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Investigaciones

Centros de adicción, la antesala del infierno o la curación

La mayoría de ellos ejerce maltrato físico y mental a los internos, sin embargo, existen espacios que con ayuda de especialistas contribuyen a un tratamiento adecuado.

Por Antonio Amezcua

Los centros de atención para adictos a las drogas se han convertido en lugares para cometer abusos, violaciones e incluso han llevado a la muerte a personas que se acercaron a ellos.

Según cifras del Centro Nacional para la Prevención y el Control de Adicciones (Cenadic), dos mil 27 centros de rehabilitación operan en el país y sólo 12%, 426 cumplen con la Norma Oficial Mexicana NOM 028, para la prevención, tratamiento y control de las adicciones.

Y las entidades en la República que cuentan con algún centro de éstos son: el estado de Jalisco, Estado de México, Durango, Yucatán, Oaxaca, Chihuahua, Sinaloa, Tabasco, Guerrero, San Luis Potosí y Guanajuato.

El dato más alarmante, es que al menos 38 mil personas que usan drogas están internados contra su voluntad en centros que no garantizan su adecuado tratamiento.

Levantarse temprano, bañarse con agua fría, comer comida echada a perder, recibir maltrato psicológico y físico, es lo que padecen los internos de estos supuestos centros de adicciones.

El “tratamiento” dura alrededor de cuatro meses y medio, y a la familia le hacen creer que el proceso está a cargo de “unos guías” llamados padrinos.

Según testimonios, estos lugares cobran entre 150 y 500 pesos semanales, además los familiares necesitan llevar despensa para sus internos, misma que no se entrega en la mayoría de los casos.

Algunos otros cobran 12 mil pesos por tres meses, más gastos del supuesto personal médico y la comida semanal.

Los adictos salen y pueden llegar a estar sin recaer algún periodo, pero como no se trató el problema emocional o psicológico, tarde o temprano vuelven a caer.

Por ello, en julio de 2015 el titular de la Comisión Nacional contra las Adicciones (Conadic), Manuel Mondragón, anunció el cierre de las granjas, anexos o supuestos centros de atención de adictos a drogas legales e ilegales.

Indicó que se trata de lugares operados por delincuentes donde se pone en peligro la vida de las personas, por lo que el Gobierno debe asumir la responsabilidad de rehabilitar a los enfermos.

“Vamos a cerrar las famosas granjas, donde tienen amarradas a las personas, las tienen secuestradas. Cuando era secretario de de Seguridad Pública de la Distrito Federal llegué a ver violaciones, robos, hasta homicidios adentro. Por ello no pueden seguir funcionando. Estamos ubicándolas para cerrarlas y ya empezamos”, puntualizó.

De acuerdo con censos realizados por el Conadic desde la pasada administración, existen alrededor de 14 mil lugares de sesiones tipo AA clandestinos y dos mil centros de tratamiento residenciales públicos y privados en todo el país.

Entre 2014 y 2015, la Comisión efectuó 476 visitas a centros residenciales de la República Mexicana para la obtención o ratificación del reconocimiento de la norma oficial.

Tan sólo en 2015 se clausuraron 28 de estos establecimientos, los cuales se encontraban en malas condiciones y fueron detenidas dos personas por el delito de trata y prohibición ilegal de la libertad.

Trabajo en equipo

La persona que sufre problemas de adicción suele dudar mucho antes de pedir ayuda y encontrará (o creará) todo tipo de dificultades y obstáculos que harán que su decisión se vaya retrasando.

Tania Ontiveros, psicóloga, explicó que para combatir un problema de este tipo se necesita un profesional de salud capacitado, a menudo un médico especializado en medicina de la adicción, para hacer un diagnóstico preciso y prescribir el tratamiento más adecuado.

Sin embargo, indicó que las terapias o trabajo grupales pueden reforzar un tratamiento médico.

De esta manera, es importante que la familia le ayude a elegir algún centro constituido legalmente y pueda ser visitado para constatar las condiciones en las que se encontrará la personas, así como conocer el método de trabajo.

Zul Elizondo, director y fundador de Renueva Comunidad Terapéutica, centro ubicado en Montecillo de la Milpa, San Miguel de Allende, Guanajuato, explicó existen métodos que trabajan sobre las emociones de la personas para evitar que haya recaídas.

“Los pacientes tienen una debilidad emocional y por ello caen en las drogas; el problema no son las mismas drogas sino la debilidad emocional y que es el precursor para el consumo”, señaló.

El tratamiento que ellos sugieren es de dos meses, en el cual tienen una atención personalizada con la ayuda de cinco psicólogos especialistas en el tema de las adicciones y un médico de cabecera para los pacientes.

Además, cuentan con el apoyo de una asociación que se encarga de reintegrar a la sociedad de manera paulatina a los pacientes capacitándolos en algún oficio y/o a culminar con su estudios.

Zul Elizondo comentó que esta problemática es alarmante, ya que de un 100% de las personas que acuden a rehabilitación en el país, 70% vuelve a recaer al consumo al salir del los centros por un mal tratamiento.

Explicó que la diferencia entre clínica, granja y anexo es muy marcada, ya que en una granja y un anexo lo único que hacen es contención y el paciente ingresa contra su voluntad.

Además la terapia que se usa es de choque llamada ‘amor adulto’ el cual es ofensivo y muy agresivo.

“Nunca te explican porqué te mientan tu madre, porque te tienen tan carente de muchas cosas. Si el adicto llega endeble emocional lo perjudican más porque no tienen un tratamiento personalizado”, puntualizó.

Un lugar agradable

Renueva Comunidad Terapéutica tiene una capacidad de atender a 12 personas, 8 hombres y 4 mujeres.

Cuenta con instalaciones dignas a puertas abiertas, por lo que el paciente puede ir en el momento que  quiera. No hay maltrato físico ni emocional.

Fotos: Cortesía

Luis Espinosa es paciente en Renueva y contó su testimonio en aquel lugar.

“Llevo 2 semanas. Mi motivo de llegar aquí fue la drogadicción, desde los 13 años consumo alcohol. En la actualidad tengo 17 y empieza mi drogadicción.

“Llegué con sentimientos de soledad, de frustración, llegando a Renueva pude tener la oportunidad de saber qué es lo que me estaba pasando, y definirlo.

“Aquí me dan la oportunidad de ponerme a trabajar con mis defectos de carácter, mis emociones.. Me he sentido súper cómodo, y el apoyo ha sido mucho.

“He tenido oportunidad de visitar, no como interno en anexos, pero he visto que es muy agresivo el trato. Creo que la disciplina sí es fundamental en la recuperación, pero es muy excesivo en ese tipo de lugares.

“Podría definir como lo mejor que ha pasado en mi vida: poder encontrarme”.

1 Comentario

1 Comment

  1. laura Rosado

    Febrero 17, 2017 at 11:58 pm

    como puedo denunciar o sacar a una persona de un anexo ya que la madre dice que ella es la tutora tiene 27 años en este anexo hasta muerte hay y los maltratan ademas que se paga semanal y no te dejan ver al familiar necesito ayuda ya todos me dicen que no puedo hacer nada como su pareja sentimental de el

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