Vieja práctica de Valencia, pedir camionetas…

21 diciembre 2014 5:33 am

Por Jonathan Villanueva

Utilizar vehículos “ajenos” es una práctica común del jefe delegacional en Iztapalapa, Jesús Valencia. Y es que no es la primera vez que se le ve transportándose en camionetas de lujo, que están a nombre de sus proveedores.

Desde finales del año pasado y hasta septiembre de 2014, el titular de la demarcación más poblada del Distrito Federal, se transportaba en otra camioneta; propiedad de la empresa PROTEXER S. DE R.L. DE C.V.

Tras el escandaloso choque que sufrió Valencia Guzmán en una Jeep Grand Cherokee Overland Summit color negro, con placas 588ZVH, ElBigData.mx reveló que ese vehículo es propiedad de su proveedor AMEXIRE.

La noticia fue retomada en diversos medios nacionales y electrónicos, y el delegado, tuvo que reconocer los hechos en diversas entrevistas, pero no sin antes asegurar que es la primera vez que pide prestado un vehículo.

Incluso, en su cuenta de Twitter aseveró que si ha incurrido en alguna falta renunciará inmediatamente al cargo de jefe delegacional.

Y, como lo adelantó esta casa editorial, el también ex director del DIF capitalino, ya tenía en su poder otro vehículo ajeno y de condiciones casi idénticas al que destrozó en el Boulevard de la Luz.

Se trata de una Jeep Grand Cherokee Overland Summit pero color blanca y modelo 2014. Misma que usaba con frecuencia para trasladarse de las oficias delegacionales a eventos públicos y sus domicilios.

Las pruebas

En un evento que se celebró a mediados de este año, Jesús Valencia fue captado en video, incluso, fue entrevistado por “El Observador DF”, antes de abordar la Grand Cherokee blanca.

En la breve entrevista, un reportero le pregunta que si él mismo es el encargado de manejar “su propio auto”, a lo cuál Valencia responde que si tras esbozar una ligera sonrisa.

Después de atender a algunos vecinos y trabajadores de la delegación sube a la camioneta en cuestión; y en seguida, los elementos de seguridad se apresuran a abrirle paso al delegado.

En esas imágenes se alcanza a apreciar –con claridad– que el número de placas es 621ZFK.

Mira el video (la información sigue a continuación):

De acuerdo con documentos oficiales de la Secretaría de Transporte y Vialidad (ahora Secretaría de Movilidad) ese vehículo es propiedad de la empresa PROTEXER S. DE R.L. DE C.V.

En el documento se indica que el modelo es de importación –al igual que la camioneta que chocó la semana pasada en el Pedregal– y que fue adquirida el 12 de noviembre de 2013.

Según la información que ofrece de manera escueta la jefatura delegacional en su portal de transparencia, PROTEXER es otro de los proveedores que tiene la demarcación.

En una simple revisión se encontraron al menos tres contratos que ha tenido ese órgano político administrativo con la compañía entre el 2013 y 2014.

Con base en el contrato identificado con el número IZTP/DGA/AD-C53/510/2013 se puede constatar que la delegación pagó a PROTEXER la cantidad de 2 millones 99 mil 999 pesos.

Esto, por la realización de tres evento culturales “cuyo objeto principal fue el de promocionar, fomentar y extender la afición y el conocimiento del arte de la danza y demás manifestaciones artísticas”.

Tan solo por la presentación de tres horas de una Danza Folklórica se erogaron 612 mil 672 pesos; por tres horas de Ballet Contemporáneo otros 612 mil 672 pesos y por la presentación de Soprano 585 mil pesos más IVA.

Otro contrato es el número IZTP/DGA/AD/325/2014 y el IZTP/DGA/AD/326/2014 en el cual se pudo constatar que PROTEXER y AMEXIRE –propietaria de la camioneta chocada– vendieron a la delegación grabadores, proyectores y pantallas.

En el caso de la primera empresa el monto total de ambos convenios es de 596 mil 356 pesos y la segunda se quedó con 809 mil 460 pesos.

Otra de las adquisiciones de la demarcación con PROTEXER está sustentada en el contrato IZTP/DGA/AD/309/2013, que a cambio de otorgar servicios para diseño, edición e instalación y puesta en marcha de un espectáculo pirotécnico se entregaron 391 mil 500 pesos.

La postura de Valencia

En entrevista con medios de comunicación el delegado reconoció tener una relación contractual con AMEXIRE pero también de amistad con uno de sus propietarios a quien calificó de “amigo”.

Incluso, sostuvo que fue un error pedirle prestada la camioneta, y que él tiene una 2013. “déjame ver que tal jala”.

Sin embargo, fuentes consultadas por este medio digital aseguran que el vehículo recurrente de Valencia hasta septiembre de este año, fue la camioneta propiedad de PROTEXER y actualmente era la de AMEXIRE.

“A él le gustan las camionetas Cherokee. Si pudiera tendría hasta 10 en su poder; a cambio de contratos siempre pide el mismo carro, es su obsesión”.

De todo ello la Contraloría General de Distrito Federal ya inició una investigación de oficio, la cual debe comprender el uso del vehículo blanco.

Otra de las complicaciones que enfrenta Jesús Valencia es la serie de contradicciones en que ha incurrido pues primero dijo que la camioneta que chocó era de él, luego que de su esposa y al último que era prestada.

El presunto estado de ebriedad que le ocasionó el choque lo justificó así: “me quedé dormido e iba texteando”.

Lo cierto es que ese tema ya pasó a segundo término ya que las prebendas en su administración son el eje principal de las indagatorias que pronto tendrá que presentar la Contraloría General.

Sobre todo porque entre las irregularidades está que las direcciones de la empresas en cuestión no corresponden.

En tanto que en los primeros días de enero se sabrá si la propuesta de la diputada Olivia Garza de los Santos, sobre pedir su remoción, tiene eco o no.

IMG_3541.JPG

IMG_3540.JPG

IMG_3542

 

 

Comentarios