En comicios 2015, la guerra será por los programas sociales

14 enero 2015 4:25 am

Por Jonathan Villanueva

Además de la compra de votos, la saturación de propaganda electoral y el derroche de recursos públicos, en la contienda electoral de este año los programas sociales jugarán un rol estelar…

Y es que el gobierno federal y el del Distrito Federal no sólo decidieron mantener los apoyos económicos y en especie que dan a los grupos vulnerables, si no que van a ampliar su número de beneficiarios e intensificarán su promoción.

De este modo, los programas sociales serán un factor decisivo en el voto de los más de 7 millones de capitalinos que elegirán el próximo 7 de junio a los siguientes jefes delegacionales y diputados locales.

Hablamos de más de 70 mil millones de pesos que la administración de Miguel Ángel Mancera Espinoza destina, cada año, a los familias chilangas que viven en situación de pobreza.

Y las miles de despensas y tinacos que por costumbre reparte el PRD en periodo electoral a los líderes vecinales.

Mientras que a nivel federal, el Gobierno de la República destinará una cifra mayor a los 7 mil millones de pesos en apoyos para los grupos vulnerables que hay en la Ciudad de México.

El problema principal está en las reglas de operación, y que en los procesos electorales se condicionan el voto a favor de un partido político en concreto, esta vez, los beneficiados son el PRI y el PRD.

En ambos casos, las autoridades locales y nacionales han afirmado que a los apoyos económicos y materiales que ofrecen, no le darán un uso que no sea el de su naturaleza, ante la contienda por las 16 jefaturas delegacionales y las 66 diputaciones de la Asamblea Legislativa del DF.

El único partido que ya exigió poner un freno al uso clientelar de los programas sociales es el Partido Acción Nacional, ya que su margen de movimiento se concentra en la delegación Benito Juárez; demarcación que gobierna Jorge Romero.

El Capital Social del PRD

Desde la administración de Andrés Manuel López Obrador surgieron los apoyos a Adultos Mayores, después los de Madres Solteras, y posteriormente el de Niños Talento.

En casi 14 años, las administraciones han logrado implementar 176 programas sociales que incluso tienen rango de ley. Todos englobados en la Red Ángel que el actual gobierno denominó Capital Social.

Desde entones, los partidos de oposición –en el DF– acusaron al sol azteca de darle un uso “clientelar y hasta electorero”, que con el tiempo se expandió a otras entidades y al propio Gobierno Federal.

Entre programas como Uniformes y Útiles Escolares, Desayunos Escolares, Prepa sí, Educación Garantizada, Seguro contra la Violencia, Familiar, Apoyo Económico a Personas con Discapacidad, Mejoramiento Barrial, Comedores Comunitarios… hay más de 6 millones 500 mil beneficiados.

Por ello el modelo de gobierno destina más de 70 mil millones de pesos al año a la entrega de toda una gama de apoyos monetarios y materiales a los habitantes de la ciudad capital.

Del total de los programas, 33 controla directamente el gobierno central; 26 los órganos desconcentrados y los 117 restantes las 16 jefaturas delegaciones. Por eso se vuelve más complicado garantizar que no se le de otro fin.

Y, a pesar de que el 2015 es año electoral, el jefe de gobierno, anunció que en este ejercicio fiscal, su principal tarea será afianzar los programas sociales.

En los primeros días de enero, explicó que se realzará una revisión de los programas sociales por parte del Comité de Planeación de Desarrollo del Distrito Federal, para que defina los que quedarán vigentes y si algunos son reclasificados o desaparecidos.

La cruzada contra el hambre

Tras recuperar el Gobierno Federal, el Partido Revolucionario Institucional (PRI) emprendió una estrategia para permear en los bastiones donde no mantiene una hegemonía.

Por eso, a través de la titular de la Secretaría de Desarrollo Social (Sedesol), Rosario Robles, estableció la Cruzada Nacional Contra el Hambre y un sin fin de programas más.

Dicho proyecto consiste en dotar de 14 productos de primera necesidad a la población en situación de pobreza, y en su primera etapa ya contemplaba 220 mil personas de bajos recursos, según las declaraciones que Robles dio a mediados del 2014.

Pero además de otros beneficios, el apagón analógico abrió la puerta para que el PRI entregue pantallas de plasma en pleno proceso electoral, tanto en la capital del país, como en otras partes del territorio nacional.

De acuerdo con la información oficial, este mes –periodo de precampañas– inicia la entrega de aparatos en la Ciudad de México, Guadalajara y Mexicali, cuya meta, en conjunto, es de 12. 6 millones de televisores digitales.

Al respecto, la diputada local del PRD, Ernestina Godoy acusó a la administración de Enrique Peña Nieto, de dotar a la población de pantallas sin establecer criterios públicos y transparentes, para seleccionar al universo de beneficiarios potenciales.

Tan sólo para el Distrito Federal se estima una distribución de 700 mil pantallas planas, sin referir el programa específico y controles, pero con el mensaje verbal de que es un regalo de Presidente de la República, de acuerdo con la asambleísta.

“El INEGI reportaba hasta el 2013 que el 83.4% de los hogares en México cuentan con aparatos de televisión analógica y 25.8% con televisor digital, –particularmente la ciudad de México–.

Por ello pidió que se esclareciera la metodología que usará la administración federa en este proyecto, pero simplemente fue ignorada. Sobre todo porque su partido hará lo mismo con sus programas sociales y solo aquellos que no tengan igualdad de circunstancias denunciarán todo trato electoral que detecten.

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