Investigaciones

Asfixia a deporte chilango, negocio de las delegaciones

deportivos deteriorados, el big data mx, el big data

Los deportivos públicos tienen como base la práctica recreativa y la generación de atletas de alto rendimiento; sin embargo, en la Ciudad de México se han convertido en una mina de oro para las delegaciones.

De acuerdo a un censo del Instituto del Deporte capitalino, hay más de tres mil 800 espacios deportivos en la metrópoli, de los cuales 98% están en manos de las demarcaciones y los únicos que opera la institución son Ciudad Deportiva, la pista de remo y canotaje y el Deportivo Rosario Iglesias.

El manejo y administración de dichos espacios deja a las delegaciones ganancias millonarias, pues diariamente reciben recursos por la renta de éstos.

Tan sólo por una cancha de futbol, los equipos pagan alrededor de mil pesos de inscripción, además del registro de cada jugador y un arbitraje de aproximadamente 800 pesos cada semana. 

Para dimensionar los ingresos, deportivos como el de Oceanía tiene dos canchas de futbol sólo a la entrada, siete en zonas que antes eran amplias explanadas, así como siete canchas de basquetbol con juegos. Si uno sigue el recorrido llegará a siete campos de futbol y cuatro de béisbol, todos ellos siendo utilizados por las diversas ligas que ahí se organizan. A esto se le puede sumar la duela techada de baloncesto.

“En otros estados, las instalaciones deportivas son utilizadas para el alto rendimiento y detectar talento, pero en la urbe las delegaciones son las que tienen la mayor cantidad de espacios y por ello no se puede desarrollar el mismo tipo de deporte”, de acuerdo con Horacio de la Vega, director del Instituto del Deporte de la Ciudad de México.

¿Y el dinero, apá?

La pregunta es: ¿qué se hace con los recursos que obtienen las delegaciones al rentar los espacios deportivos para otros fines fuera de este ámbito? Dichos ingresos, junto con casas de cultura, centros de desarrollo infantil y mercados públicos, entre otros, se denominan autogenerados.

A través de esta figura, las demarcaciones captan dinero adicional a su presupuesto anual, pero dicho recurso se maneja en completa opacidad, ya que queda a total discrecionalidad de los jefes delegacionales.

De forma oficial, estos recursos deben reinyectarse en su totalidad al mantenimiento del espacio, así como el pago de servicios y personal que ahí labora; sin embargo, muchos de los deportivos públicos se encuentran en condiciones deplorables.

“Las instalaciones son un área generadora de ingresos propios, de los cuales se ayudan para liquidar otro tipo de gastos como pueden ser pago de honorarios y para apoyo a otras estrategias del Gobierno delegacional. Sin embargo, no quiere decir que no se haga nada, ya que hay una táctica como el hecho de participar en juegos distritales que nosotros como Instituto del Deporte organizamos y que todas las delegaciones participan activamente con los deportistas. Ahí hacemos selecciones para contender en el regional de la Conade y posteriormente para el selectivo a la Olimpiada Nacional”, dijo Horacio de la Vega.

El dirigente del deporte capitalino indicó que es muy difícil que las demarcaciones suelten las instalaciones deportivas por lo que les representa en la generación de recursos, por lo tanto, la estrategia es crear junto con ellas proyectos de esta naturaleza con el fin de mejorar el nivel competitivo de la identidad, y para ello se han sumado 10 de las 16 delegaciones existentes en la metrópoli.

“Se está haciendo una buena vinculación y alianzas con las demarcaciones para que nosotros podamos operar algunas estrategias de desarrollo de deporte de alto rendimiento y así tengamos el control de la instalación”.

“Además, no es necesario ni conveniente que el Instituto del Deporte tenga todas las instalaciones deportivas porque no posee ni la capacidad, ni el recurso humano ni el económico para administrar cada una de ellas”, señaló De la Vega.

La alberca olímpica, sólo para enseñanza

Es una instalación donde hay actividades toda la semana y se pueden encontrar niños, jóvenes y adultos utilizándola. En la alberca olímpica Francisco Márquez, operada por la delegación Benito Juárez, se dan clases de las distintas disciplinas acuáticas, pero son sólo de enseñanza y no para un nivel competitivo.

“La alberca ha servido para sacar adelante la enseñanza de mucha gente. Desgraciadamente en el aspecto competitivo, desde que fueron los Juegos Olímpicos hasta la fecha, no habido desarrollo de deportistas en natación, y no se ha sabido de alguien que practique en la alberca y vaya a la justa olímpica o unos Panamericanos”, declaró Nelson Vargas, quien fuera director de la Conade y se ha mantenido al pendiente de lo que sucede en la natación mexicana.

Cabe mencionar que la alberca olímpica representa, según datos de la propia demarcación, 37% de la totalidad de los ingresos autogenerados en Benito Juárez.

“Es muy barato lo que cobran; por supuesto que hay lucro, pero no se compara de ninguna manera con lo que gastan en mantenerla, en la contratación de maestros, en servicios de gas, luz y agua. Ojalá y así se preservaran todas las albercas que tiene la Ciudad de México, ya que hay muchas concesionadas que maneja directamente la delegación”, consideró Vargas.

¿Y qué pasa con otros deportes?

El hockey sobre pasto es un deporte olímpico, y en la Ciudad de México hay un espacio oficial para practicarlo, pero al no ser una actividad masiva no existe el nivel competitivo para participar en eventos internacionales, y eso ha originado que dicha área se destine a otras cosas. En la capital existe una cancha oficial para realizar este deporte, pero también es rentada con el fin de practicar otras disciplinas.

“Había dos canchas de hockey en la puerta 5 de Ciudad Deportiva, y eran de pasto natural. Después en 2012 se perdieron esos espacios porque el Foro Sol se instaló en la puerta 5 para hacer un estacionamiento.

“Nos dieron el área por donde se ubica el CNAR, en la cola de pato; en la puerta 2 nos proporcionaron dos canchas: una de asfalto y otra de pasto natural. Se perdió la de pasto natural después de que en la Ciudad de México todas las instalaciones pasaron a mano de las delegaciones, y por ello la rentaron para actividades de futbol. Sólo nos quedó la sintética, la cual fue avalada por la Federación Internacional de la especialidad”, declaró la jugadora Tania Navarro, quien lleva 12 años en la práctica del hockey.

La renta de ésta es de 300 pesos por dos horas o mil pesos al mes, si se quiere un entrenamiento con un coach; a esto se suman los 500 pesos que se cobran por cada partido, cuatro mil 500 de inscripción y 100 pesos del arbitraje.

En nuestro país sólo hay cuatro canchas para practicar la disciplina de manera adecuada.

“Ahorita sólo hay otras tres canchas en buen estado: una se encuentra en Guanajuato; la segunda, en Jalisco y otra, en Baja California. Entonces no existe manera de que se practique el hockey más que en canchitas que se utilizan para otro deporte. Cuando te afilias a la federación, puedes tener acceso a la Olimpiada Nacional y Campeonato Nacionales”, continuó.

Haga clic para comentar

Leave a Reply

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Lo más leído

El archivo público

Copyright © 2015 El Big Data.

To Top