Mototaxis se cuadruplicaron en Tláhuac con la llegada de ‘El Ojos’

7 agosto 2017 6:00 am

Con promesas falsas, hace año y medio, el Cártel de Tláhuac, de Felipe de Jesús Pérez Luna, alias El Ojos, se presentó como El Sindicato ante los mototaxistas de la colonia Miguel Hidalgo de la misma demarcación.

“Su trampa consistió en ofrecernos llantas y refacciones a mitad de precio, incluso un doctor y un mecánico para las motos, fue así como muchos de los choferes cayeron en la trampa” aseguró un testimonio perteneciente al ramal Atlixco-Volcanes.

Sin embargo, todo esto fue una cortina de humo para controlar este tipo de transporte, vigilar cada movimiento de las unidades y “regentearlas”, es decir, cobrarles una cuota de 130 pesos semanales por permitirles trabajar.

El negocio fue atractivo para los líderes de este transporte, ya que los ingresos se dividían entre checadores, dirigentes y, desde luego, el grupo criminal.

El Ojos nunca se presentó con los mototaxistas, siempre mandó a su gente. Pero con él nada se tomaba a la ligera, con armas en manos, sus hombres obligaron a todos los conductores a someterse bajo sus reglas. No había excepción, debían entrarle o no podrían trabajar y se les investigaría.

“Nos dijeron que verificarían cuántas motos teníamos”, aseguró la fuente anónima. El temor creció, debido a que quienes tenían más de un mototaxi corrían el riesgo de ser extorsionados, como el caso del testimonio, que tenía tres.

El crecimiento

En el Artículo IX, fracción XVII de la Ley de Movilidad sólo se reconoce como transporte público el ciclotaxis. Los mototaxis y los carritos de golf adaptados no están permitidos.

No obstante, los mototaxis han ido en aumento debido a que este automotor facilita el trabajo a los operadores al implicar menor esfuerzo físico y mayor velocidad.

Estos transportes alternativos se convirtieron en un “mal necesario”, en zonas con carencia de transporte público, lo que facilitó su expansión.

La demanda aumentó y en la actualidad se estima que hay 34 organizaciones de mototaxistas.

La delegación optó por empadronar a los prestadores de servicios de estas unidades y les dieron tarjetones que se actualizan cada determinado tiempo.

Para el caso de la ramal Atlixco-Volcán, el dirigente reiteró en diversas ocasiones que sólo se podían registrar 300 mototaxis.

Sin embargo, tras la presencia del El Sindicato, el número se cuadruplicó:

“En un principio éramos 150 mototaxis, pero a raíz de esto llegamos a los 600”.

La venta de permisos era de cinco mil pesos, pero con El Sindicato las personas podían sacar sus permisos de dos mil a tres mil pesos.

“Al ver esto, el dirigente bajó el costo a tres mil y en pagos”, situación que propició la duplicidad de permisos y unidades.

La respuesta es sencilla, se requerían más mototaxis para los denominados “halcones”, los mismos que tras la muerte de Felipe de Jesús participaron en los disturbios del pasado 20 de julio sobre la avenida Miguel Hidalgo.

“Empezaron a entrar muchos chicos nuevos, muchos chavitos –entre 17 y 20 años–, pero sólo daban vueltas y veían que había”; verificaban cuántas unidades tenía cada integrante. Por este tipo de labores recibían dos mil pesos semanales.

El panorama era complicado, porque fue difícil diferenciar a los ‘halcones’ de las personas que realmente laboraban por necesidad, “quienes mejor optaron por quedarse callados y pagar sus 130 pesos semanales con tal de que los dejaran trabajar”, aunque ya sólo parecía que trabajaban para el grupo delictivo.

Sus trayectos son cortos, por lo que las tarifas van desde los cinco pesos hasta 15 pesos (trayecto más largo). Si un mototaxista “le echa ganas puede sacar hasta 500 pesos, de lo contrario ni sacan para la renta”.

Después de El Ojos

Después de la muerte de Pérez Luna, la Secretaría de Movilidad (Semovi), en coordinación con el Instituto de Verificación Administrativa (Invea) y elementos de la Secretaría de Seguridad Pública (SSP) de la Ciudad de México, desplegaron operativos contra los mototaxis de la zona y los remitieron al corralón.

Para su recuperación, las multas son de 17 mil pesos, informó la Semovi a través de un comunicado; sin embargo, una mujer consultada por El Big Data Mx, que por seguridad omitió su nombre, comentó que a su esposo le pidieron 35 mil pesos, pero al saber la cantidad solicitada optó por abandonar su remolque en el depósito vehicular .

Todavía el lunes 24 de julio, personas de El Sindicato cobraron la cuota semanal, pero a causa del decomiso de unidades, quienes lograron resguardar sus mototaxis  ya no quisieron trabajar.

El futuro de los mototaxis es incierto, por un lado se desconoce si las reglas del grupo delictivo continuarán, por otro, no se sabe si las autoridades de movilidad darán solución al problema.

No hay que olvidar que desde la administración pasada, los titulares de la entonces Secretaría de Transporte y Vialidad (Setravi), ahora Secretaría de Movilidad (Semovi), manifestaron la intención de erradicar este medio de transporte para dar paso a los bicitaxis eléctricos, pero no se avanzó.

Sin embargo, este medio de transporte es una opción de movilidad. Se colocan en puntos estratégicos de las colonias o cerca de alguna salida del Sistema de Transporte Colectivo (STC) Metro y trasladan a los usuarios a lugares donde otro tipo de unidades no entra.

Sus trayectos son cortos, por lo que las tarifas van desde los cinco pesos hasta 15 pesos (trayecto más largo).

Pese a ello, el secretario de Movilidad, Héctor Serrano Cortés reiteró que el gobierno capitalino no tiene previsto la regulación de los mototaxis, por lo que los operativos continuarán en diversas delegaciones.

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