecho inédito, la encuesta mostró que el PRI quedará debilitado y bajará hasta la tercera fuerza, con una bancada conformada por 18 y hasta 40 senadores, integrada también con senadores del Partido Verde y Nueva Alianza.

Aún con el Senado a favor, para los analistas políticos el eventual Gobierno de López Obrador tendrá que negociar acuerdos políticos con otras fuerzas y operar en las Cámaras para empujar sus iniciativas y reformas.

Por la fuerza que se vislumbra para Morena, estará en posición de dirigir la estrategia de negociación, consideró Ivonne Acuña, académica del Departamento de Ciencias Sociales y Políticas de la Universidad Iberoamericana.

“Si las encuestas se confirman, quien quedaría más fuerte para negociar sería Morena. Ellos tendrán que medir fuerzas y ponderar qué pueden ofrecer las otras fuerzas y en ese sentido decidir si (a los otros partidos) les conviene más concertar entre ellos, como presión en contra de Morena, o negociar por separado cada uno sus temas”, explicó Acuña.

El escenario sería distinto si la Presidencia fuera para Ricardo Anaya, candidato de la alianza Por México al Frente, quien ocupa el segundo sitio en las encuestas, consideró Arturo Sánchez, especialista en Política y Asuntos Públicos del Tecnológico de Monterrey.

“Se ha pronunciado desde un principio por un Gobierno de coalición y eso implica negociar (…) habría mayor incorporación de fuerzas en la alternativa Anaya, que otras que no han ofrecido un Gobierno de coalición”, consideró.

Para Eduardo Torres, politólogo de la Facultad de Ciencias Políticas y Sociales de la UNAM, con Anaya en la Presidencia, las posibilidades de negociación serían complejas, principalmente entre las bancadas del PAN y del PRI, “porque Acción Nacional ha denostado mucho al candidato del PRI. Hay muchas fricciones. Hay distanciamiento”.

Agregó que, paradójicamente, el PRI encontraría, incluso ideológicamente, ventanas de coincidencia con Morena para negociar en el Senado; “Morena expresa un nacionalismo muy importante y esto es el origen del PRI”, en un escenario en el que Meade gane la Presidencia.

Al igual que ocurre en la Cámara de Diputados, los partidos apostarán por no exponer a sus futuros coordinadores para el Senado; en este sentido, como líderes de bancada podríamos ver a Miguel Ángel Osorio Chong o Eruviel Ávila, por el PRI, a Emilio Álvarez Icaza o Miguel Ángel Mancera por la bancada frentista y a Martí Batres u Olga Sánchez Cordero por Morena.

MORENA

Martí Batres

Un declarado “Amlover” será los ojos, voz y voto de la plataforma e ideología política de Andrés Manuel López Obrador en el Senado de la República.

Por ello, las iniciativas de austeridad y honestidad serán sus banderas, seguida de la agenda de política social y derechos sociales.

En campaña ha prometido llevar al legislativo la agenda de la sociedad civil, derechos humanos, equidad de género, medio ambiente, derechos de la infancia y respeto a pueblos originarios, entre otros.

Batres cuenta con una amplia experiencia, en el plano legislativo fue diputado de la Asamblea Legislativa del DF de 2000 a 2003, diputado federal en la LXII legislatura de la Cámara de Diputados, dirigió el PRD en la Ciudad de México, y durante el Gobierno capitalino de Marcelo Ebrard fue Secretario de Desarrollo Social. En 2012, renunció al PRD para incorporarse a Morena en donde fue presidente nacional y después de la Ciudad de México.

Olga Sánchez Cordero

Por 20 años fue ministra de la Suprema Corte de Justicia de la Nación, defiende el aborto,  el matrimonio entre personas del mismo sexo y ella misma se considera como una mujer progresista.

Es candidata plurinominal al Senado de la República por la coalición Juntos Haremos Historia (Morena, PT, Encuentro Social)  y podría convertirse en la secretaria de Gobernación, si Andrés Manuel López Obrador gana la elección presidencial.

Es de los perfiles más destacados en el círculo del morenista y a la vez de los más críticos, ya que públicamente ha diferido en temas como el fuero, la cancelación de pensiones, la amnistía a delincuentes, entre otras propuestas del político tabasqueño.

Es abogada por la UNAM con posgrados en Gran Bretaña, y doctora Honoris Causa por la Universidad Autónoma de Morelos, la Autónoma de Nuevo León, la Autónoma de Coahuila, la Universidad de Xalapa y la Escuela Judicial del Estado de México.

En el 2013 ocupó el primer sitio en la lista de mujeres más poderosas del país, publicada por la revista Forbes México.

Germán Martínez Cazares

Con casi 30 años de militancia en el PAN, se unió a las filas de Morena para ser candidato plurinominal al Senado de la República y apoyar abiertamente a Andrés Manuel López Obrador en la contienda hacia la Presidencia.

