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Jambi murió de leptospirosis aguda: Sedema

Marielena Hoyo Bastien acusa negligencia.

La Secretaría de Medio Ambiente (Sedema) concluyó que el orangután Jambi enfermó por una bacteria Leptospira que le provocó un daño renal, hepático y una falla cardiaca.

Esto luego de que la dependencia analizó los hallazgos de la necropsia practicada al primate, en conjunto con su historia clínica, así como las lesiones macroscópicas y microscópicas.

De acuerdo con la respuesta complementaria con folio 1120000160215, la Sedema expone que la leptospirosis es una zoonosis (enfermedad) de distribución mundial, causada por la infección con una o varias de las más de 360 serovariedades patógenas de la bacteria Leptospira, la cual afecta a mamíferos domésticos como silvestres.

“El Zoológico de Chapultepec se encuentra dentro de un bosque urbano y la presencia de fauna silvestre libre como ardillas, tlacuaches o zarigüeyas y roedores favorece la transmisión de la enfermedad”, especifica la respuesta.

Asimismo, la Sedema destaca que las lesiones encontradas en pulmones, hígado y riñones de Jambi fueron compatibles con los daños que ocasiona la bacteria leptospirosis.

“(…) siendo las lesiones del corazón resultado consecuente o compensación del cuadro neumónico que presentó el ejemplar. Por otro lado, las lesiones del tracto gastrointestinal son resultado de la disminución en el consumo de alimento”, refiere la Sedema a través de la respuesta complementaria con folio 1120000160215.

El pasado 9 de marzo, el pleno del Instituto de Acceso a la Información Pública y Protección de Datos Personales del Distrito Federal (InfoDF) ordenó a la Sedema que entregue la información de la necropsia practicada al orangután Jambi.

Esto luego de que El Big Data Mx diera a conocer, el 6 de enero de 2015, que dicha Secretaría reservó por siete años con posibilidad de prórroga los resultados de la necropsia.

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Por otra parte, la Sedema detalló que desde 1991 han realizado monitoreos para detectar  leptospirosis en las diversas especies que habitan en el Zoológico de Chapultepec como felinos, herbívoros, primates, entre otros con lo que se demostró la presencia de “títulos vacunales y por exposición hacia diferentes serovariedades de Leptospira”.

Los monitoreos, refiere Sedema, se realizaron con el objetivo de fortalecer programas de medicina preventiva por medio de diferentes actividades de manejo, bioseguridad y vacunación contra la enfermedad.

“Es importante mencionar, que las vacunas (bacterias) hoy en día, sólo protegen contra 7 a 12 serovariedades de las más de 300 que existen para las diferentes especies de la bacteria, aunado a que no existen vacunas específicas para cada especie animal, como es el caso de los primates, en los que se encuentra en fase experimental, incluso en humanos no es una vacuna común y se aplica únicamente en personas que están en alto riesgo de contagio”, expone.

Además en la respuesta complementaria se anexa el protocolo de necropsia que fue realizado a las 14:00 horas del 24 de julio de 2015, día en el que falleció Jambi.

De acuerdo con dicho protocolo el primate presentó obesidad con un peso de 160 kilográmos; sin embargo, en la respuesta complementaria la Sedema fundamenta que los individuos híbridos de orangután  —como era el caso de Jambi— presentan mayor desarrollo corporal en comparación con un primate no híbrido.

Acusan negligencia

Para Marielena Hoyo Bastien, ex directora del Zoológico de Chapultepec y quien cuidó durante siete años a Jambi, la conclusión de la Sedema  siembra más dudas.

“Hay una evidente negligencia profesional y técnica, pues constándome que se conoce desde hace tanto tiempo y tan ampliamente la presencia de leptospira en el Zoológico, incluso cuando desde 1996 se documentó acción seropositiva de dos de sus serovariedades: la canícola y la hebdomadis, precisamente en los orangutanes Jambi y Toto, no se haya actuado puntualmente y con precisa severidad preventiva en esos dos individuos”, expone en entrevista con esta casa editorial.

Por lo cual, argumenta, debió prevalecer una constante actividad preventiva higiénico-sanitaria en el Zoológico de Chapultepec.

Hoyo Bastien indica que la leptospirosis se distribuye, más comúnmente, vía roedores infectados, ya sean ratones y ratas debido a que es típica la contaminación que provocan al orinarse en bebederos y suelos.

“Además de que la humedad es factor indispensable para el desarrollo de la bacteria, y tuvo en el albergue un ambiente ideal, no omitiendo el asunto de las esporas. Un lugar tan desaseado y descuidado bien pudo ser producto del descuido, por omisión y negligencia o por carencia, incluso, de capacitación para los trabajadores encargados de tan delicada y sensible área”, comentó.

En este sentido la defensora de los derechos animales argumentó que la Dirección General de Zoológicos y Vida Silvestre de la Sedema está obligada a acreditar que cuenta con un programa periódico y profesional de control de fauna indeseable, así como dar a conocer el programa de medicina preventiva que se le realizó al orangután Jambi.

1 Comentario

1 Comment

  1. MVZ JCEV

    Julio 12, 2016 at 11:47 pm

    Yo creo que hay mal manejo de la fauna urbana como ratas que es el principal reservorio de la bacteria !

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