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Construyen sistema electoral de bajo costo: Córdova

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Lorenzo Córdova dio a conocer que la ampliación de la sede permitirá ahorros de hasta 80 millones de pesos en rentas.

El sistema electoral mexicano tiene una enorme deuda con la sociedad, y una manera de subsanarla es bajando sus costos de operación, dejar de gastar millonarios recursos en rentas y traslado de su personal, reconoció el consejero presidente del Instituto Nacional Electoral (INE), Lorenzo Córdova Vianello.

“Creo que hay gastos que deben racionalizarse, y uno de  ellos tiene que ver precisamente con la enorme cantidad de rentas que la autoridad electoral está ejerciendo para cumplir con la ley y contar con presencia en todo el país”, señaló.

Muy temprano, previo a una sesión del Consejo General, Córdova Vianello nos recibe en su oficina de la sede de Viaducto Tlalpan. Sereno, a pesar de que su agenda incluye la organización de las elecciones intermedias en distintos estados, conversa sobre el polémico proyecto de ampliar la sede del INE.

“En el caso del Distrito Federal, gastamos más de 80 millones de pesos en rentas anuales de oficinas, de nueve edificios. Tenemos tres inmuebles –la sede de Viaducto Tlalpan–. (La ampliación) es una inversión racional que busca instalaciones dignas y funcionales, no ostentosas, no faraónicas como se ha planteado”, puntualizó.

 En octubre pasado, el INE anunció que ampliará su sede, lo cual ha generado todo tipo de críticas. Respecto a lo oneroso que podría considerarse este proyecto en un año no electoral –en cuanto a lo federal–, el consejero presidente aseguró que no es un gasto, sino una inversión para que a mediano plazo se obtengan ahorros considerables en el presupuesto que se destina al instituto.

 “Hoy, el INE destina 3% de su presupuesto para rentas; algunas son inevitables. Por ejemplo: si compráramos todas las instalaciones de los módulos para tramitar la credencial con fotografía, resultaría un gasto onerosísimo, lo mismo si compráramos las de nuestras juntas distritales; no solamente constituiría un gasto importante, sino además irracional”, ejemplificó.

 Abundó que el instituto, por ley, para desempeñar sus funciones básicas debe tener presencia en todo el país, a través de 300 juntas distritales, 32 juntas locales y más de 600 módulos para tramitar la credencial de elector; sin embargo, los inmuebles de las juntas distritales deben rentarse porque cada 10 años se realiza una redistritación, y adquirir un edificio sería un gasto inútil por el inminente cambio de ubicación.

 Esto, dijo, se traduce en un pago de 300 millones de pesos de rentas al año. Tan sólo en el Distrito Federal, el desembolso de nueve inmuebles alternos a la sede de Viaducto Tlalpan representa una derogación de más de 80 millones de pesos al año; sumado al gasto de pago de gasolina y transporte para el personal cuando se tiene que trasladar de una sede a otra.

 ¿Cómo eliminar este tipo de gastos innecesarios?

 –Nosotros estamos haciendo un ejercicio de costo-beneficio; dónde conviene comprar y dónde conviene rentar, dónde conviene construir, ya que tenemos espacios en algunas partes del país y también recibimos donaciones de Gobiernos locales, de terrenos, y no nos conviene rentar.

 En el caso de la sede del INE, ¿cuánto significará el ahorro con este proyecto?

 –Podemos remodernizar y construir en los terrenos que son propios, justamente éstos de Viaducto Tlalpan, que tendrían una recuperación en 10 años, y que le permitirían al INE dejar de pagar más de 80 millones de pesos anuales en rentas, considerando además que cada tres años se instala una sala de prensa aquí, cuyo costo oscila alrededor de 30 millones de pesos. Es decir, la idea es racionalizar los gastos.

 Es decir, ¿representará un ahorro en el mediano plazo?

 –Lo del edificio no es algo en abstracto. Se inscribe dentro de un proyecto para abaratar el costo que hoy tiene el INE para la sociedad mexicana, y ése es el propósito de esta administración.

 El INE a futuro Lorenzo Córdova Vianello explicó que a 25 años de creado, primero como IFE y ahora como INE, ha pasado por una vorágine de funciones como administrar los tiempos del Estado, fiscalizar a los partidos políticos y ahora participar en la organización de procesos electorales en todo el país, lo cual no le ha permitido reorganizarse o repensarse en una modernización institucional.

Por ello, son tres aspectos por los que le gustaría ser recordado en su paso por la institución.

 “El primero, por haber cumplido a cabalidad la misión fundamental del Instituto Nacional Electoral, que es proporcionar certeza y confianza en los procesos electorales. Hacer las elecciones bien, seguir efectuándolas bien, y con ello erradicar, con el desempeño del instituto, la desconfianza, eliminar la desconfianza que hoy permea”, sostuvo.

 En segundo lugar, abundó, es concretar un ambicioso proyecto que ya está en marcha, de racionalidad administrativa y de modernización institucional.

 “Eso pasa por un uso intensivo de tecnologías informáticas y por racionalizar la estructura del instituto. No se trata de reducir necesariamente el personal, sino de que permanezca más ordenado, sus funciones estén claramente definidas, de modo tal que ésta se convierta en una institución menos cara para la sociedad”, explicó.

 El tercer punto, dijo, tiene que ver con una política pública de largo aliento, no de un periodo o sexenal, sino de una política generacional en materia de cultura cívica que permita hoy remontar el precario estado de ésta en el país, que se refleja en los ejercicios de opinión pública que organizan los órganos competentes.

 “Yo creo que tenemos que emprender, no como el INE nada más, sino como Estado Mexicano, acciones claras, coincidentes, coordinadas, para robustecer en el día a día de los ciudadanos los valores democráticos, y creo que si bien el INE no es una institución que pueda enfrentar esta tarea solo, sí es la entidad que debe detonar la construcción de esta política pública y la coordinación con las instancias del Estado en este sentido”, concluyó.

El Big Dato  

Los 743 millones de pesos solicitados para 2016 en este  proyecto se sumarán a los 719 ya autorizados para el  Plan Inmobiliario por la Cámara de Diputados en 2014, y se reflejarán en el mediano y largo plazo en una disminución de los costos fijos de la institución. 

 El actual conjunto de inmuebles del INE fue edificado en 1991, cuando en las oficinas centrales laboraban menos de mil empleados. Hoy se cuenta con una plantilla de mil 612 trabajadores tan sólo en las instalaciones centrales de Viaducto Tlalpan.

 La inversión estimada será de mil 200 millones de pesos. Eso quiere decir que se amortizará o, bien, tendrá  beneficios netos positivos en un plazo de 12 años, conforme a la metodología de la SHCP.

 La superficie construida en las instalaciones de Tlalpan pasará de 22 mil a 56 mil metros cuadrados, lo que  permitirá alojar hasta a tres mil 210 empleados.

 Redituará en un ahorro anual de más de 80 millones de pesos que actualmente paga el INE en nueve edificios rentados en distintos puntos del Distrito Federal.

 El proyecto ganador tiene un costo aproximado de 942.6 millones de pesos de acuerdo a la proyección de la propuesta arquitectónica. Eso significa que la cifra puede variar dependiendo de la adecuación técnica que resulta de un proyecto ejecutivo que deberá considerar la armonización entre la propuesta arquitectónica general y las necesidades particulares del instituto.

 

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