Investigaciones

¿Qué le pasó a Uber? Relaja proceso para seleccionar choferes

Ésta sigue siendo la principal empresa de transporte privado, pero el aumento en la demanda provocó que su servicio decayera.

Aunque su servicio ha decepcionado a decenas de usuarios y sus operadores han sido involucrados en accidentes fatales e incluso algunos delitos, Uber sigue siendo el rey de los servicios de transporte en la Ciudad de México.

Desde 2013, México se ha consolidado como el mercado más importante para Uber, la empresa internacional de transporte privado que hasta noviembre de 2016 operaba en 31 ciudades y suma casi 4 millones de usuarios.

La Ciudad de México es la joya de la corona. Sin embargo, las cifras sobre su operación no son transparentes y sólo se conocen datos proporcionadas por la Secretaría de Movilidad, que indica que en la capital circulan ocho mil vehículos inscritos tanto en Uber como en Cabify, su competencia directa.

Lo cierto es que en los tres años en los que la empresa originaria de San Francisco, California, ha consolidado su presencia en el mercado nacional, la calidad de su servicio no ha seguido la misma tendencia.

El crecimiento descontrolado de la flota, acusado desde 2016 por un sector de los socios y operadores, ha mantenido el tiempo de espera, que en promedio es de tres minutos, incluso en los horarios pico; sin embargo, la calidad ya no es la misma.

Relajan filtros para choferes

Joel es usuario desde 2015 de la aplicación y ha sido testigo del proceso de descomposición que el servicio en Uber ha experimentado.

“Me han tocado vehículos que vienen con los asientos sucios, con los conductores que se ven igual que cualquier taxista y que en ocasiones parece que no conocen nada de la ciudad, el Waze los lleva a dar vueltas innecesarias que hacen más lentos los trayectos”, comentó a esta casa editorial.

La cortesía en la conducción y el respeto de las normas de vialidad parece que también forma parte del pasado en el servicio de esta empresa, “creo que lo del agua ya es lo de menos, en los primeros meses los choferes manejaban bien, ahora se pasan los altos y muchos van echando el coche cuando hay tráfico”, narró Natalia Esteves, una usuaria de la zona de Polanco.

No es tan difícil ubicarlos porque llevan carros nuevos y se ve el celular en el tablero, lo malo es que cuando andan sin pasaje conducen como cualquier taxista y son prepotentes, se paran cuando quieren y se arrancan sin fijarse”, agregó Luis Villalpando, un taxista que circulaba en avenida Sonora y avenida México, en la colonia Condesa, una de las zonas de la ciudad con más presencia de este tipo de servicios de transporte por aplicación.

“Parece que ya no hay control para seleccionar a los choferes y eso es lo que está acabando con el servicio”, aseguró Verónica, una socia que desde junio del año pasado se dio de alta en la plataforma.

La socia relató a El Big Data Mx que el proceso de selección de los operadores es lo que se ha traducido en un mal servicio, ya que los procesos para reclutar operadores se han relajado.

Es la necesidad de Uber de sumar cada vez a más choferes ante la creciente demanda lo que ha terminado con “el servicio de gran calidad” que Uber ofrecía durante sus primeros meses, consideró Verónica, quien también ha sido conductora y conoce al pie los procesos de reclutamiento y vinculación entre socios y conductores.

“El proceso ha cambiado mucho, antes se realizaban pruebas psicométricas, toxicológicas y de conocimiento de la ciudad, si estos exámenes no se aprobaban tenías una oportunidad más para poder conseguir la calificación”, relató la socia.

Ahora todo es diferente, explicó, las pruebas se realizan vía online, en las que el propio sistema no te deja equivocarte, ya que si oprimes una respuesta incorrecta, el programa no te deja avanzar a la siguiente pregunta.

“Así es como aún sin conocer los lineamientos de Uber puedes aprobar el examen sin mayor problema”.

Las pruebas toxicológicas y psicométricas que se realizaban también son cosa del pasado.

Un pago de 500 pesos y una conexión a Internet en una prueba dirigida por la misma plataforma son suficientes para ponerse detrás del volante de una unidad de Uber. Los operadores, luego de aprobar sus test, son vinculados con socios que buscan a un chofer para sus vehículos.

