Defiende Gaviño inversión en trenes chatarra

1 marzo 2018 8:00 am

A pesar de que una auditoría de Contraloría Interna del Metro detectó una serie de irregularidades en la rehabilitación de 72 trenes, que serían reparados con recursos provenientes del aumento a la tarifa en este transporte público, Jorge Gaviño, director general del Sistema de Transporte Colectivo (STC), negó que existan anomalías.

Si abundar en el cuestionamiento, el funcionario -quien está en pláticas con el Jefe de Gobierno Miguel Ángel Mancera– para dejar la dirección del Metro y disputar un escaño en el próximo Congreso Local- aseguró que entregó libros blancos de cuatro proyectos relevantes del Metro a la Auditoría Superior de la Ciudad de México.

Ayer, en esta casa editorial informamos que los recursos obtenidos por el aumento en el precio del boleto que ocurrió en diciembre de 2013, no ha servido para rehabilitar los 115 trenes varados que podrían ayudar a mejorar el servicio.

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“No hay ninguna observación que comprometa alguna irregularidad administrativa. Cuando se hace una auditoria se hacen observaciones, se hacen recomendaciones. Hubo una observación inicial que fue contestada por el Sistema de Transporte Colectivo y una vez que se hace esa contestación se hace un dictamen final por parte de la auditoría, entonces habrá que esperar”, indicó el director del Metro.

 

“Como su nombre lo indica (la auditoría) tiene las facultades y atribuciones para auditar. Entonces es la autoridad correspondiente y va a ver usted que en su recomendación final no va a haber ninguna sanción y responsabilidad para ningún servidor público, porque no hay ningún quebranto ni responsabilidad administrativa”, agregó.

 

Aunque la auditoría indicó que con los recursos que el Fideicomiso Maestro (FIMETRO) entregó para la reparación de 105 trenes viejos, el STC pudo comprar al menos 55 trenes nuevos que mejorarían los tiempos de traslado a millones de usuarios, Gaviño consideró que no existe tal aseveración en la auditoría.

Dicho detalle se observa en la página 7 del documento -del cual El Big Data tiene copias- y en este se indica que un tren nuevo cuesta alrededor de 221 millones 500 mil pesos, mientras que el costo promedio para rehabilitar un tren obsoleto es de 165 millones 250 mil pesos.

A pesar de esto, la administración que Gaviño encabeza decidió no comprar trenes nuevos y en su lugar invirtió en la rehabilitación de trenes viejos, algunos de los cuales tenían hasta 10 años en abandono.

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Al respecto, el diputado José Alfonso Suárez del Real, quien fuera subdirector general de Administración y Finanzas del Metro durante la creación del FIMETRO, apuntó que las observaciones e inconsistencias deben de ser subsanadas antes de que Gaviño deje la dependencia.

“En estos primeros 60 días del ejercicio fiscal, que se cumplen el 02 de marzo, la Contraloría estaría entregando los resultados de las auditorías que practicó al ente en el año 2017. Entonces pudiese ser que estén preparando la información para hacerla llegar al director del sistema a los 60 días.

 

“Yo le exhorto al director del STC, Jorge Gaviño, que se replantee en los tiempos para poder atender todas las observaciones y subsanar a efecto de brindarle al usuario y la ciudadanía la transparencia que se requiere sobre los recursos del fideicomiso Metro y el reuso del parque vehicular que supuestamente se puso en circulación nuevamente”, dijo Suárez del Real.

El Big Data documentó que la auditoría 11J de la contraloría interna del Metro detalla irregularidades en 72 trenes que debieron ser reparados entre octubre del 2014 y junio del 2017, pues en este tiempo únicamente se reportaron 28 trenes rehabilitados.

Para estos trabajos, este organismo recibió mil 572 millones 860 mil pesos, con respaldo del FIMETRO, a través de la Subdirección General de Administración y Finanzas entre octubre de 2015 y junio de 2017.

Ese monto lo emplearon en 88 contratos y correspondía a los presupuestos y dictámenes que el Metro elaboró para rehabilitar cada uno de los 72 trenes que tenía en lista, pero en la investigación no se tiene certeza de que el recurso se haya ejercido en su totalidad, ni en qué se usó. Este hallazgo puede observarse en la página 2 de 9 de la auditoría.

Asimismo, en la página 4 de la auditoría revela que 18 de los 28 trenes reportados como reparados, recibieron su rehabilitación antes de recibir los recursos auditados, por lo que esos recursos se encuentran en el limbo.

En la hoja 4 de las observaciones se apuntó que el primero de estos trenes (modelo FM-86, motrices 19/20) asignado a la Línea A, regresó a servicio el 12 de enero de 2014; mientras que el tren 18 en ser entregado (modelo NM-79, con motrices M 0277/ M 0278) de la Línea 3, regresó a circulación el 12 de octubre de 2014.

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La auditoría consideró que los 18 trenes listados como parte del proyecto de rehabilitación asociados al ajuste tarifario no pudieron ser reparados con dinero del FIMETRO, pues ese fondo recibió recursos hasta el 08 de octubre de 2014 a través de una transferencia desde la cuenta 3607445 radicada en Banco Multiva a nombre del STC.

Mientras que en la página 5 se informa que , al menos 17 trenes reportados como rehabilitados no se encuentran en el listado original de los convoyes que el STC dictaminó para su rehabilitación, pues el número de motriz no corresponde con el listado original que entregó el Metro.

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