Gestonormatividad: el conflicto de poder entre madres lesbianas

23 junio 2015 10:10 pm

En México unas 172 mil familias están formadas por parejas del mismo sexo, según el Instituto Nacional de Geografía y Estadística (INEGI); sin embargo, la falta de legislación sobre matrimonio igualitario en la mayoría de los estados ha generado otros problemas legales.

Tal es el caso de la gestonormatividad, un nuevo conflicto que aqueja a las familias lesbomaternales –formadas por una pareja de mujeres lesbianas– con hijos naturales que después de una ruptura en la relación se disputan la custodia de éstos.

Y es que en ocasiones la madre gestante –mujer que parió– ejerce presión y violencia sobre la no gestante para negarle el derecho de ver a los hijos, dejándola indefesa, ya que al no estar legalmente casadas carece de herramientas jurídicas para pelear y para las autoridades biológicamente tampoco hay relación.

“La gestonormatividad es un fenómeno nuevo que se da en las parejas de lesbianas que se basa en un conflicto de poder entre la madre gestante y la no gestante. La mujer que parió es entonces la que toma las decisiones en detrimento de la otra”, puntualizó Aleh Ordóñez, abogada especializada en derechos reproductivos y diversidad sexual.

En entrevista con El Big Data Mx, la abogada explicó que cuando las parejas de lesbianas deciden tener descendencia por medio de métodos de reproducción asistida, como la inseminación in vitro, existen varias opciones para registrar a sus hijos, tales como el registro de nacimiento desde 2010, el reconocimiento de hijos  –posible en el DF desde 2013– o un juicio de adopción.

Existen varios casos de gestonormatividad a lo largo del país, un ejemplo es el de Carmen y Ana, en Hermosillo, Sonora.

Ellas se conocieron en 2011, fueron novias y entonces decidieron tener iniciar una familia. Para ello pagaron un método de reproducción asistida; un amigo donó el esperma, Ana gestó al embrión y así nació Anya en 2013. Nunca se casaron, pues en Sonora no existe ley de matrimonio igualitario.

Luego de una infidelidad por parte de Ana, decidieron separarse, y a pesar de que desde siempre compartieron gastos y responsabilidades a partes iguales, desde hace dos meses Ana no permite que Carmen vea a su hija.

“Tengo mucho miedo de que cuando la vuelva a ver (a Anya) no me reconozca. Que me rechace, la he visto en fotos y ha crecido mucho en dos meses”, reconoció Carmen.

Ahora Carmen no puede reclamar ningún derecho legal sobre Anya.

“Como tú no pariste, como tú no gestaste, entonces yo te hice mamá y en el momento que tengamos un problema yo te digo ‘te me vas’ y te me vas con todo el paquete de derechos que creíste tener”, es el único argumento que dan las madres gestantes dan a las otras víctimas de la gestonormatividad, destacó la abogada Aleh Ordónez.

La información continúa después del video:

https://youtu.be/wxgA6d6RVas

Además del miedo a que su hija la olvide, Carmen está preocupada, pues no sabe si la nueva pareja de su ex quiera y cuide igual a la niña de apenas 2 años de edad.

También le aqueja cómo cuiden a su hija ¿Con quién la dejará encargada si no hay quien la vea en casa? ¿Será adecuado el médico que elijan Ana y su nueva pareja en caso de que Anya necesite atención?, son preguntas que a diario rondan la cabeza de esta madre desesperada.

“La cuidé, la esperé con la misma ilusión, las mismas ganas de protegerla, el mismo amor, los mismos planes a futuro”, sollozó Carmen.

Finalmente, Ordóñez recomienda a este tipo de parejas que realicen el registro de nacimiento o el reconocimiento de hijos.

Esta última figura jurídica existe desde hace mucho en México, pero desde 2013 se aplica a hijos de madres lesbianas. Para ello, una de las mujeres tiene que ser reconocida primero como madre por elección (lo que comúnmente se conoce como madre soltera), luego la otra firma reconociendo a los hijos en cuestión.

Para asegurar que sus hijos serán registrados a nombre de las dos, lo que recomienda Ordóñez es acudir en cuanto les sea posible al DF o a los estados donde ya se han realizado este tipo de registros como Guanajuato, Michoacán y Nuevo León, así como Coahuila donde también existe matrimonio igualitario.

Finalmente, indicó que habrá que ver también cómo afecta la jurisprudencia recientemente emitida por la Suprema Corte de Justicia de la Nación (SCJN) a favor de garantizar el acceso al derecho de casarse a parejas del mismo sexo.

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