Sin embargo, las experiencias no siempre son gratas. Las instalaciones de la empresa no son “apropiadas” y parecen más “un mercado” a un área de reclutamiento”, relató otro socio que pidió no ser identificado.

En una de estas “reuniones”, este socio conoció a un chofer que dijo tener 21 años y contar con un año de experiencia en el modelo de operación de Uber. Su perfil hubiera sido ideal de no ser porque al abundar sobre su perfil, el chofer confesó que no tenía una cuenta activa ya que le había sido dada da baja porque no contaba con la carta de antecedentes penales que Uber exige.

“Esto llamó mi atención, primero porque como era posible que estuviera ahí sin ese documento, luego pensé, porque yo también soy chofer y no tuve ningún inconveniente (con ese documento)”, relató el socio en entrevista.

“El chofer quería trabajar nuestro auto con documentos de otra persona, es decir, que él usaría otra cuenta para poder trabajar, sólo que cambiaría la fotografía para que el usuario confirmara que era él”, apuntó y agregó que Uber no interviene en ninguno de estos procesos de vinculación, ni confirma que quien está detrás del volante sea realmente quien dice ser”.

Todos pierden…menos Uber

La degradación gradual pero sensible de Uber es evidente, no sólo para los usuarios y los socios, sino para los conductores que consideran que la caída del servicio también tiene que ver con la transformación de todos los actores que intervienen en el proceso de un viaje.

En los últimos dos años Uber cambió, pero también lo hicieron sus socios, los choferes y hasta los mismos usuarios, consideró Luis Alba que desde 2015 es socio y ha conducido un vehículo inscrito en la plataforma y que ha sido testigo de las transformaciones que han tenido.

“La empresa subió sus comisiones, bajó sus tarifas y crea un servicio Pool que es compartido”, que empieza a dinamitar el ingreso de los conductores y socios que ganaban en promedio ocho mil pesos semanales, con un alto margen de ganancia neta de hasta 20 mil pesos al mes.

Los ingresos atrajeron a cada vez más socios que comenzaron a nutrir la oferta de vehículos inscritos a la plataforma, todavía soportados por la creciente demanda de usuarios, “pero comenzaron a cambiar las condiciones”, principalmente de los procesos que Uber tenía para ingresar a la plataforma.

Alba, quien formó parte de las protestas de socios y choferes que Uber enfrentó en 2016 por la reducción de las tarifas y el alza del esquema de comisión, consideró que la creación del servicio UberPOOL fue lo que rompió el equilibrio que garantizaba la calidad en el servicio de la aplicación.

“Los choferes ven que sus ingresos comienzan a bajar hasta seis mil pesos por 12 horas diarias”, lo que provocó que un buen número de choferes dejara la aplicación. Sin embargo, la demanda de viajes mantenía números verdes y el ingreso de automóviles también crecía, principalmente con flotas.

Uber perdió la capacidad de logística para soportar el proceso de pruebas para el ingreso como chofer, por lo que optó por comenzar a aplicar los exámenes en línea y eliminar los procesos psicométricos y de conocimiento de la ciudad, confirmó Alba.

“Los exámenes se volvieron tan tontos que te preguntan si ‘violarías a una mujer’ pues me parece que cualquier diría que no y suponiendo que alguien responda que sí lo haría, el sistema de certificación aún te cuestiona para que revises tu respuesta”, señaló.

La consecuencia, dijo el socio, es que el servicio “se ha ido por los suelos” con choferes que tienen una mala presentación, que no conocen la ciudad, que no conocen las reglas de conducción y que desconocen el trato al usuario con el que la plataforma se presentó en el país.

Uber no ha sacrificado nada, cada día crece y crece, no les importa que los choferes se endeuden con las agencias, se llega a un esquema de esclavitud simulada, parcial en la que te vas a ver forzado a trabajar más horas a la semana para obtener un margen de ganancia”, aseguró Alba.

Los esquemas de operación han impactado en la calidad del servicio y hasta en la seguridad de los usuarios, principalmente mujeres, que, de acuerdo con el socio, le han expresado que “en ocasiones se han sentido acosadas por los choferes” y también de choferes que se han sentido igual. “Todo esto lo sabe Uber y no hace nada”, confirmó.

Haga clic para comentar

Leave a Reply

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Lo más leído

El archivo público

Copyright © 2015 El Big Data.

To Top