“No somos sectas”: los coaching cambian vidas

2 marzo 2018 7:00 am

Más que una secta –entendida como una doctrina ideológica que se aparta de lo que se considera ortodoxo-, los grupos coaching son una familia, así lo aseguran aquellos que han vivido ese proceso.

Su principal legado fue un cambio de vida, una visión distinta de ellos mismos, mayor autoestima y fortaleza para emprender proyectos, personales o profesionales.

Testimonios recabados por El Big Data reconocieron que existen grupos de estafadores, así como muchos rumores negativos en torno al tema, lo que ha empañado el trabajo de grupos serios.

“Muchos se quedan con eso, pero la verdad es que aquí nada es a la fuerza, tampoco es algo religioso o un club de optimismo, es un proceso que tiene un propósito humano”, manifestó Claudio Hernández, quien desde hace tres años forma parte de SMX Transformación.

Él llegó por invitación de un amigo y asegura que desde que tomó los tres módulos que componen ese coaching logró un manejo emocional, a no ser tan reactivo y trabajar en equipo. Se volvió más consciente.

“Lo que me gustó fue la parte humana. Soy comunicólogo y siempre me ha gustado escuchar a la gente, cualquier tipo de comunicación, y aquí es una conexión con la gente; ellos se involucran contigo y tú con ellos”, agregó.

Otra de las etapas que ha disfrutado es la ayuda a Instituciones de Asistencia Privada que los asistentes realizan como parte de su proceso.

Cuestionado sobre las críticas a estos grupo, Claudio Hernández dijo que hay un “mal social de ver todo lo malo”, pero aseguró que si la gente investigara bien y conociera los grupos serios, sabría que tienen un propósito positivo.

“Sí hay empresas que se salen del esquema, que sólo buscan sacar dinero, pero son las menos”, aseveró.

Eduardo Trejo Santos lleva ocho años en los coaching y desde hace cinco años y medio es entrenador.

“Como participante lo mejor que me dejó fue demostrarme a mí mismo que era capaz de romper mis creencias limitantes y hacer cosas distintas a las que estaba acostumbrado. Me ayudó a recuperar la comunicación con mi familia y dejar atrás la victimización constante.

“Como entrenador me ha dejado la satisfacción de apoyar a más de dos mil 500 personas a mejorar su historia de vida y ver nuevas posibilidades para sí mismos”, expresó.

Trejo Santos coincidió en que muchas de las críticas negativas sobre este tipo de grupos es por la ignorancia y considera que no se puede opinar de algo que no se conoce.

“Estoy claro en que el proceso no funciona igual para todos, pero no creo que deban hablar si no se han atrevido a estar dentro de un salón como participantes. La ignorancia te lleva a creerte superior que los demás. La gente se asusta cuando ve algo nuevo”, agregó.

Falta regulación

Eduardo Trejo formó parte de Coaching Inside y desde hace un año se dedica a la psicoterapia, aunque sigue dando entrenamientos en Tabasco, y con su experiencia reconoce que hay varias cosas que se deben cambiar, sobre todo el hecho de que en México no hay ninguna regulación de estos procesos.

Eso permite que prácticamente cualquier persona pueda hacerlo, sin ninguna preparación, lo que ayuda a crear los rumores negativos en torno a esta práctica: “pagan justos por pecadores”, aseveró.

Por ello, recomendó que aquellos que deseen tomar un curso de éstos investiguen primero quién es la persona que está al frente, para saber que está en manos de un profesional y no de un improvisado, ya sea con otras personas o en la misma empresa.

Existe coaching empresarial, personal, de finanzas personales, de vida, entre otros, pero el que ha generado más polémica es el que se denominan coercitivo.

Este tipo de entrenamiento se caracteriza por ofrecerse a manera de “trilogía”, es decir, a través de un curso de tres niveles, cada nivel tiene un costo. Algunos participantes han denunciado que los métodos que se usan son agresivos.

Además, el algunos de ellos, cuando se acaba el tercer y último nivel, exigen al participante llevar una determinada cantidad de personas para que tomen el mismo curso.

Iris Camela, coach en temas de emprendimiento empresarial, menciona que este tipo de práctica llega a ser polémica incluso dentro de la misma comunidad que se dedica a este oficio.

“Hay quienes están a favor y quienes están en contra. Porque aparte hay nuevos modelos que están en contra del tema coercitivo”, señaló.

Claudio Hernández, staff en SMX Transformación, indicó que los grupos de coaching siguen un esquema establecido por especialistas desde hace más de 15 años; sin embargo, hay empresas que se salen de él debido a esta falta de regulación, lo que deriva en procesos contraproducentes.

“Algunas lo hacen para sacarte dinero, pero si un coach no está preparado para ayudar a las personas a manejar situaciones emocionales puede dejarlas más expuestas, con ‘heridas’ abiertas”, declaró.

Cristopher Villanueva, quien tomó el curso en Stratega, coincidió en que no a todos les funciona igual, pues es una cuestión personal, incluso, hay quien toman lo aprendido para construir y otros para destruir.

“Para mí fue muy favorable y considero que sí funciona, pues te provee de herramientas que te sirven para muchos aspectos de tu vida. Claro que tiene un costo, quizá para algunos elevado, pero son empresas no una beneficencia”, señaló.

Finalmente, Eduardo Trejo invitó a aquellos que no han vivido una experiencia de coaching, que lo vean como una posibilidad de descubrir algo nuevo para ellos mismos.

Con información de Elizabeth González-Manrique

Comentarios