Cremaciones, otro tipo de contaminación

10 junio 2016 7:00 am

Además de la contaminación producida por los vehículos, la Ciudad de México también tiene que lidiar con otro tipo de polución: la producida por los hornos de los crematorios.

Aunque no se sabe exactamente las emisiones que generan, de acuerdo con especialistas, sí generan un impacto a la población que vive a su alrededor.

Consultados por El Big Data Mx, afirman que la mayoría de los crematorios en la capital del país operan fuera de la ley, lo cual podría generar severos problemas a la salud y empeorar la calidad del aire que respiran los capitalinos.

El Consejo Mexicano de Empresas de Servicios Funerarios (Comesef) estima que operen dos mil 500 funerarias en la informalidad en la capital, de las cuales 5% cuenta con un horno crematorio que opera en la ilegalidad.

Andrés Medina Sánchez, profesor de la Universidad Autónoma Metropolitana (UAM), explica que los problemas de salud pueden ir desde una conjuntivitis hasta síntomas de asma  y problemas cardio-respiratorios.

Asegura que cuando un horno crematorio no cumple con las medidas de sanidad, seguridad e higiene, los principales afectados son el medio ambiente y los habitantes que viven alrededor de estos lugares.

“Un crematorio de cualquier característica siempre generará contaminantes, aún cuando éste se encuentre apegado a la ley. Imagina ahora uno que opere de manera clandestina; el impacto es mucho mayor”, sostiene el académico.

El ingeniero químico del Instituto de Catálisis y Petroquímica del Consejo Superior de Investigaciones Científicas (CSIC), en Madrid, España, José Luis García, dictaminó  que un cuerpo humano emite 27 kilos de dióxido de carbono cuando es quemado.

Y aunque no se compara con las emisiones que producen los autos, el transporte público o fabricas, la incineración de una persona  sí genera agentes contaminantes al medio ambiente.

Las normas oficiales de la Secretaría del Medio Ambiente y Recursos Naturales (Semarnat) estipulan que es ilegal que los hornos crematorios posean una sola cámara con una chimenea y quemadores de soplete.

Mientras que la Ley General de Equilibrio Ecológico y Protección al Ambiente, artículo 155, prohíbe las emisiones a la atmósfera de energía térmica (Temperatura), lumínica, partículas, humo, olores, ruido entre otras. 

Sin embargo, el profesor de la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM), Guillermo Núñez refiere que la mayoría de crematorios y ataúdes no cumplen con estas normas, lo cual ocasiona contaminación al ambiente.

Afirma que esto es una práctica común entre las agencias funerarias “patito” en la metrópoli, ya que en la mayoría de las veces no cuenta con el equipo necesario, ni respetan la normatividad.

Esta casa editorial constató durante un recorrido que distintas casas funerarias cuentan con un horno crematorio con una chimenea que desemboca  directamente hacía la intemperie.

Tal es el caso de la agencia funeraria Gayosso Félix Cuevas, ubicada en la delegación Benito Juárez, donde la chimenea de su horno no cuenta con ninguna protección y a la hora de incinerar a una persona emite gases contaminantes.

 Esto empeoró durante el año pasado cuando dicha casa funeraria registró una falla en su horno crematorio, la cual generó una cola de humo de más de diez metros, que fue denunciada por residentes de los alrededores.

Asimismo, la agencia Sullivan –de esa misma empresa–, localizada en la delegación Cuauhtémoc, ha recibido constantes quejas de vecinos debido al olor que emite el horno, el cual se encuentra en la parte trasera de la agencia.

El Reglamento de Cementerios de la Ciudad de México, artículo 54, detalla  que cuando el cadáver sea cremado dentro del mismo ataúd o recipiente en que se encuentre, éste deberá ser de un material de fácil combustión, el cual no rebase los límites permisibles en materia de contaminación ambiental.

Empero, los vecinos aledaños a ambas empresas funerarias denunciaron para esta casa editorial que diariamente se perciben olores desagradables de la empresa y en ocasiones ligeras hileras de humo negro.

Argumentan que han solicitado a través de distintos  oficios a las autoridades delegacionales realizar una revisión  a dicha empresa; sin embargo,  hasta el momento siguen sin recibir respuesta.

 Según con personal de esta empresa funeraria, existen cuatro crematorios en operación en la Ciudad de México: Félix Cuevas, Sullivan, Mausoleos del Ángel y Lomas Memorial.

Pero este número se queda corto en comparación a las estimaciones que arrojan diferentes organizaciones funerarias, las cuales prevén que operen más 100 hornos crematorios en la capital.

Las clausuran por irregulares y omisas 

La Procuraduría Federal del Consumidor (Profeco) cerró 15 establecimientos de este giro en la Ciudad de México durante 2014, tras detectar diferentes inconsistencias en la operación de estas empresas.

La dependencia detalló que la clausura de estos lugares se debió, principalmente, a que violaban la Norma Oficial Mexicana 033, la cual define los lineamientos de operación de las agencias funerarias.

Aunque no todo está perdido, la Comesef prepara desde 2015 una norma para cerrar el paso a las llamadas casas funerarias patito y así evitar su proliferación  crecimiento y con ello el incremento de  hornos crematorios.

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