Periodistas corren más riesgo con políticos que con el narco

3 agosto 2016 6:00 am

Hace un año se registró el homicidio en contra de cinco personas en la colonia Narvarte, entre ellas, el fotoperiodista Rubén Espinosa Becerril, quien había recibido amenazas por su trabajo en Veracruz.

Pese a los protocolos de seguridad y discursos de diversos actores políticos sobre el respeto a la libertad de expresión, los homicidios y agresiones contra comunicadores van en aumento.

Así lo asegura la organización Artículo 19, la cual señala que los ataques a periodistas crecieron 21.8% en 2015 con respecto al 2014 en todo el país, de acuerdo con la organización Artículo 19.

Al respecto, la  oficial adjunta del Programa de Protección a Periodistas de la organización Artículo 19, Sandra Daniela Patargo Muriedas, aseguró que el verdadero riesgo para los reporteros, de cualquiera de las disciplinas periodísticas incluyendo a los fotógrafos y camarógrafos, no es la delincuencia organizada, sino los diversos actores del Estado.

Señaló que con base en la documentación histórica de Articulo 19, 46.9% de las agresiones, en los últimos siete años, provienen de algún servidor público de  instituciones del Estado, mientras que los ataques del crimen organizado representan 35 %.

“El crimen organizado juega un papel importante dentro del ambiente de violencia, sin duda agreden a la prensa, pero suele ser más en los estados del norte del país donde  hay un mayor número de agresiones contra la prensa de este tipo, pero es importante señalar que es el Gobierno, el mismo que debe de garantizar el ejercicio periodístico, quien ejerce mayor número de agresiones en contra de los comunicadores”.

“El Estado es el principal interesado en señalar al crimen organizado como el primero en agredir a los periodistas, en México para el periodista son más peligrosos los representantes de las instituciones del Estado que el propio crimen organizado”, dijo la especialista.

Dijo que el grado de impunidad para castigar a los agresores de los periodistas en México es enorme, pues más de 90% de las denuncias presentadas no proceden en contra del agresor,  pues la mayoría de las veces se trata de funcionarios públicos.

Explicó que en los últimos años hubo un incremento de agresiones contra medios en el ámbito digital, pues del  2009 a 2015 se registraron 59 ataques cibernéticos; 30, ocurrieron el año pasado.

La especialista en temas sobre respeto a la libertad de expresión y derechos humanos subrayó que 2015 fue el año más violento para la prensa en México, al registrar, en promedio, una agresión cada 22 horas, y en total se documentaron 397 agresiones, incluyendo siete asesinatos de periodistas.

Esto representa un crecimiento de 21.8% respecto a 2014, cuando se contabilizaron 326, dijo en entrevista con El Big Data Mx, aunque reconoció que por desconocimiento de sus derechos laborales, muchas veces los reporteros asumen situaciones de riesgo y vulnerabilidad, sobre todo en las coberturas de marchas, bloqueos, y enfrentamientos delictivos.

“Yo creo que hay todo tipo de casos, pero sin duda lo que hemos encontrado es que muchos periodistas, incluso minimizan la violencia contra la prensa, lo llaman gajes del oficio, muchas veces van y cubren movilizaciones o documentan accidentes y les rompen sus cámaras, los empujan, amenazan , no les permiten documentar y ellos ya lo ven como algo normal”

“Eso es importante porque la violencia no debe ser normalizada, no son gajes del oficio, es violencia contra la prensa en uno de los países más peligrosos en el mundo para ejercer el periodismo. Sin duda existen todo tipo de casos de periodistas que igual pues hacen grandes los casos”, dijo Patargo Muriedas.

Admitió que también hay casos de violencia en contra de la prensa por falta de ética periodística, por falta de protocolos de autoprotección, inclusive por las propias políticas de las empresas de comunicación que le dan prioridad a algunos temas por encima de la seguridad de sus propios empleados.

Y es que muchas veces  los jefes o propietarios de los medios no apoyan a los periodistas cuando son agredidos, pese a tratarse de un tema de índole laboral, no pueden  intervenir, y eso genera impunidad, pues también existe la violencia laboral en contra del periodista.

Explicó que la violencia contra la prensa no es ajena a un contexto nacional que se destaca por casos de violaciones graves, como son las desapariciones forzadas, ejecuciones extrajudiciales, uso de tortura y abuso de autoridad, por ello, el periodismo se ha convertido en una actividad de alto riesgo, principalmente en 2015 donde las entidades que más agresiones registraron a nivel nacional fueron Ciudad de México y Veracruz, con 67 cada una, Guerrero con 56 y Puebla con 38.

Aunque aclaró que la violencia que se ejerce en la capital del país en contra de los comunicadores es diferente a la que se ejerce en otros estado como Veracruz, Guerrero o Oaxaca  debido al centralismo de los poderes del estado, ya que aquí se concentran la mayoría de las manifestaciones y protestas en contra de determinadas disposiciones gubernamentales.

En el caso de Veracruz, se han registrado asesinatos, desplazamientos, amenazas de muerte, que inclusive han llegado a trastocar a las familias de las víctimas; mientras que en la Ciudad de México se trata de violencia en el lugar de los hechos durante marchas y plantones, la documentación de alguna nota roja, donde sufren agresiones físicas, jaloneos amenazas verbales, e inclusive daño en el equipo fotográfico.

La especialistas dijo que los ataques contra la prensa durante los tres primeros años del Gobierno del presidente Enrique Peña Nieto (del 1 de diciembre de 2012 al 31 de diciembre de 2015) ascendió a mil 073 hechos documentados y representa 58.5%, es decir, más de la mitad del total acumulado de agresiones de 2009 a 2015, periodo en el cual se registraron  mil 832.

Del total de agresiones en 2015, 69 fueron contra medios de comunicación. Entre 2014 y 2015 los ataques a medios de comunicación aumentaron en 80%, y del 2003 al año pasado en promedio han desaparecido dos periodistas por año. Tamaulipas es la entidad con mayor registro de casos, con seis;  Michoacán y Veracruz con cuatro.

Con base en las investigaciones de Artículo 19 el patrón de conducta señala que en 96% de los casos se identifica como antecedente la cobertura informativa relacionada con temas de corrupción y de seguridad, en los que se relaciona a funcionarios y crimen organizado.

“En el contexto en el que vivimos en México resulta fundamental que los periodistas agredidos sean la nota, la solidaridad y empatía del gremio de periodistas que son agredidos es fundamental para visibilizar la violencia contra los comunicadores y exigir que se haga justicia.

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