Ciudades Bicentenario, el fracaso urbano del Edomex

29 mayo 2018 1:01 pm

Hace 10 años se presentó Ciudades Bicentenario, un proyecto de ordenamiento territorial y gestión urbana en el Estado de México que prometía un nuevo desarrollo urbano sustentable.

Seis municipios fueron elegidos:  Atlacomulco, Almoloya de Juárez, Jilotepec (en la región de Toluca), y Huehuetoca, Tecámac y Zumpango.

El Gobierno mexiquense argumentó que estos lugares contaban con suficientes recursos naturales, así como con infraestructura de energía eléctrica disponible, lo que contribuiría a un desarrollo económico y con posibilidades de despertar el interés de empresarios para invertir en esos lugares.

Sin embargo, actualmente los habitantes de las Ciudades Bicentenario en municipios de Tecamac, Zumpango y Huehuetoca aún carecen de servicios básicos. El agua potable falta, el drenaje es insuficiente, la conectividad es escasa y el empleo prácticamente nulo.

En Atlacomulco, Jilotepec y Almoloya de Juárez  las urbanizaciones no alcanzaron la densidad planificada y las ciudades poco a poco quedaron abandonadas.

Por ejemplo, en Atlacomulco se tenían proyectadas para 2020 14 mil 200 viviendas más a las 24 mil 200 existentes en 2010, pero la encuesta intercensal de 2015 levantada por el Instituto Nacional de Estadística y Geografía (Inegi) registró que en cinco años sólo se incrementaron cuatro mil 166 viviendas nuevas.

Para alcanzar los resultados esperados, en Atlacomulco se debían construir mil 420 casas al año desde 2010, para en 2015 llegar a 31 mil 300 hogares y cinco años después se alcanzaría la meta; sin embargo, en ese lustro sólo se logró 2% de lo estimado.

Quienes compraron en estas ciudades, como en Zumpango, decidieron cambiar de residencia ante la falta de servicios. Las ciudades con abandonadas y la infraestructura se destinó al ocio.

“El tema de la vivienda abandonada pasa justamente por las condiciones inadecuadas de localización, equipamiento, infraestructura que generaron en esos conjuntos habitacionales”, señalóLuis Salinas, investigador del Instituto de Geografía de la UNAM.

Para el especialista, criticó que las autoridades no hayan sancionado a los desarrolladores, como Casas Geo en Zumpango, por dejar obras inconclusas.

En Tecamac, el Bando Municipal autorizó hasta 2016, la construcción de 24 conjuntos urbanos habitacionales. Aunque desde 2003 se habían expedido 23 permisos para construir fraccionamientos, hasta ese año el único que sí se hizo fue el de Ojo de Agua.

Además, la urbanización fue abierta a la venta sin que contara con permiso para la explotación de agua del sistema de pozos comunitarios. Aunque Tecamac tiene una mejor conectividad en comparación con Zumpango y Huehuetoca, todavía existen obras pendientes como la construcción del Circuito Tecamaquense Poniete y el Circuito Tecamaquense Oriente.

En Almoloya de Juárez se colocó la primera piedra de las seis ciudades sustentables, pero a 10 años, la desarrolladora Geo sólo construyó un par de secciones del fraccionamiento “Rancho San Juan”, aunque tenía autorización para edificar 7 mil 18 viviendas, según consta en la Gaceta de Gobierno del estado, publicada el 24 de diciembre de 2009.

Lejos de todo…cerca del fracaso

Parte de los fondos para la construcción de estas ciudades provinieron del programa Desarrollo Urbano Integralmente Sustentable (DUIS), un mecanismo financiero creado por el Gobierno federal para apoyar con una bolsa de 260 mil millones de pesos la construcción de 24 grandes proyectos inmobiliarios en todo el país, incluyendo los seis del Estado de México.

Además, el Banco Interamericano de Desarrollo apoyó la construcción con donaciones de estudios y créditos. Nada fue suficiente para consolidar los proyectos.

La doctora, Carolina Pedrotti, investigadora de El Colegio Mexiquense, consideró que parte del fracaso de este proyecto fue porque los municipios no tenían la capacidad técnica ni presupuestal para albergar los grandes conjuntos habitacionales que se construyeron.

Luis Salinas, investigador del Instituto de Geografía de la UNAM, agregó que la falta de registro en los Bandos Municipales significa que no están “municipalizados” y sin este reconocimiento, las administraciones locales no pueden proveer los servicios básicos.

“Los fraccionamientos que no cumplieron con el equipamiento que por ley se deben de desarrollar (infraestructura hidráulica, sanitaria y vial; equipamiento urbano y servicios públicos necesarios establecido en los Planes Municipales de Desarrollo Urbano) quedan desamparadas. Los municipios se niegan a reconocerlos como conjuntos habitacionales municipalizados”, refirió.