Ha sido diputado federal, representante panista ante el INE (antes IFE) y dirigente nacional del albiazul de 2008 a 2009, cargo al que tuvo que renunciar en las elecciones federales  donde perdió la mayoría en la Cámara de Diputados y cinco de seis gubernaturas. De 2006 a 2007 fue Secretario de la Función Pública en el sexenio de Felipe Calderón, de quien siempre fue cercano.

Enemigo declarado de López Obrador, al menos en los procesos electorales de 2000 y 2006, aceptó la invitación personal del tabasqueño para integrarse a su equipo, formar parte de la lista de candidatos e incluso, convertirse en el Fiscal General de la República en el siguiente sexenio.

Martínez Cázares, originario de Quiroga, Michoacán y abogado por la Universidad La Salle, de llegar al Senado, centrará su agenda legislativa a los temas de combate a la corrupción y seguridad.

Ricardo Monreal

Por su amplia experiencia legislativa, tanto en el Senado como en la Cámara de Diputados, Ricardo Monreal será uno de los hombres más fuertes en la primera bancada de Morena en el Senado de la República.

Cercano a Andrés Manuel López Obrador impulsará todas las propuestas de la plataforma electoral del partido y en las que se requiera la unión con más fuerzas para lograr una mayoría de votos, será el operador político para conseguirlas.

Monreal ha sido senador por el PRI y el PRD, diputado federal, Gobernador de Zacatecas y hace apenas unos meses, jefe delegacional en Cuauhtémoc, en la Ciudad de México.

Buscó la candidatura a Jefe de Gobierno capitalino, y al no conseguirla, fue invitado como candidato a Senador para continuar en el partido, ya que había amenazado con su salida.

FRENTE

Miguel Ángel Mancera

El ex jefe de Gobierno de la Ciudad de México se quedó a un paso de la candidatura a la Presidencia, pero no de una curul en el Senado de la República, como parte de las apuestas apartidistas de la coalición Por México al Frente.

La agenda con la que Miguel Ángel Mancera llegará al Senado apostará por los temas que desde la Jefatura de Gobierno y la Comisión Nacional de Gobernadores abanderó: perfeccionar los Gobiernos de coalición a través de una Ley General de Gobierno de Coalición y fortalecer el poder adquisitivo del salario para los trabajadores mexicanos; así como agendas de seguridad nacional y procuración de justicia.

Mancera ha apostado por la concertación entre las fuerzas políticas que se aliaron en el Frente para afrontar la elección, por lo que podría ser, desde la coordinación de la bancada, el factor de unidad para las fracciones frentistas, que tendrán que negociar para fortalecerse y sacar adelante sus agendas legislativas.

Juan Zepeda

El perredista que despegó en la vida pública tras haber sido candidato a la Gubernatura del Estado de México en 2016, será senador por el Estado de México de 2018 a 2024.

Abanderado por la coalición Por México al Frente, será de los hombres fuertes en las iniciativas de combate a la corrupción, la eliminación del fuero y como propuesta propia anunció la creación de un Observatorio Anticorrupción que vigile el trabajo de los funcionarios públicos.

Proviene de la corriente más fuerte del PRD y por el acuerdo frentista podría coordinar el bloque anayista en el Senado de la República.

Continuará con la batalla por el reconocimiento y respeto en todo el país a los matrimonios igualitarios, la conectividad nacional y un “Salario Constitucional Digno”, con un aumento inmediato para finales de este año.

Por el PRD fue presidente municipal de Nezahualcóyotl en 2012  y en 2015 fue diputado local y coordinador perredista en el Congreso del Estado de México.

Emilio Álvarez Icaza

Es el único candidato que no procede de una estructura de partido que llegará al Senado de la República con posibilidades reales de coordinar una bancada de legisladores.

Su agenda es clara y el compromiso es impulsarla con la sociedad civil. El proyecto legislativo que abandera se concentra en cinco ejes: lucha contra la corrupción y la impunidad, cambio de modelos para una seguridad ciudadana, cambio de modelo de representación o de régimen, economía para el bienestar y agenda verde.

Álvarez Icaza cuenta con las credenciales y una legitimidad que le hace fuerte para encabezar la que se espera sea la segunda fuerza en el Senado, la que obligará a Morena y a sus aliados a negociar para sacar adelante los ánimos reformistas de quien gane la Presidencia.

Su calidad como “senador ciudadano” podría darle ventaja frente a sus interlocurotes y como canal de concertación para la alianza frentista con el resto de las fuerzas políticas e incluso con el candidato que gane la Presidencia el 1 de julio próximo.

