21 de Septiembre de 2017
Investigaciones

¿Acoso en redes sociales? una nueva forma de ejercer violencia

La violencia tecnológica se ejerce hacia la pareja o los hijos a través del monitoreo de sus redes sociales control de las llamadas, mensajes, publicaciones, listas de amigos, entre otros.

La violencia de género también se modernizó. El uso de teléfonos móviles y otros dispositivos de comunicación han generado la llamada violencia tecnológica.

Sin embargo, especialista señalan que la nueva dinámica en las redes sociales e incluso la naturalización de la violencia provoca que ni víctimas ni vitimarios la perciban como tal.

“La violencia tecnológica se ejerce hacia la pareja o los hijos a través del acoso constante, monitoreo de sus redes sociales personales, control de las llamadas, mensajes, publicaciones, listas de amigos, entre otros”, explicó Gabriela Rojas Ortiz, investigadora del Centro de Estudios de la Mujer de la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM).

En la actualidad, explicó la investigadora, es común padecer maltrato y formas de  violencia a través mensajes de texto, correos electrónicos anónimos, redes sociales, fotografías y páginas web difamatorias o que alojan videos y que provocan burlas, ridiculización, desprestigio.

Betzabé Vancini, psicoterapeuta clínica, explicó en su publicación Violencia Tecnológica en la Pareja que frases como: “¡Me dejaste en visto!”,  “¿Por qué tenías conexión a esa hora en whatsapp?”, “¿Con quién te escribes tanto?”, “Seguro quiere contigo, ¡se la pasa dándole like a todas tus fotos!” son afirmaciones comunes y cada vez más frecuentes entre las parejas jóvenes que han adoptado a la tecnología como una forma de mediación de la relación.

La terapeuta considera que revisar las redes sociales de la pareja, exigirle la contraseña, revisar su celular o cualquier otro instrumento tecnológico que use para comunicarse constituye un acto de violencia.

“Sí, tal cual. Revisar y monitorear a la otra persona es una falta grave a la confianza al interior de la pareja y además constituye violencia psicológica”, se lee en el documento.

Micromachismo, violencia light

En la Ciudad de México la conformación del llamado micromachismo es la principal violencia contra el sexo femenino.

Yndira Sandoval Sánchez, directora del sistema de la coordinación de las 16 unidades delegacionales del Instituto de las Mujeres del Distrito Federal (Inmujeres), explicó que quienes acuden a las unidades llegan después de ser víctimas de varios eventos de violencia o cuando se sienten en riesgo ellas o sus hijos y no antes porque no identifican una agresión como tal.

“Las mujeres no visibilizan acciones como violencia simbólica, patrimonial o económica con tintes sexistas y misóginos, la naturalización de la violencia es cada vez más sofisticada y los micromachismos son temas que ellas no identifican”

El micromachismo son acciones de opresión de violencia simbólica y emocional y que no precisamente tiene que ser una agresión física. Puede ser a través de calificar tu aspecto o dar algún aval, incluso el piropo que se cree que es un cumplido a una mujer es en realidad la aprobación o desaprobación al cuerpo, explicó la funcionaria.

“Las mujeres se asumen con pocas habilidades: soy tonta, no puedo, solicito permiso, gano dinero pero no es para mí; asumen una serie de condiciones que limitan su empoderamiento pero las ven como naturales y no lo visibilizan como violencia. Ellas creen que sólo la violencia física es la grave”.

Dime dónde vives …

La zona sur del DF, que incluye las delegaciones Milpa Alta, Tláhuac y Tlalpan son las principales áreas en donde las mujeres sufren violencia física y psicoemocional; sin embargo son quienes menos denuncian, ya que por una cuestión de usos y costumbres la violencia se ha naturalizado.

“No es lo mismo ser mujer en la delegación Cuauhtémoc, que en la Miguel Hidalgo o en Benito Juárez que ser mujer en Milpa Alta, Xochimilco y vivir en los pueblos de Tlalpan o en Coapa, esta condición genera que la violencia sea de distintas formas, de distintas maneras pero también el reconocimiento de ella”, explicó Yndira Sandoval.

 

 

1 Comentario

1 Comment

  1. PICHAPOLLA

    Agosto 12, 2015 at 10:52 am

    Por desgracia la violencia viene de las malditas religiones mugrosas, las religiones nos han vehiculado la demente idea de que celar, acosar a la pareja, es una conducta de amor, obvio que las dementes religiones jamás nos porpondrán el respetar, el respetar la libertad, la individualidad, la vida privada, jamás, y la gente cuando es bruta, salvaje, inculta, actúa con esa violencia que son los celos, que es en sí una conducta anómala, es una enfermedad, tiene la base en la demente pareja exclusiva, es como adquirir un amo o dueño cuando la gente se casa, por ello las gentes se casan menos para sentirse algo libres, ese derecho exclusivo que además es para “siempre”, como si el siempre existiera de verdad, es lo que hace que él o ella se sientan con derechos delirantes de meterse en la vida privada de la pareja.

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