Sin la municipalización, los residentes son obligados a pagar servicios privados como agua potable por medio de pipas, energía eléctrica a través de plantas de luz suministrada con gasolina o por la recolección de residuos sólidos.

Pedrotti consideró que la única forma de salvar estos desarrollos es creando alternativas viables en materia de movilidad para acceder a las fuentes de empleo más cercanas y dotarlos de servicios básicos; es decir, llevar la ciudad a ellos porque lo que se diseñó no fue una ciudad.

La especialista de El Colegio Mexiquense explicó que Almoloya de Juárez es el municipio más cercano a Toluca, las fuentes de empleo, servicios educativos y de salud son escasos, por lo que era necesario primero planificar el equipamiento prometido para cada Ciudad Bicentenario, antes de comenzar a urbanizar.

En Jilotepec, localizado a dos horas de Toluca, el primer  permiso para la construcción de un conjunto urbano se entregó hasta 2014. El proyecto estaría a cargo de las empresas Inmobiliaria Quiero Casa, S.A DE C.V., Inmobiliaria Margonell S.A. DE C.V., Inmobiliaria Sazmsacj, S.A. DE C.V. y Precolados Eléctricos S.A. DE C.V, para edificar el fraccionamiento “Quiero Casa Jilotepec”.

“Aunque Jilotepec está más cerca de Toluca que de la Ciudad de México, sigue estando lejos de la zona metropolitana, esto podría explicar que la urbanización sea casi inexistente, pues acceder a fuentes de empleo y servicios urbanos es más caro para los propios habitantes”, señaló Padrotii.

De acuerdo con la Gaceta de Gobierno del Estado de México del 8 de agosto de 2014, en Jilotepec se tenía autorización para desarrollar mil 880 viviendas, en un terreno de 350 mil 968 metros cuadrados, dentro de la colonia El Xhitey.

Según la proyección del documento de las Ciudades Bicentenario, en 2015 en el municipio debía haber tres mil 200 casas que se sumarían a las 20 mil 200 que había en 2010. Pero la encuesta intercensal del Inegi registró poco más de la mitad, mil 966 en comparación con 2010, 61% menos de lo proyectado y sin necesidad de fraccionamientos urbanos.

El efecto fue similar en Almoloya de Juárez y en Jilotepec, municipios en los que tampoco existieron oficialmente conjuntos habitacionales o urbanos, según los Bandos Municipales actuales de ambos municipios.

Datos

Tecámac

En 2010 en Tecámac había 87 mil 700 viviendas, pero con el nuevo desarrollo inmobiliario, en 2020 aumentarán casi al doble hasta 155 mil 300 casas.

En este municipio, las empresas Sadasi, Urbi y GEO se repartieron 10.7% de la superficie, detalló Jerónimo Díaz, investigador de Habitat International Coalition América Latina.

Sadasi desarrolló Héroes de Tecámac, Casa Geo construyó Sierra Hermosa y Urbi las 5 secciones del fraccionamiento Villa Real.

Zumpango

En Zumpango se contabilizaron 47 mil 500 casas en 2010, para 2020 se estima que alcanzarán las 111 mil casas, es decir, 133% más.

En este municipio Casas Geo se encargó del desarrollo inmobiliario. En Zumpango, la superficie intervenida por Casas GEO fue de alrededor de mil 100 hectáreas.

Zumpango es el cuarto lugar de viviendas abandonadas de todos los municipios de México según el Infonavit.

Huehuetoca

En Huehuetoca había 30 mil 800 hogares en 2010, el proyecto de las Ciudades Bicentenario estimó que para 2020 la cifra incrementaría 237% para llegar a 104 mil 100 viviendas.

Los desarrolladores de la Ciudad Bicentenario de Huehuetoca fueron Ara y Homex.

Almoloya de Juárez

En este municipio se tenía previsto para urbanizar una superficie de 4 mil 518 hectáreas a fin de que en 2010 hubiera 37 mil 800 viviendas y diez años después aumentaran a 58 mil 600.

En Almoloya de Juárez habitaban 126 mil 163 en 2010, actualmente residen 176 mil 237, según el Inegi.

Atlacomulco

En Atlacomulco se destinaron 2 mil 787 hectáreas urbanizables para albergar en 2020 aproximadamente 38 mil 400 casas. Según el Inegi, en 2010 la población ascendía a 93 mil 718 habitantes y actualmente es de 100 mil 675 mil personas.

Jilotepec

El proyecto de las Ciudades Bicentenario tenía contemplado que aumentara de 20 mil 200 hogares que había en 2010, a 26 mil 600 en 2020, por lo que destinó seis mil 16 hectáreas urbanizables.

En este municipio la población no aumentó sustancialmente según el Inegi, pasó de 87 mil 927 habitantes en 2010 a 90 mil en 2017.

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