Investigaciones

Agonizan sembradíos de Milpa Alta

Milpa Alta nopalera

La falta de proyectos de largo alcance orillan a los pobladores a descuidar sus tierras y a vivir de subsidios

Cambios de uso de suelo, asentamientos humanos irregulares y sembradíos cada vez menos redituables son los principales factores que poco a poco le quitan a Milpa Alta su vocación rural.

Hasta el año 2000, Milpa Alta era una delegación que se caracterizaba porque más del 60% de sus actividades económicas eran primarias, agricultura básicamente. Para 2010, 60% de las actividades pasaron a ser terciarias (servicios y comercio).

“Por una cuestión económica, de falta de mercado, de valor agregado a los productos, la gente ve más redituable vender un terreno para construir casas que sembrar y mantener sus predios”, comenta Francisco Horacio Chavira, miembro de la Brigada Comunal Tlalcoyotes, de Villa Milpa Alta.

Según la Secretaría de Medio Ambiente del Distrito Federal, la delegación Milpa Alta ya es una de las demarcaciones con más asentamientos irregulares, al sumar 122, en su último reporte .

“Si bien existe toda una batería de programas en los tres niveles de Gobierno (delegacional, GDF y Federal) que tienen que ver  con conservación y protección de recursos naturales, son subsidios que son insuficientes”.

“Te pongo un ejemplo, el pago por servicios ambientales hidrológicos te da aproximadamente 320 a 340 pesos por hectárea, al año, eso me parece irrisorio. Con 300 pesos te alcanza acaso para pagar 3 jornales (salario que cobra un campesino por día) y en tres días un jornal en una hectárea no hace nada”, indicó Horacio Chavira.

Más dificultades

Para los habitantes de Milpa Alta el recurso para el suelo de conservación está mal focalizado debido a la falta de conocimiento del personal de la Comisión de Recursos Naturales (Corena) de la Secretaría del Medio Ambiente (Sedema) del DF, la cual, no trabaja en la creación de proyectos que beneficien a la comunidad.

Guadalupe Medina, brigadista comunal de Villa Milpa Alta, cuenta a El Big Data Mx que el apoyo que reciben por medio de Corena es insuficiente para que puedan realizar su actividades de conservación.

Reciben mil 250 pesos a la quincena y muchas veces tienen que esperar meses para recibirlo, además de que no cuentan con seguro de vida a pesar de que se encargan de combatir  incendios forestales.

“Si los bosques de Milpa Alta, Magdalena Contreras, Tlalpan, lo poco que le queda a Xochimilco, Cuajimalpa y Álvaro Obregón, desaparecen, el DF entraría en una crisis ambiental, se importaría el agua de otros estados”, asegura Francisco Horacio Chavira.

Y es que los principales servicios ambientales que el suelo de conservación ofrece son la recarga del acuífero de la zona metropolitana de la Ciudad de México, de la cual proviene 41% del agua que se consume en la capital.

De acuerdo con información del Gobierno del DF, el suelo de conservación tiene una extensión de 87 mil 291 hectáreas, lo que representa 59% del DF, mientras que Milpa Alta concentra 32.2 % de él.

La Siembra no es redituable

Miguel Jurado, productor y vendedor de nopal de Villa Milpa Alta, comenta que ante la falta de apoyos ha pensado en dedicarse a otra cosa.

“He pensado en venderla, en fraccionarla y comerciar otra cosa”, dice.

Datos

  • 98 % de los productores del DF no cuentan con créditos o seguros.
  • 88.5% trabaja en forma individual en superficies de temporal.
  • 31.6% de los ejidos y comunidades del DF cuentan con asistencia técnica.
  • 71 % no usa tractores para trabajar sus tierras.
  • 7.9 % usan semillas mejoradas en sus sembradíos.
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