Cáncer bucal, una enfermedad silenciosa

26 febrero 2018 12:00 pm

Una enfermedad asintomática y silenciosa, así es el cáncer bucal. A nivel mundial es la sexta causa de muerte más común y en México se presentan aproximadamente 2 mil 500 casos cada año, de los cuales mil 300 mueren, es decir,  52 por ciento.

Y es que uno de los principales enemigos es el diagnóstico tardío, ya que dos tercios de los casos llegan a los hospitales en una etapa avanzada de la enfermedad.

Esto se debe, principalmente, a que en etapas tempranas no presenta síntomas, como muchas personas lo creen; no obstante, hay manifestaciones clínicas a las que se debe poner total atención.

“A veces empieza con lesiones blancas y piensan que es candidiasis (infección por hongos) o se presenta con una zona roja y piensan que se quemaron o lastimaron y no le ponen la atención necesaria”, explicó la patóloga bucal Beatriz Aldape Barrios, de la Facultad de Odontología de la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM).

Además, el cáncer bucal se puede presentar como una úlcera que no cicatriza después de quince días y que no duele, principalmente en el borde lateral de la lengua, por eso es recomendable que acudan con su odontólogo para la evaluación de estas lesiones.

En términos generales, el diagnóstico en etapas tempranas de la enfermedad ocurre en apenas un tercio de los pacientes y, para ellos, el pronóstico suele ser mejor porque se les trata con cirugía y radiaciones.

Los dos tercios restantes que ya están en etapas avanzadas requieren cirugía, radioterapia y quimioterapia, aunque todo está en función de las valoraciones que los especialistas, tanto patólogos como cirujanos de cabeza y cuello, hagan de la enfermedad y las condiciones del paciente.

“Hay pacientes que llegan con cáncer de dos o tres centímetros, pero para ese momento puede ser que la enfermedad ya hizo metástasis (se extendió) y se encuentre en otras partes del cuerpo”, añadió la especialista Beatriz Aldape.

Básicamente cuando el cáncer ya está en una etapa avanzada, se va a los ganglios cervicales (el cuello) y de ahí se puede ir a pulmones, hígado y más tarde a cualquier otra parte del cuerpo. Desde luego, el pronóstico y la sobrevida dependerán de la evolución de la enfermedad y la respuesta del organismo del paciente.

¿Cuestión de género?

De acuerdo con la Organización Mundial de la Salud, su prevalencia es relativamente mayor en los varones; sin embargo, el Jefe de Departamento de Tumores de Cabeza y Cuello del Instituto de Cancerología, Martín Granados García, indicó en entrevista para El Big Data que hace 20 años, el cáncer bucal se presentaba en una mujer por cada cinco hombres, pero los cambios en los roles sociales de las personas han hecho que los números se nivelen, “en fechas actuales es la misma prevalencia en hombres que en mujeres”.

La patóloga bucal, Beatriz Aldape Barrios, agregó que aumentó la detección de casos “porque las mujeres acuden con mayor frecuencia al médico, a diferencia de los hombres”.

El cáncer bucal, al igual que el resto, se desarrolla a partir de la alteración del ADN de las células del epitelio (tejido).

Existen algunos factores de riesgo determinantes para el desarrollo de esta enfermedad. El factor genético es uno de ellos, pues el cáncer es causado por ciertos cambios en los genes que controlan la forma como funcionan nuestras células, especialmente cómo crecen y se dividen.

“El saber si tenemos antecedentes de cáncer de cualquier tipo es muy importante, porque el cáncer es una alteración del ADN de las células”, destacó Aldape Barrios, y estas alteraciones pueden heredarse.

“En algunos de estos se sabe cuál es el gen que lo desarrolla, como el cáncer de mama que es el BRCA 1 y 2”, detalló.

La especialista en patología bucal aseveró que, para el caso del cáncer bucal, las investigaciones están encaminadas en ese sentido, para precisar cuál es el gen responsable de la existencia de dicha enfermedad.

“En este tipo de cáncer todavía no tenemos un gen específico, pero en eso se está trabajando y es una de las investigaciones más importantes que se deben seguir.”

Alcohol y tabaco, el mayor de los males

Aunados al factor genético, otros factores de riesgo son adquiridos a lo largo de la vida, como el consumo de tabaco y el alcohol, pues están relacionados con 9 de cada 10 casos de cáncer bucal.

El jefe de Departamento de Tumores de Cabeza y Cuello del Instituto de Cancerología, Martín Granados García, explicó que, en el caso del tabaco no necesariamente se debe consumir una gran cantidad de cigarrillos al día; de acuerdo con la experiencia del especialista, consumir uno o dos al día representa un factor de riesgo latente, al igual que el alcohol.

“Generalmente, el que fuma también bebe y el que bebe igual fuma y los efectos de ambos son sinérgicos”, por tanto, aunque fumen poco y beban poco la combinación de estos hábitos genera un riesgo en el cuerpo.

Ante todo, es mejor la prevención

Para los especialistas es de vital importancia que las personas visiten a su odontólogo una o dos veces al año para tener un cuidado bucal y para que ellos puedan evaluar cualquier manifestación clínica que se llegue a presentar.

Sin embargo, en México se carece de una cultura preventiva y por lo general, las personas acuden a su centro de salud cuando algún padecimiento ya generó estragos en el cuerpo.

“En general se está trabajando con la Asociación Dental Mexicana, el Colegio Nacional de Cirujanos Dentistas y las universidades para educar a los odontólogos, al igual que se busca llegar a la población abierta para que se realice la autoexploración bucal y detectar cualquier cambio en los tejidos de la cavidad bucal.

Y es que, de acuerdo con versiones de algunos patólogos bucales, la mayoría de los pacientes fueron vistos por dos o hasta cinco odontólogos sin ser correctamente diagnosticados, y sólo reciben tratamientos como si fuera infección, tiempo en el que la enfermedad va avanzando.

“En algunos congresos a los que asistimos nos hablan sobre las neoplasias que se presentan en la boca, nos enseñan a detectar sus manifestaciones, para luego remitir al paciente con un patólogo bucal y se le realice el manejo adecuado”, declaró la odontóloga Lady Juárez.

En conclusión, señaló la patóloga bucal Itzel Castillejos García, para prevenir se debe llevar una labor conjunta; primero, las personas deben evitar consumir alcohol y tabaco, así como acudir al odontólogo de manera periódica y ante cualquier manifestación extraña en la cavidad bucal; dos, los dentistas deben poner total atención ante la presencia de lesiones como las anteriormente mencionadas y canalizarlos con los patólogos bucales para que determinen un diagnóstico preciso y un manejo adecuado; tres, realizar programas de prevención para fomentar la autoexploración bucal en la población.

Infografía: El Big Data

Comentarios