Xóchitl Gálvez

Impulsada por el PAN, PRD y Movimiento Ciudadano, la futura senadora apoyará las iniciativas de combate a la corrupción, reconocimiento pleno de los pueblos indígenas y originarios, derechos de las mujeres, ordenamiento territorial y movilidad.

Ingeniera de profesión, Gálvez ha centrado su campaña en el tema del agua con soluciones técnicas para solucionar los problemas de desabasto en el país.

Su carrera política ha sido polémica, no por su desempeño sino por sus expresiones y emotivas reacciones ante circunstancias de desigualdad, corrupción e incluso deportivas, lo cual genera empatía con grupos de diferentes ideologías, por lo que se considera que será buena para negociar en el Senado.

En el año 2000 fue directora de la Comisión Nacional para el Desarrollo de los Pueblos Indígenas durante el sexenio de Vicente Fox, la cual dejó hasta 2007, ya en la administración de Felipe Calderón. En 2007 fue candidata del PAN y PRD a la Gubernatura de Hidalgo y de 2015 a inicios de 2018 fue jefa delegacional en Miguel Hidalgo, cargo que dejó antes de concluir su periodo para participar en el proceso electoral actual.

PRI

Miguel Ángel Osorio Chong

El ex secretario de Gobernación llegará al Senado impulsado por el priismo tradicional.

René Juárez, presidente nacional del PRI, lo reconoció como una de las piezas fundamentales de la estructura priista.

De hecho, Osorio Chong se perfila como el próximo coordinador de los senadores del tricolor y será el hombre fuerte en la negociación que la bancada tendrá con el candidato presidencial que gane la elección de 1 de julio.

El priista impulsará agendas sobre seguridad nacional, fortalecimiento de las policías estatales únicas y la desaparición de las fuerzas de seguridad municipal.

Chong tendrá también la tarea de fortalecer a una bancada que se perfila para llegar al Senado por primera vez como tercera fuerza política, por lo que tendrá que trabajar para que el PRI sea un actor con el que las otras fuerzas de mayoría busquen negociar.

Eruviel Ávila

Como el sexto de la lista nacional del PRI, el ex gobernador del Estado de México llegará al Senado de la República con una agenda que apuesta por temas sociales con perspectiva mexiquense, entre los cuales podría destacar la esfera laboral.

Durante su paso por la gubernatura del Estado de México, se pronunció por impulsar en el congreso mexiquense reformas para configurar Gobiernos de coalición, aunque esta agenda no tendría eco en la del candidato priista José Antonio Meade, sí podría cuajar en el triunfo eventual del candidato de la alianza Por México al Frente, Ricardo Anaya.

Como gobernador, el priista impulsó iniciativas en materia de seguridad, derechos humanos y derechos sociales, así como asumir compromisos de otros senadores que llegarán a un escaño y que buscarán concretar promesas para sus estados.

Competirá con el ex secretario de Gobernación, Miguel Ángel Osorio Chong, para asumir la coordinación de la bancada.

Vanessa Rubio

La ex subsecretaria de Hacienda es quizá una de las mujeres en las que José Antonio Meade más confía. El candidato presidencial sabe que Rubio es eficaz para impulsar agendas. Con seguridad estará en la próxima legislatura del Senado de la República, al ocupar el tercer sitio de la lista plurinominal tricolor.

La carrera de la mano de Meade la acercó a temas diplomáticos, por lo que se perfila como pieza fundamental de la bancada del PRI para la agenda internacional, relaciones bilaterales, principalmente con Estados Unidos, y en temas asociados a una eventual extensión de la negociación y aprobación del Tratado de Libre Comercio de América del Norte.

Rubio apostará por la continuidad de la estrategia diplomática vista durante el sexenio del presidente Enrique Peña Nieto.

La futura senadora será también un puente en el Senado para el priismo más cercano al presidente Peña, el cual rompió con las corrientes históricas del partido como consecuencia del proceso de elección del candidato presidencial.

César Camacho

Entre los priistas que aspiran a coordinar la bancada tricolor en el Senado de República, César Camacho es el único que tendrá que ganarse la curul en las urnas. Pero para el ex coordinador de los diputados del PRI en San Lázaro, la carrera electoral no será problema.

La agenda con la que llegará al Senado empujará reformas que fortalezcan la seguridad nacional, empujen el empleo y fortalezcan la calidad y acceso a la educación. Camacho conoce este órgano del Congreso, fue parte de las LVIII y LIX legislaturas, y tiene experiencia en temas sobre federalismo y desarrollo municipal.

Otra agenda que el ex diputado llevará al Senado apostará al desarrollo económico nacional a través del uso de nuevas tecnologías e impulsar el desarrollo de energías renovables; así como una propuesta para concretar una Ley General de Feminicidio.

La experiencia de Camacho como operador político en el Congreso lo posiciona como otro de los hombres fuertes para dirigir a los senadores del PRI.

 

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